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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Tras el trágico ataque en un colegio de Calama, el Colegio de Profesores señaló que los pórticos detectores de metales no son la solución definitiva. La ministra de Seguridad mencionó un proyecto de ley para instalar estos dispositivos, argumentando la importancia de prevenir incidentes como el ocurrido. El presidente del Colegio de Profesores instó a abordar el problema de la violencia escolar de manera integral, incluyendo aspectos de salud mental y convivencia, además de criticar la focalización en soluciones tecnológicas.

Tras el mortal ataque que perpetró un estudiante en un colegio de Calama, en la región de Antofagasta, el Colegio de Profesores afirmó que la instalación de pórticos detectores de metales en establecimientos educacionales “no es la solución de fondo”.

Luego que se conociera este grave caso de violencia escolar, donde una inspectora fue asesinada y otras cuatro personas resultaran gravemente heridas, la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, se refirió al proyecto de ley que permite la instalación de detectores de metales en establecimientos educacionales.

“Estamos frente a un proyecto que trae como alternativa que se instalen elementos tecnológicos importantes para detectar, por ejemplo, si un alumno ingresa con un arma blanca, como ocurrió en este caso, con un adulto de 18 años, y así evitar que los colegios sean vulnerables y se corra un riesgo tan grave como el que hemos visto hoy”, aseguró.

Ante esas declaraciones, el presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, dijo que la titular de Seguridad “pone un foco que no es el adecuado respecto del gravísimo y terrible hecho que ocurrió en el colegio de Calama. Este tema es tan grave, delicado y sensible que hay que ser muy serios y responsables en las declaraciones que se hagan”.

Si bien indicó que como gremio no se cierran a la posibilidad de contar con pórticos de metales en los establecimientos, debido a la gravedad de la situación, se necesita una solución de fondo.

“Nosotros no nos negamos a la posibilidad de los pórticos de metal cuando las comunidades sientan la imperiosa necesidad para obtener tranquilidad, pero suponer que ese va a ser la solución de fondo de un problema que es mucho más estructural, grave y profundo, me parece que se queda muy corto”, reforzó.

En algunos casos podrá ser los pórticos una alternativa, pero no es la solución de fondo. Este es un tratamiento mucho más integral que tiene que ver con salud mental, convivencia, educación y la participación de las familias. Un abordaje que tiene que ser serio y suficientemente profundo para sentir que efectivamente se está tratando con seriedad un asunto demasiado grave”, reforzó.

De igual forma, pidió a las autoridades tener respeto y cuidado en las declaraciones, ya que se trata de una “comunidad que ha sufrido un trauma que probablemente les va a acompañar toda la vida, pero además hay que tratar de dejar de lado el efectismo y las respuestas únicamente comunicacionales”.