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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

A días de finalizar el receso legislativo, las negociaciones por la próxima Mesa de la Cámara se reactivan con postura firme del PDG, liderado por Pamela Jiles. Juan Marcelo Valenzuela destaca la representatividad de su bancada y la posibilidad de liderar la Cámara. En contraste, la UDI apoya a Jorge Alessandri y muestra un escenario de enfrentamiento con el PDG. El progresismo, a través de Raúl Soto, mantiene sus opciones abiertas.

A pocos días del fin del receso legislativo, las negociaciones por la próxima Mesa de la Cámara comenzaron a reactivarse de cara a la votación de marzo, instancia en la que el Partido de la Gente (PDG) ya fijó postura al insistir en que se reconozca su peso político y mantener el nombre de Pamela Jiles para encabezar la testera.

El próximo jefe de bancada del PDG, Juan Marcelo Valenzuela, señaló que las conversaciones están pausadas por el receso, pero que cuando se retomen —lo que debiera ocurrir en los próximos días— la posición de la bancada no cambiará.

Afirmó que representan a un segmento que no se siente interpretado por los bloques tradicionales y que pueden aportar gobernabilidad en la conducción de la Cámara. Sin embargo, advirtió que si no existe ese reconocimiento, no descartan seguir un camino independiente, tal como han actuado hasta ahora.

Desde la UDI el escenario es distinto. El jefe de bancada, Henry Leal, reafirmó que su candidato es Jorge Alessandri y destacó su trayectoria y conocimiento del funcionamiento interno de la corporación.

Aseguró que las conversaciones están en desarrollo y que confían en alcanzar los votos necesarios. Esto, en medio del “veto” que el gremialismo ya expresó contra Pamela Jiles, lo que complica un eventual entendimiento con el PDG.

En el progresismo también reconocen que todo se definirá pronto. El jefe de bancada PPD-Independientes, Raúl Soto, explicó que las tratativas están congeladas hasta que concluya el receso y que será en la primera semana de marzo cuando se despeje el escenario. Por ahora, dijo, todas las opciones siguen abiertas.

Así, con el receso a punto de terminar y las conversaciones listas para retomarse, el PDG vuelve a instalar presión en el acuerdo administrativo. La insistencia en Pamela Jiles podría ser decisiva o derechamente tensionar cualquier pacto transversal en la Cámara Baja.