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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Chile rechazó la operación militar de EE.UU. en Venezuela en el Consejo de Seguridad de la ONU, condenando la violencia y llamando a restaurar la democracia pacíficamente en el país. Aunque no reconoce a Maduro, enfatizó que las violaciones de derechos humanos no se resuelven con la fuerza. Recordaron su pasado de transición democrática tras la intervención extranjera. La mayoría de los países criticaron la acción militar, a excepción de Argentina.

En su participación durante la reunión de urgencia que celebró este lunes el Consejo de Seguridad de la ONU, la representante permanente de Chile ante la instancia, Paula Narváez, condenó la operación militar estadounidense en Venezuela e hizo un llamado a restablecer la democracia en dicho país.

La diplomática ratificó que Chile tiene un “firme compromiso con el respeto al derecho internacional, la soberanía y la integridad territorial, la solución pacífica de las controversias, la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza y el pleno respeto de los derechos humanos”.

En esa línea, sostuvo que “Chile no reconoce el régimen de (Nicolás) Maduro, pero las graves violaciones a los derechos humanos que enfrenta Venezuela no tienen una solución militar y solo pueden abordarse mediante procesos pacíficos, graduales e inclusivos que consideren las legítimas aspiraciones del pueblo venezolano”.

“El respeto del derecho internacional no admite excepciones, incluso cuando se trata de abordar la ilegitimidad de un Presidente. Los problemas deben resolverse siempre dentro del marco normativo que como naciones nos hemos dado”, afirmó.

De esa manera, aseguró que “el futuro de Venezuela debe construirse con elecciones libres, participación ciudadana y acompañamiento internacional, y no con acciones que puedan abrir precedentes peligrosos o escalar tensiones en la región, con consecuencias graves para la población”.

Narváez recuerda experiencia en Chile y hace llamado a la ONU

Narváez agregó que Chile, desde su experiencia con la pérdida de la democracia producto —en parte— de la injerencia extranjera, llevó adelante un proceso de transición “con apoyo de la comunidad internacional, la fuerza de la ciudadanía organizada y la vía institucional”.

Por ello, hizo un llamado a realizar “esfuerzos coordinados en el marco multilateral para enfrentar la amenaza del crimen organizado transnacional, así como a mantener la convicción de que América Latina y el Caribe deben seguir siendo una zona de paz”.

“Un conflicto armado tendría consecuencias humanitarias devastadoras en Venezuela y en la región, profundizaría el sufrimiento de la población civil y agravaría aún más las dinámicas de desplazamiento, seguridad y vulnerabilidad”, subrayó, marcando una postura clara en torno a la situación en Venezuela.

Cabe destacar que la mayoría de los países condenó la operación militar estadounidense, a excepción de Argentina, que la valoró como “una medida para proteger la seguridad y estabilidad regional”.