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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La estabilidad de Azul Azul, concesionaria de Universidad de Chile, enfrenta momentos críticos. Michael Clark evalúa revertir la compra de acciones para evitar medidas judiciales, pero enfrenta un obstáculo: las acciones están embargadas y liberarlas requiere una inversión de US$8 millones. El futuro del club depende de quién financie esta operación. Si se revierte la compra, directores vinculados a Clark podrían dejar el directorio, lo que significaría una reestructuración de poder significativa en Azul Azul.

La estabilidad de Azul Azul atraviesa uno de sus momentos más delicados. A la incertidumbre judicial que rodea a Michael Clark ahora se suma una compleja operación financiera que podría reconfigurar el control de la concesionaria que administra a Universidad de Chile.

Según ADN, Clark analiza revertir la compra de las acciones que adquirió a la sociedad Antumalal, una maniobra que buscaría reducir el impacto de las eventuales medidas cautelares que podrían dictarse en su próxima formalización.

Sin embargo, la operación enfrenta un obstáculo de gran magnitud. El paquete accionario controlado por Clark permanece embargado por orden judicial, por lo que cualquier traspaso requiere previamente levantar esa medida. Para ello, Sartor debería desembolsar cerca de 8 millones de dólares.

El plan contempla que las acciones vuelvan desde Antumalal a Tactical Sports, sociedad perteneciente a Sartor Leasing y ligada a Sartor AFIP, una empresa que opera de manera independiente del proceso de liquidación que afecta a Sartor AGF.

Pero el escenario financiero abre una importante interrogante: ¿quién aportará los US$ 8 millones necesarios para concretar la operación y liberar las acciones? Esa respuesta podría definir el futuro inmediato del club.

Las consecuencias no serían solo económicas. De concretarse la revocación de la compra, fuentes ligadas al proceso aseguran que los directores identificados con Michael Clark, entre ellos la presidenta Cecilia Pérez, tendrían que abandonar el directorio de Azul Azul, generando una de las mayores reestructuraciones de poder en la concesionaria desde su creación.

Mientras las decisiones judiciales y financieras siguen su curso, en Universidad de Chile crece la expectativa por un desenlace que podría modificar por completo el mapa dirigencial del club y abrir una nueva etapa en la administración de Azul Azul.