“Hay que ponerse la camiseta de Chile y dejar de lado las querellas o disputas de política interna”. Con esa frase, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, volvió a empujar este miércoles un respaldo amplio a la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas (ONU).
Todo esto, en medio del debate político abierto. Por un lado, el futuro mandatario José Antonio Kast, ha optado por postergar cualquier anuncio formal sobre el apoyo a la exmandataria hasta asumir el cargo el próximo 11 de marzo. Por otro, Bachelet salió en las últimas horas a defender públicamente su postulación, afirmando que “el mundo está preparado” para que una mujer lidere por primera vez el organismo multilateral más importante del planeta.
Bachelet a la ONU: Elizalde y el factor institucional
El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, fue consultado en Concepción por la espera que anunció Kast a su definición sobre el respaldo de la candidatura, en consideración de que podría eventualmente apoyar otra distinta, como la argentina. Pero el secretario de Estado fue categórico en subrayar el marco institucional de la discusión.
“Conforme a nuestro ordenamiento jurídico, quien lidera la política internacional es el presidente de la República”, afirmó, precisando que esa atribución corresponde hasta el cambio de mando al Presidente Gabriel Boric, y solo a partir del 11 de marzo al nuevo jefe de Estado.
Sin embargo, el ministro separó ese punto formal de lo que calificó como una evaluación política de fondo: el valor estratégico de la candidatura de Michelle Bachelet para el país.
Prestigio internacional y oportunidad histórica
El titular de Interior -que además fue ministro en el segundo mandato de Bachelet-, destacó el recorrido internacional de la expresidenta, recordando que fue dos veces jefa de Estado y que desempeñó altos cargos en Naciones Unidas bajo dos secretarios generales distintos.
“Primero, en la constitución de ONU Mujeres, y luego como Alta Comisionada de Derechos Humanos”, enumeró, subrayando que Bachelet cuenta con “conocimiento cabal de la institución, prestigio internacional de alto nivel y una dilatada experiencia” para ejercer el cargo.
A juicio de Elizalde, no se trata solo de una candidatura personal, sino de una oportunidad país. “Estas oportunidades no se dan todos los días. No es que los chilenos tengamos 20, 50 o 100 candidatos que puedan ser secretarios generales de Naciones Unidas”, sostuvo, recordando además que ningún compatriota ha ocupado antes esa posición.
Definición pendiente
Con el calendario avanzando hacia el 11 de marzo, la discusión sobre el respaldo oficial de Chile a la candidatura de Bachelet sigue abierta y cargada de simbolismo político. Desde el gobierno insisten en leerla como una causa nacional que trasciende las disputas internas, mientras el Presidente electo se reserva la última palabra una vez que asuma la conducción de la política exterior.
“Hay que ponerse la camiseta de Chile y dejar de lado las querellas o disputas de política interna”, fue el llamado de Elizalde.
Por ahora, el mensaje de La Moneda es claro: apoyar a Michelle Bachelet en la ONU no es solo respaldar a una figura con trayectoria internacional, sino apostar por una oportunidad histórica para el posicionamiento global de Chile.