Nacional
Lunes 11 febrero de 2019 | Publicado a las 19:26 · Actualizado a las 07:57
Revelan que Pi√Īera consigui√≥ 800m2 de playa mediante concesi√≥n mar√≠tima en el Lago Caburgua
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La polémica que protagonizó la semana pasada el presidente de Gasco, Matías Pérez Cruz, abrió el debate respecto al acceso a las playas en el mar, ríos y lagos.

Tras la divulgaci√≥n del video en que el ejecutivo increp√≥ a tres mujeres que se encontraban descansando en las orillas del Lago Ranco, en un espacio que √©l consideraba propiedad privada, el propio ministro de Bienes Nacionales sali√≥ a aclarar la pugna. ‚ÄúEn Chile todas las playas son p√ļblicas, no existe el concepto de playas privadas‚ÄĚ, remarc√≥ el titular de la cartera, Felipe Ward.

Y en t√©rminos generales el secretario de Estado tiene raz√≥n. Aunque existen mecanismos para que privados puedan solicitar una concesi√≥n mar√≠tima que les permita administrar lo que podr√≠a considerarse una “playa privada” por un periodo determinado. En general aquello suele hacerse con fines productivos. Y si bien no es com√ļn, no es un impedimento -ni menos ilegal- que la solicitud sea efectuada con prop√≥sitos particulares.

De acuerdo a antecedentes publicados por El D√≠namo, bajo este modelo fue que el presidente Sebasti√°n Pi√Īera se apoder√≥ de m√°s de 800 metros cuadrados de playa en el Lago Caburgua, en La Araucan√≠a, contigua al recinto donde tiene una propiedad y que, justamente, ocup√≥ para pasar sus vacaciones.

La parte m√°s compleja de la tramitaci√≥n la realiz√≥ durante su primer mandato (2010-2014), a partir de abril de 2011, mediante un “Anteproyecto valorizado de las obras de concesi√≥n mar√≠tima” para el sector Renahue, en el kil√≥metro 2.4, con el objeto de ‚Äúdar apoyo n√°utico a una propiedad mediante la regularizaci√≥n y uso de mejoras fiscales consistentes en 2 rampas, un hangar, una cancha de tenis, un muro, acceso a la playa, vereda, terraza, una losa (con quincho) y muros, con una vigencia de 10 a√Īos‚ÄĚ.

‚ÄúLas obras a mejorar realzan el encanto natural del sector, lo que nace de la iniciativa por parte del solicitante de regularizar las instalaciones existentes‚ÄĚ, sostiene el texto. De este modo, la solicitud admite directamente que dicho espacio hab√≠a sido ocupado desde 2001 de forma ilegal. Peor a√ļn, un informe t√©cnico remarc√≥ que las primeras obras se instalaron irregularmente en 1990.

Portal de concesiones marítimas
Portal de concesiones marítimas

A partir de abril, el proceso de regularización avanzó rápido. El 24 de junio y el 8 de julio de 2011 la Capitanía de Puerto de Villarrica emanó dos informes aprobando la solicitud del que -en ese entonces- también era Presidente en ejercicio.

Para la elaboración fue consultada la Gobernación Marítima y la Dirección de Intereses Marítimos y Medio Ambiente Acuático (Dirinmar), ambas bajo el alero del Departamento de Asuntos Marítimos dependiente del Ministerio de Defensa Nacional, liderado en ese entonces por el actual senador, Andrés Allamand (RN).

De acuerdo al sitio web, por el camino tambi√©n se requer√≠a el permiso de autoridades locales, que incluso lleg√≥ antes de la solicitud de concesi√≥n. El director regional de Turismo de la √©poca, Sebasti√°n √Ālvarez, emiti√≥ su voto favorable el 3 de enero de 2011. En la misma l√≠nea lo hizo el seremi de Obras P√ļblicas de La Araucan√≠a, Ernst Rendel, el 26 de enero de 2011.

Tras ese camino, el proceso ya estaba listo para su aprobaci√≥n final, pero se suspendi√≥ y reci√©n seis a√Īos m√°s tarde, en junio de 2017 durante el gobierno de Michelle Bachelet, fue emanado el decreto supremo que otorg√≥ la concesi√≥n mar√≠tima a Pi√Īera.

En tanto, el Ministerio de Defensa, liderado entonces por Jaime Campos (PR) al cierre de la segunda administración de Bachelet, finalizó su trámite por completo el 17 de octubre de 2017.

“Playa privada”

Portal Concesiones Marítimas
Portal Concesiones Marítimas

As√≠ describ√≠a Pi√Īera ante las autoridades las obras que hab√≠a desarrollado en el lugar, que totalizaban 879,61 m2 de playa, con una serie de obras entre las aguas m√≠nimas y m√°ximas: el l√≠mite que determina -en relaci√≥n a la variaci√≥n del nivel del lago- cu√°l es el l√≠mite entre la propiedad privada y la de uso p√ļblico.

‚Äú¬ŅQu√© es lo raro ac√°? que quienes normalmente piden este tipo de concesiones son empresarios para instalar un hotel, los pescadores con el fin de instalar algo para guardar los motores de sus embarcaciones, alg√ļn tipo de restaurante‚Ķ es para fines productivos. No es para mi uso particular, es para un proyecto. El uso recreativo es posible, s√≠. Pero es m√°s com√ļn que sea para uso productivo‚ÄĚ, remarc√≥ Mario Gonz√°lez, asesor legislativo en la C√°mara de Diputados y parte del equipo que elabor√≥ la Ley de Espacio Costero Marino de Pueblos Originarios.

‚ÄúSe podr√≠a decir que el Presidente tiene una playa privada mediante el mecanismo de una concesi√≥n mar√≠tima. Aqu√≠ se pone en cuesti√≥n la aprobaci√≥n de una concesi√≥n para fines particulares. Y si bien no est√° limitado en la ley, es muy poco com√ļn este caso. La ley est√° puesta en otra l√≥gica, en la de uso productivo. Y cuando se habla de uso recreativo tambi√©n es productivo; de turismo, no es para uso personal. Es para algo que yo pueda cobrar entrada, por ejemplo‚ÄĚ, explic√≥.

Aunque, Patricio Herman, presidente de las fundaci√≥n Defendamos Ciudad, realiz√≥ un an√°lisis mucho m√°s cr√≠tico de la situaci√≥n: ‚ÄúAqu√≠ alguien le otorg√≥ al Presidente una concesi√≥n para que use a sus anchas un bien nacional de uso p√ļblico. Eso es un abuso de poder, nada m√°s que eso. Las concesiones son para explotaciones comerciales, no para usos privados. Adem√°s, por muchos a√Īos estuvo ocupando de forma ilegal este espacio y para salir de eso lo regulariza a trav√©s de una concesi√≥n. Pero estas no son para disfrutar del lago con traje de ba√Īo. El Estado concesiona autopistas, hospitales, c√°rceles‚Ķ actividades mercantiles, no para pasarla bien en la orilla de los lagos‚ÄĚ, asegur√≥.

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