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Domingo 23 diciembre de 2018 | Publicado a las 07:30 · Actualizado a las 10:17
Balance Chile 2018: el a√Īo con m√°s conflictos socioambientales
Por Mongabay Latam
La información es de Michelle Carrere
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-En 2018, el Instituto Nacional de Derechos Humanos registró 116 conflictos socioambientales.

-Chile se ha convertido en líder regional en energías renovables no convencionales (ERNC) y ha asumido la organización de la COP25, el evento climático más importante del mundo.

El 2018 ha sido un a√Īo particularmente efervescente en temas ambientales para Chile. Conflictos acumulados desde hace a√Īos en el listado de pendientes explotaron en distintas partes del pa√≠s, mostrando los vac√≠os y grandes desaf√≠os a los que se enfrenta el pa√≠s en gesti√≥n ambiental.

Por otro lado, el Estado ha mostrado voluntad para avanzar en la protección de áreas naturales protegidas, aunque no queda claro si estas zonas contarán con recursos financieros que las hagan realmente viables. Finalmente, en un gesto sorpresivo, el país se comprometió a la organización de la COP25, en un momento de enorme controversia sobre el futuro del planeta.

Lo feo: la escalada de conflictos

En agosto de este a√Īo, en el n√ļcleo industrial ubicado en las comunas de Quintero y Puchuncav√≠, en el litoral central de Chile, m√°s de mil personas resultaron intoxicadas por la inhalaci√≥n de gases. Una investigaci√≥n judicial se encuentra en curso, pero hasta ahora no existe claridad sobre cu√°les son las sustancias espec√≠ficas que causaron las intoxicaciones ni qu√© empresas fueron las responsables.

Si bien se trat√≥ del conflicto m√°s controversial del a√Īo, no fue el √ļnico. A mediados de a√Īo, el escape de casi 700 mil salmones en el sur del pa√≠s puso en grave riesgo la biodiversidad de los ecosistemas; miles de ciudadanos, agrupados en el movimiento ‚Äúchao carb√≥n‚ÄĚ, exigieron al Estado que detenga la explotaci√≥n y utilizaci√≥n de este mineral para la generaci√≥n de energ√≠a; los impactos de la explotaci√≥n de litio en los salares del desierto resurgieron y la sequ√≠a vinculada a la producci√≥n de aguacates o paltas, ha dejado sin agua a pueblos enteros.

Ventanas, comuna Puchuncaví. Foto: Michelle Carrere
Ventanas, comuna Puchuncaví | Michelle Carrere

Seg√ļn el mapa de conflictos socioambientales, elaborado anualmente desde el 2012, por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) en Chile, la cantidad de conflictos ha ido en aumento. Ese primer a√Īo se registraron 97. Este 2018, alcanzaron los 116.

Dhayana Guzm√°n, coordinadora de la Unidad de Estudios del INDH, explica que ‚Äúha habido conflictos que se han visibilizado, pero tambi√©n hay un n√ļcleo duro de aquellos que se han mantenido en el tiempo, que no se han resuelto y que se han vuelto cr√≥nicos‚ÄĚ. Esto √ļltimo es una preocupaci√≥n puesto que ‚Äúla cronicidad aumenta la tensi√≥n y genera desconfianza hacia las instituciones‚ÄĚ, asegura Guzm√°n.

El esc√°ndalo de Quintero y Puchuncav√≠ es probablemente el mejor ejemplo de aquellos conflictos que siguen sin resolverse y que el propio presidente Sebasti√°n Pi√Īera ha calificado como un ‚Äúdrama‚ÄĚ. Si bien lo sucedido este a√Īo se trata de una de las peores crisis, no es la primera ‚Äúni ser√° la √ļltima‚ÄĚ en esa zona, asegura el bi√≥logo Fabi√°n Jaksic, Premio Nacional de Ciencias Naturales. Desde 2011, se cuentan ocho episodio de intoxicaci√≥n, 25 varamientos de carb√≥n, 26 peak de di√≥xido de azufre (SO2) y dos derrames de petr√≥leo.

El caso de Quintero, parece ser particularmente complejo y multifactorial. ‚ÄúMuchas de las empresas que ah√≠ operan se instalaron antes de que entrara en vigencia, en 1997, la ley ambiental 19.300‚ÄĚ. Es decir, ‚Äúque no est√°n obligadas a regirse por ella, puesto que ninguna ley es retroactiva‚ÄĚ, se√Īala el ingeniero Kay Bergamini, investigador de la Universidad Cat√≥lica. Ello, ‚Äúcon excepci√≥n de las normas de emisi√≥n‚ÄĚ, agrega Jaksic.

Sin embargo, el abogado Remberto Vald√©s, representante de las familias de Quintero y Puchuncav√≠, enfatiza en que ‚Äúla norma madre es la constituci√≥n y los tratados internacionales en materia de derechos humanos que obligan a cualquier Estado que los haya suscrito, entre los cuales est√° Chile, a no envenenar a la gente.‚ÄĚ

Huasco, zona de sacrificio | Archivo Olca
Huasco, zona de sacrificio | Archivo Olca

Una investigaci√≥n realizada por el Colegio M√©dico, a petici√≥n de la justicia chilena, detect√≥ gases que podr√≠an generar c√°ncer y da√Īos gen√©ticos. Entre ellos el Metil Cloroformo, prohibido en Chile desde 2015.

50 a√Īos de contaminaci√≥n en Quintero han reforzado la tensi√≥n a la que Guzm√°n hace referencia. El 4 de octubre, Alejandro Castro, secretario de uno de los Sindicatos de Pescadores de Quintero y dirigente activo de las protestas que se levantaron ante las intoxicaciones masivas, fue encontrado muerto. Colgado de una reja en la v√≠a f√©rrea de Valpara√≠so, ahorcado con su propio bolso.

Aunque la policía descartó la participación de terceros y su muerte fue sindicada como un suicidio, familiares y amigos insisten en que se trató de un asesinato. Alejandro Castro había recibido amenazas de muerte, información que fue confirmada por el director de la Policía de Investigaciones.

Qué pasó realmente es una pregunta que la justicia chilena deberá esclarecer. Lo mismo con Macarena Valdés, líder ambientalista, opositora a un proyecto hidroeléctrico en una comunidad indígena mapuche en el sector de Tranguil, al sur del país. Encontrada muerta en 2016, las causas fueron atribuidas a un suicidio.

Sin embargo, este 2018, tras las exigencias de familiares, su cuerpo fue exhumado y la participaci√≥n de terceros en su fallecimiento fue confirmada. Por √ļltimo, la justicia tambi√©n tendr√° que esclarecer responsabilidades en la muerte del comunero mapuche Camilo Catrillanca, por parte de funcionarios de una unidad de operaciones especiales de la polic√≠a.

Catrillanca era miembro de Temucuicui, la comunidad más activa en una pelea histórica de este pueblo indígena por la reivindicación del territorio, la autonomía y el control sobre los recursos naturales.

‚ÄúHasta ahora, en los conflictos socioambientales, no hab√≠amos tenido situaciones donde los dirigentes de comunidades, enfrentadas al Estado o a privados, estuvieran afectados en su integridad f√≠sica‚ÄĚ. Ello ‚Äúes una alerta que nos genera preocupaci√≥n‚ÄĚ, dice Guzm√°n.

Lo malo: limitada capacidad de acción del Estado

Sin contar el cobre, el salm√≥n es el segundo producto m√°s exportado del pa√≠s, con cifras que superan los US$ 4.000 millones al a√Īo, seg√ļn datos de la Asociaci√≥n de la Industria del Salm√≥n en Chile.

El 5 de julio, 690 mil salmones se escaparon, tras una fuerte tormenta, de las jaulas de la empresa Marine Harvest instaladas en Calbuco, al sur del pa√≠s. Los peces nunca lograron ser recuperados y, de acuerdo a la Ley de Pesca y Acuicultura, se debi√≥ presumir, entonces, da√Īo ambiental.

Este hecho volvi√≥ a poner en la palestra a una industria que ha sido fuertemente criticada por la ciencia, a nivel global, debido a sus efectos contaminantes. Aunque a√ļn no se tiene certeza sobre los impactos que esta fuga tendr√° a largo plazo, las poblaciones de especies nativas podr√≠an verse amenazadas.

‚ÄúEsto, a trav√©s de la depredaci√≥n y/o de la competencia por h√°bitat o alimento; la transmisi√≥n de enfermedades o qu√≠micos; o del establecimiento o ‚Äėasilvestramiento‚Äô de los salmones en el √°rea‚ÄĚ, se√Īala Liesbeth Van Der Meer, directora ejecutiva de Oceana.

Crisis en Chile 2016 | Greenpeace
Crisis en Chile 2016 | Greenpeace

Para los pescadores que viven en las zonas donde hoy se han ubicado las empresas salmonicultoras, el mayor problema es el impacto sobre el fondo marino. Seg√ļn un estudio publicado por la Asociaci√≥n Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA) ‚Äúla misma industria ‚ÄĒsalmonera‚ÄĒ ha generado una situaci√≥n de colapso sanitario y ambiental con altos costos.

Ello la ha obligado a buscar nuevos ambientes sanos donde operar‚ÄĚ. Es as√≠ como la salmonicultura se ha expandido y sigue buscando nuevos espacios. De hecho, hasta el momento, son 1356 las concesiones activas para la producci√≥n de salmones en el mar de Chile, seg√ļn datos de la Subsecretar√≠a de Pesca y Acuicultura. As√≠, el factor acumulativo es clave para entender la dimensi√≥n de los impactos.

A pesar de los informes cient√≠ficos, los permisos con que funcionan actualmente los centros de engorda de salmones muestran que las l√≠neas de base de protecci√≥n y resguardos son pr√°cticamente nulas. Es decir, no existe suficiente informaci√≥n que permita una adecuada protecci√≥n del ecosistema. ‚ÄúNo se hace l√≠nea base en la salmonicultura. Ellos piden una concesi√≥n y es un documento de 30 p√°ginas el que entregan. Es una cuesti√≥n penosa‚ÄĚ, dice Jaksic.

La Asociaci√≥n de la Industria del Salm√≥n en Chile, por su parte, asegura que se ha avanzado en sustentabilidad ambiental y que ‚Äúse ha tomado conciencia, especialmente tras los distintos incidentes ocurridos en los √ļltimos a√Īos‚ÄĚ, se√Īal√≥ Arturo Clement, presidente de Asociaci√≥n en un taller organizado por la Superintendencia del Medio Ambiente.

La expansi√≥n de las industrias extractivas no se ha limitado a la industria del salm√≥n. Son 19 las empresas reunidas en la bah√≠a de Quintero; cuatro las mineras que impactan los acu√≠feros del salar de Atacama y m√°s de 19 000 las hect√°reas de paltas, en la regi√≥n de Valpara√≠so, seg√ļn el √ļltimo Catastro Frut√≠cola de esta regi√≥n. En este √ļltimo caso, cada hect√°rea de palta absorbe entre 7000 y 13 000 litros c√ļbicos de agua al a√Īo. En esas zonas, los habitantes se han quedado sin agua para beber, para asearse o para lavar.

Salmoneras en fiordos patagónicos, Chile | Vreni Häussermann
Salmoneras en fiordos patagónicos, Chile | Vreni Häussermann

Fabi√°n Jaksic, explica que a√ļn no existe una ‚Äúvisi√≥n sin√©rgica‚ÄĚ que considere el impacto ambiental de los proyectos extractivos o de grandes infraestructuras. Actualmente el sistema de evaluaci√≥n ambiental en Chile eval√ļa el impacto de cada empresa, entonces ‚Äúpor separado todas cumplen, pero juntas, no‚ÄĚ, finaliza Jaksic.

Por otro lado, la bi√≥loga ambiental, Carolina D√≠az, se√Īala que parte del problema recae en c√≥mo est√° organizado el sistema de evaluaci√≥n de impacto ambiental. Hoy es la empresa quien obtiene y entrega al Estado la informaci√≥n sobre la situaci√≥n de los ecosistemas en los que opera. Con estos informes, la autoridad fiscaliza, ‚Äúpero no hay una constataci√≥n emp√≠rica permanente de los datos obtenidos de la operaci√≥n de esos planes y, en la mayor√≠a de los casos, tampoco se cuenta con los datos brutos obtenidos para realizar un an√°lisis independiente de ellos‚ÄĚ, se√Īala D√≠az.

La falta de sinergia y la responsabilidad delegada en los privados, son dos características que aparecen al origen de los conflictos ambientales que sacudieron a Chile durante este 2018.

Lo bueno: la protección de ecosistemas

‚ÄúEn t√©rminos generales, nuestra legislaci√≥n de protecci√≥n al ambiente avanza lentamente pero seguro‚ÄĚ, dice Jaksic.

Se declararon cinco nuevas √°reas marinas protegidas cumpliendo con el compromiso, establecido en las metas Aichi, de proteger, de aqu√≠ al 2020, al menos el 10 % de las zonas marinas y costeras. Ahora queda el desaf√≠o de poder destinar el presupuesto necesario en monitoreo y fiscalizaci√≥n para que dichas √°reas puedan, efectivamente, estar resguardadas. Por ahora, esto √ļltimo no se ve muy claro y existe cierta preocupaci√≥n de que la protecci√≥n quede en el papel.

En agosto comenz√≥ a regir la ley de bolsas pl√°sticas en todo el pa√≠s con el objetivo de eliminar completamente su comercio y distribuci√≥n. La ley se est√° aplicando de manera gradual, por lo que hasta febrero de 2019, el comercio grande podr√° entregar un m√°ximo de dos bolsas. El comercio peque√Īo, por su parte, tendr√° dos a√Īos para adaptarse a la norma.

La administración de la nueva área protegida estará a cargo de un consejo directivo compuesto por seis representantes del pueblo Rapa Nui y cinco del gobierno chileno | Gobernación Isla de Pascua.
La administración de la nueva área protegida estará a cargo de un consejo directivo compuesto por seis representantes del pueblo Rapa Nui y cinco del gobierno chileno | Gobernación Isla de Pascua.

Esta medida es una importante noticia para el medioambiente, sobre todo para el mar, puesto que una cantidad incalculable de residuos plásticos genera graves impactos en toda la fauna marina. Tortugas, peces, aves y mamíferos marinos mueren por ingestión o estrangulamiento.

Adem√°s, la medida cobra mayor importancia para el pa√≠s si se considera que, seg√ļn los estudios realizados, ‚Äúen Chile b√°sicamente toda la basura viene de fuentes locales. Es nuestra. No viene de otros pa√≠ses flotando en el mar. Eso significa que es un problema que nosotros mismos podemos resolver‚ÄĚ, dice el bi√≥logo, experto en basura marina, Mart√≠n Thiel.

Otra buena noticia para el pa√≠s, es la relevancia que contin√ļa teniendo, en Chile, la generaci√≥n de energ√≠a solar.

El intenso sol del desierto más seco del mundo hace de este lugar el ideal para la instalación de parques solares. De hecho, en 2015, Chile se ubicó entre los diez países a nivel mundial con mayor inversión en Energías Renovables no Convencionales (ERNC).

Actualmente, la capacidad instalada de ERC supera el 20 % del total de la matriz energética convirtiendo a Chile en líder regional. Una excelente noticia para un país que pide a gritos una mejora en la calidad del aire.

Por √ļltimo, Chile acaba de confirmar que ser√° sede del pr√≥ximo evento clim√°tico m√°s importante del mundo. Se trata de la Conferencia de las Partes de Naciones Unidas por la lucha contra el cambio clim√°tico, COP25.

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