Nacional
Miércoles 30 mayo de 2018 | Publicado a las 14:45 · Actualizado a las 15:39
Chilena fue adoptada por europeos que luego se arrepintieron: quedó sola en Italia
Publicado por: Guido Focacci
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Evelin Bustos Bustos fue adoptada a sus 13 a√Īos desde el Instituto de Colonias y Campamentos ubicado en la Quinta de Tilcoco -regi√≥n de O‚ÄôHiggins- por una pareja de italianos que luego se arrepinti√≥ y la abandon√≥.

Su triste historia, sin embargo, parte mucho antes. Fue criada por un t√≠o que la golpeaba y vivi√≥ hasta sus 6 a√Īos “rogando a Dios” que la sacara de esa casa. Luego, fue enviada a la casa de una guardadora subvencionada por el Estado en Pirque, quien la violent√≥ por otros 5 a√Īos junto a m√°s ni√Īos. Con otro menor logr√≥ escapar de esa residencia, contar todo lo que hab√≠a vivido y llegar a la Quinta de Tilcoco a sus 11 a√Īos.

“Ya no me pegaban las t√≠as, pero s√≠ las otras ni√Īas m√°s grandes. Me puse m√°s dura y tambi√©n me arrancaba. En ese hogar nos dec√≠an que nuestra √ļnica salvaci√≥n era que nos adoptaran. Por eso, cuando ven√≠an a visitarnos, casi siempre italianos, nos dec√≠an que nos port√°ramos bien, que ten√≠amos que abrazarlos, decirles ‘pap√° y mam√°’. Estaba entre las mayores y sab√≠a que esa era mi √ļnica salvaci√≥n”, relat√≥ a Revista Paula, desde Italia, donde ahora se llama Evelin Camporeale Russo.

La “adopci√≥n arrepentida”

En 2003, cuando ten√≠a 13 a√Īos, fue adoptada por un matrimonio que la llev√≥ a Italia, pero el viaje estuvo lejos de ser un final feliz. All√° present√≥ problemas de conducta, pues se escapaba del cuidado de sus padres adoptivos. Su madre italiana pidi√≥ a un juez revertir la adopci√≥n y “devolver” a Evelin a Chile.

El Sename se neg√≥ a recibirla responsabilizando a sus nuevos tutores y afirmando que legalmente ya no era chilena. Termin√≥ en un hogar de menores en la ciudad de Tricase, sin familia y sin una patria legal, esperando cumplir 18 a√Īos para que ser dejada a su suerte en condici√≥n de extranjera indocumentada.

‚ÄúLos profesores que me cuidaban juntaron plata y me dieron dinero para ir en bus a Roma. (…) Dorm√≠ varios d√≠as en el terminal de buses y me fui a un hostal. Consegu√≠ trabajo lavando platos. Ah√≠ me daban la comida (…). Estuve as√≠ un tiempo, hasta que conoc√≠ a un joven. Estuvimos cinco a√Īos como pareja. Con √©l tuve una hija, quien hoy es la raz√≥n de mi existencia. Despu√©s nos separamos”, relat√≥ a la citada publicaci√≥n.

Hoy, Evelin tiene una hija de 7 a√Īos y trabaja en un hogar de ancianos privado donde est√° a cargo de una abuelita. Estudia un curso t√©cnico para ayudar enfermos terminales, en junio comienza su pr√°ctica. Los fines de semana trabaja como mesera, as√≠ logra tener el dinero para pagar la ni√Īera. Vive en la casa de su novio, en las afueras de Roma, pero busca independizarse y vivir en un lugar mejor.

También practica boxeo, donde buscó profesionalizarse, pero la falta de papeles se lo impidió porque no pudo inscribirse en los campeonatos. Asegura que en general la gente no conoce su pasado. Una asistente social la ayuda actualmente a tramitar su residencia.

Respecto su hija, Evelin asegura que “eso nunca le va a pasar a ella, porque lo que yo viv√≠ solo les sucede a los ni√Īos que no tienen familia. Mi hija me tiene a m√≠. Ella quiere ser abogada cuando sea grande, como mi t√≠a Lya. Ella no es mi t√≠a en realidad, pero ella y su esposo me sacaban algunos fines de semana cuando yo estaba en el hogar en la Quinta de Tilcoco y han seguido en contacto conmigo”.

Tendencias Ahora