VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El tribunal revolucionario iraní sentenció a la premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi a siete años y medio de prisión por conspiración y propaganda contra el sistema, en su décima condena desde 2021. Fue condenada por congregación y colusión, actividad propagandística, y recibió dos años de prohibición de salida del país. Mohammadi fue trasladada a un hospital por su mal estado de salud y se espera que sea liberada temporalmente bajo fianza para recibir tratamiento médico, según su abogado.

Un tribunal revolucionario iraní condenó a la premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi a siete años y medio de prisión por varios cargos de conspiración y propaganda contra el sistema, en la décima sentencia contra la encarcelada activista desde 2021.

“Fue condenada a seis años de prisión por los cargos de congregación y colusión, a un año y medio de prisión por actividad propagandística, y como pena complementaria, a dos años de prohibición de salida del país”, informó este domingo en X su abogado Mostafa Nili.

El abogado explicó que esta mañana recibió una llamada de la activista en su primera comunicación en 59 días detenida en la que le informó que ayer fue trasladada a la primera sala del Tribunal Revolucionario de Mashad (noreste) y tras la audiencia se dictó sentencia en su contra.

Malas condiciones de salud

Nili dijo que Mohammadi le informó además que hace tres días fue trasladada a un hospital por su mal estado de salud y que cuando le empezó a contar las circunstancias de su arresto la llamada se cortó.

El abogado indicó que dado que se ha dictado sentencia la activista debe ser trasladada a una prisión, según la legislación de Irán, y que en su opinión debe ser liberada. “En vista de sus enfermedades, se espera que se ordene su liberación temporal bajo fianza para que pueda recibir tratamiento médico”, dijo el abogado.

Mohammadi fue detenida de manera violenta a mediados de diciembre junto con otros activistas durante una ceremonia fúnebre de un abogado en la ciudad nororiental de Mashad, según denunció su familia.

La Premio Nobel de la Paz 2023 se encontraba en libertad condicional desde diciembre de 2024, cuando fue puesta en libertad por problemas médicos, y a finales de noviembre denunció que las autoridades iraníes le habían prohibido de forma “permanente” salir del país y que no le emitían pasaporte para poder visitar a sus dos hijos, a quienes no ve desde hace once años.

La activista ha sido arrestada en trece ocasiones, condenada en nueve y fue encarcelada por última vez en 2021. A pesar de las condenas y el encarcelamiento, la activista de derechos humanos y de las mujeres ha continuado denunciando las violaciones de derechos fundamentales en Irán, incluyendo la aplicación de la pena de muerte y la violencia contra las mujeres que no usan el velo islámico.