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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Irán desmiente condena a muerte de Erfan Soltani, detenido en protestas. Autoridades aseguran que no enfrenta pena capital por cargos de colusión y propaganda contra el régimen, sino posible encarcelamiento. Hengaw alertó sobre ejecución inminente, pero Irán niega planes de ahorcamiento. Acusan a EE.UU. e Israel de instigar protestas para intervenir militarmente. Ministro de Exteriores reitera presencia de elementos terroristas en movilizaciones.

Las autoridades de Irán aseguraron este jueves que Erfan Soltani, un hombre detenido en el marco de la oleada de protestas de las últimas semanas, no ha sido condenado a muerte, después de que una organización no gubernamental alertara que había sido sentenciado y que su ejecución había quedado programada para el miércoles.
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Un portavoz del aparato judicial iraní ha aseguró que “Erfan Soltani no ha sido condenado a muerte”, añadiendo que las alertas sobre el caso son “un obvio paso para generar noticias” por parte de “medios opositores”, tal y como ha recogido la cadena pública de televisión iraní, IRIB.

Así, subrayó que Soltani, de 26 años, fue detenido el 10 de enero e imputado por “colusión contra la seguridad interna del país y actividades de propaganda contra el régimen”, antes de destacar que se encuentra encarcelado en una prisión de Karaj.

“Si los cargos son probados por la Fiscalía y un veredicto legal es emitido por un tribunal competente, el castigo previsto para estos cargos, según la ley, sería el encarcelamiento”, dijo. “La pena de muerte no existe en la ley para este tipo de cargos”, zanjó.

La organización no gubernamental Hengaw alertó el martes que Soltani enfrentaba una ejecución “inminente” tras un “proceso judicial rápido y opaco”, después de ser arrestado en el marco de las recientes protestas antigubernamentales en Irán por la crisis económica y el empeoramiento del nivel de vida, que habrían dejado cientos de muertos.

El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, destacó que “no existen planes” para “ahorcar” a los detenidos en el marco de las protestas, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara a Teherán con “acciones muy firmes” en caso de que empiece a ejecutar a personas detenidas e imputadas en relación con las movilizaciones.

En este sentido, reiteró que detrás de las protestas hay “elementos terroristas, liderados desde el exterior” a los que ha acusado de infiltrarse en las movilizaciones y “disparar contra las fuerzas policiales, los agentes y las fuerzas de seguridad”, al tiempo que ha reducido a “cientos” los muertos, contradiciendo los balances aportados por ONG como Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, que ha cifrado en al menos 3.428 los fallecidos.

Las autoridades iraníes han acusado a Estados Unidos e Israel de azuzar las protestas y respaldar los disturbios, asegurando que las manifestaciones derivaron en violencia para dar una “excusa” a Trump para intervenir militarmente en el país.

Así, han apelado a Washington para mantener un proceso de diálogo para resolver las diferencias, si bien han afirmado que están “preparadas” para hacer frente a un conflicto bélico.