Este jueves, el papa León XIV emprenderá su primer viaje internacional, centrado en dos países de Medio Oriente apegados al Islam. Estos son Turquía y el Líbano, este último en medio de un conflicto con Israel.
“Estoy muy contento de visitar Líbano, mi mensaje será llevar una palabra de paz y esperanza sobre todo en este año del Jubileo”, declaró el pontífice a la prensa frente a su residencia en Villa Barberini en Castel Gandolfo, donde suele acudir un día a la semana para descansar.
León XIV recordó que uno de los principales motivos del viaje es asistir al 1.700 aniversario del histórico Concilio de Nicea, por lo que viajará a la actual Iznik, en Turquía, para subrayar “la importancia de la unidad en la fe, que también puede ser fuente de paz para todo el mundo”.
Este primer periplo internacional a Turquía y Líbano, aunque eran dos destinos que había preparado Francisco, ha despertado una gran expectación entre la prensa, con cerca 80 medios que viajarán con el pontífice y muchos que han quedado fuera del vuelo por falta de espacio.
El viaje servirá para subrayar “el diálogo y la unidad entre cristianos, la cercanía a comunidades católicas forjadas por siglos de historia, afectadas por tragedias y tensiones y la paz, un tema que ha preocupado profundamente al papa desde su primera aparición en el mundo y a lo largo de estos siete meses de pontificado”, resumió el director de la oficina de prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni.
El motivo del viaje a Turquía es la visita a Iznik, la antigua Nicea para la conmemoración de los 1.700 años del primer Concilio de la Cristiandad, en una sugestiva plataforma junto al lago donde han resurgido los restos arqueológicos de la basílica de San Neófito, construida en el lugar donde se cree se celebró la importante reunión convocada por el emperador Constantino.
Después se trasladará a Líbano donde “expresará su cercanía a las pequeñas comunidades» de católicos, algunas de las cuales atraviesan momentos difíciles en medio de la emigración y las tensiones”, explicó el portavoz vaticano.
El papa llega a Líbano en un momento en el que Israel sigue atacando el sur del país pero aseguran que no se teme por la seguridad.
Con los jóvenes, los más afectados por las situación económica del país, el pontífice compartirá uno de los momentos más significativos de esta visita con el encuentro en la plaza frente al Patriarcado Maronita de Antioquía en Bkerké.
También acudirá a rezar ante la tumba de toba y piedra del monje sanador San Charbel y a los pies de la estatua de Nuestra Señora del Líbano y visitará el puerto de Beirut donde se produjo la terrible explosión en agosto 2020 y que es aún una herida abierta para sus habitantes que piden insistentemente Justicia y esperan una palabra del pontífice.