VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Embajador de EE.UU. en Lima rechaza posible instalación de cable chino en Perú, que generó tensiones con Chile. Bernie Navarro manifestó la oposición de Washington a que Perú se convierta en punto de llegada del cable submarino que conectaría América Latina con Pekín. La discusión sobre la ruta cambió tras crisis diplomática con EE.UU. y la negativa de Chile. Actores del sector tecnológico piensan que si Chile rechaza el proyecto, Perú estaría dispuesto a recibirlo.

El embajador de Estados Unidos en Lima expresó su rechazo a la idea de que el denominado cable chino, cuyo proyecto generó tensiones con el Gobierno de Chile, se desarrolle en Perú.

A través de sus redes sociales, Bernie Navarro dejó en claro la negativa de Washington para que Perú se convierta en el nuevo punto de llegada del cable submarino que conectaría directamente América Latina con Pekín.

“¡Inimaginable!”, comenzó señalando en su cuenta de X en respuesta a un reportaje de BioBioChile sobre la posibilidad de que el vecino país albergue el proyecto del cable.

“Sería la gota que colmó el vaso”, agregó Navarro, quien fue nombrado por el presidente Donald Trump para ocupar el cargo de embajador de EEUU en Perú el 16 de junio de 2025, asumiendo sus funciones en febrero pasado.

La discusión sobre la ruta del cable submarino, que inicialmente buscaba unir Valparaíso con Hong Kong, cambió de escenario luego de la crisis diplomática desatada por la administración estadounidense y la negativa de Chile de avanzar sin consultar con la Casa Blanca.

Según reporta Diario Financiero, actores relevantes del sector tecnológico sudamericano consideran que si Chile rechaza el proyecto, Perú “está listo para recibirlo”.

Cabe destacar que actualmente Perú dispone de cuatro cables submarinos, todos desembocando en Lurín, al sur de Lima. Estos cables —PAN-AM, SAC, SAm-1 y Mistral—, instalados entre 1999 y 2021, comparten una característica: su dirección exclusiva hacia EEUU.

El flujo de datos entre Perú y Asia debe pasar obligatoriamente por territorio estadounidense, dependencia que, según especialistas, podría cambiar si prospera la instalación de un nuevo cable con destino directo a China.