Estados Unidos llevó a cabo la prueba de un misil intercontinental en la base de la fuerza espacial estadounidense Vandenberg. Se trata de un arma Minuteman III, según confirmó el Departamento de Defensa.
De acuerdo a El País, el misil no estaba armado y el lanzamiento había sido programado con años de antelación. A eso se suma que el arma posee tres ojivas nucleares.
Los detalles fueron entregados por el comandante del escuadrón que llevó a cabo el ensayo, la teniente coronel Karrie Wray.
“No se trata solo de un lanzamiento. Es una evaluación exhaustiva para verificar y validar la capacidad del sistema de ICBM para cumplir su fundamental misión”, detalló.
“Los datos recabados durante este tipo de pruebas son valiosísimos para garantizar que los misiles intercontinentales se mantienen fiables y precisos”, añadió.
Hay que señalar que Donald Trump había confirmado la reanudación de pruebas nucleares de Estados Unidos durante la semana pasada. El mandatario reafirmó esto el miércoles.
“Realmente odio hacerlo pero no tengo opción”, dijo Trump sobre la instrucción, justificando la decisión en que, según él, Rusia y China son el segundo y tercer país con más armamento de este tipo por detrás de Estados Unidos.
El pasado 29 de octubre, Trump había lanzado la orden dirigida al Pentágono para poner a prueba las armas nucleares bajo las mismas razones que reiteró este miércoles.
Estados Unidos cuenta actualmente con alrededor de 5.500 ojivas nucleares operativas, mientras que Rusia posee unas 1.718 y China entre 400 y 500, según datos del Panel Internacional sobre Materiales Fisionables.
Trump ha usado estas cifras para justificar la necesidad de pruebas de sus sistemas nucleares, argumentando que mantener la paridad estratégica es crucial para la seguridad nacional y la disuasión frente a las otras potencias nucleares.