Internacional
Martes 12 junio de 2018 | Publicado a las 07:40
La cumbre Kim-Trump trae esperanza a la √ļltima frontera de la Guerra Fr√≠a
Publicado por: Gonzalo Cifuentes La información es de: Agence France-Presse
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

En la √ļltima frontera de la Guerra Fr√≠a, donde los militares de las dos Coreas se vigilan de cerca, los altavoces que difunden propaganda de ambos lados se callaron. Incluso los soldados norcoreanos esperan que esta cumbre hist√≥rica sea el inicio de una nueva era.

Las casetas azules de Panmunjom, pueblo de la llamada Zona Desmilitarizada (DMZ) que divide la península, se convirtieron en el emblema de la tregua que puso fin a los combates de la Guerra de Corea (1950-53).

El lugar es un destino habitual para los líderes estadounidenses deseosos de mostrar su determinación frente al Norte.

Pero ahora soldados norcoreanos desplegados en la zona muestran su entusiasmo por la inédita reunión celebrada este martes en Singapur, entre su comandante en jefe, Kim Jong Un, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

“En el pasado tuvimos sentimientos negativos hacia las tropas del otro lado”, explic√≥ a la AFP el teniente coronel Hwang Myong Jin, a√Īadiendo que “debemos ser amigos de quienes nos tratan con buena voluntad y quieren mejorar las relaciones, y emprender el mismo camino cogidos de la mano, a pesar de nuestra historia”.

Hwang ve la cumbre en la que Kim y Trump se dieron un apret√≥n de manos con un a priori “positivo”.

Paladas simbólicas

“En el pasado nuestra rep√ļblica estuvo atenazada por las grandes potencias. Pero hoy mostramos nuestra dignidad como naci√≥n independiente al mundo entero”, advirti√≥.

Muestra con entusiasmo el pino plantado simbólicamente por su dirigente y el presidente surcoreano Moon Jae-in durante su primera cumbre a finales de abril. Con guantes blancos, los dos mandatarios echaron varias paladas de tierra procedente del Monte Paektu, un lugar sagrado para los norcoreanos, y del Monte Halla, en la isla surcoreana de Jeju.

“Al principio sent√≠ mucho nerviosismo respecto a la cumbre. Nuestro l√≠der supremo iba a pasar al Sur, del lado peligroso de la frontera”, record√≥ el oficial.

Pero cuando Kim tom√≥ al presidente surcoreano de la mano para que cruzara simb√≥licamente la l√≠nea de demarcaci√≥n algunos metros, para una breve incursi√≥n en el Norte, “pens√© que el d√≠a de la reunificaci√≥n estaba cerca”, sostuvo.

Tales manifestaciones de optimismo hubiesen sido inimaginables hace apenas unos meses.

Corea del Norte afirma haber ganado el conflicto, que llama la “Gran Guerra de Liberaci√≥n de la Madre Patria”.

Del lado norte de la DMZ, una placa conmemora una visita efectuada en 2012 por Kim Jong Un, quien “nos dio una lecci√≥n preciosa: este sitio es un lugar hist√≥rico donde los invasores estadounidenses se arrodillaron ante nuestro pueblo para firmar su rendici√≥n. Nuestras generaciones futuras vivir√°n en una madre patria reunificada”.

“El camino de la paz”

Desde el Norte subrayan constantemente la importancia de reunificar una península dividida por Estados Unidos y la Unión Soviética al final de la Segunda Guerra Mundial. Su invasión en 1950 fue un intento de hacer la unión por la fuerza.

Desde entonces, el sur democrático y capitalista se alzó hasta el rango de undécima economía mundial.

Al contrario, Corea del Norte sufri√≥ de pleno el azote del hundimiento de la Uni√≥n Sovi√©tica, sin mencionar las m√ļltiples tandas de sanciones adoptadas por el Consejo de Seguridad de la ONU para castigar sus ambiciones nucleares.

Durante un viaje anterior a la DMZ, el escolta de la AFP explic√≥ que la “verdadera naturaleza” de Estados Unidos era “bloquear la ruta hacia la paz”.

“Como soldado”, dijo el oficial, “creo solo en expulsar a Estados Unidos del sur en cuanto sea posible y unificar nuestra naci√≥n”.

Ante la principal estación de trenes de Pyongyang, una gran pantalla que difunde generalmente imágenes de maniobras militares y disparos de misiles mostraba fotos de infraestructuras y proyectos agrícolas.

En la librería del lobby del Yanggakdo, el principal hotel para turistas, las postales de propaganda antiestadounidense, en las que se ven misiles apuntando a Estados Unidos, seguían por el contrario ocupando un lugar destacado.

Tendencias Ahora