El candidato argentino para la secretaría general de la ONU, Rafael Grossi, defendió su nominación para el cargo, apuntando contra dos de sus principales contrincantes, la expresidenta chilena Michelle Bachelet y el exmandatario senegalés Macky Sall, quienes no cuentan con el respaldo de sus respectivos países.
Luego de exponer ante la Asamblea General la tarde del martes, Grossi abordó la carrera por la jefatura del organismo internacional con medios de su país, señalando “no entender” que una persona “se presente bajo la bandera de otro país”.
“Para mí es un orgullo. Yo soy argentino”, declaró tras ser consultado por La Nación respecto al apoyo que le entregó el presidente de Argentina Javier Milei.
“No entiendo una persona que se presente bajo la bandera de otro país. No lo entiendo”, agregó, en clara alusión a la ex alta comisionada de la ONU.
Luego que el citado medio le preguntara si se refería a Bachelet, Grossi evitó dar nombres. “Yo no critico a nadie, pero no lo entiendo. No juzgo a nadie, pero yo soy, en uso de licencia, un miembro permanente, y muy orgulloso, del servicio exterior de la Argentina”, manifestó.
“¿Cómo me voy a ir a buscar una bandera? Al contrario, soy un agradecido. Y le agradezco al Presidente que me haya presentado porque, como ustedes saben, él es escéptico de las Naciones Unidas”, expresó.
“Y he tenido conversaciones muy profundas con él sobre la ONU, por qué yo quería ser candidato. A él le gustan las discusiones conceptuales. Traté de explicarle que justamente tiene esta naturaleza el organismo, que tiene que cambiar y que es posible cambiarlo”, puntualizó.
En tanto, aseveró que la idea de que la ONU deba ser dirigida por primera vez en su historia por una mujer “ha ido perdiendo prioridad”.
“No es que el tema de la igualdad de género no sea importante. No me malentiendan. A lo que voy es que hay un convencimiento de que no es un momento para actos simbólicos”, dijo.
“De lo que se trata es de elegir la mejor persona, hombre o mujer. ¿Quién es la mejor persona para ejercer el cargo en este momento frente al mundo que tenemos?”, cerró.
Recordemos que el Gobierno de José Antonio Kast decidió no apoyar la candidatura de la expresidenta Bachelet, siendo respaldada eso sí por Brasil y México.
Por su parte, el expresidente senegalés Macky Sall mantuvo su candidatura para suceder a António Guterres pese a la negativa de la Unión Africana (UA), organismo del que forma parte Senegal, a darle su apoyo. En su caso, es respaldado por Burundí.
La cuarta candidata es la exvicepresidenta de Costa Rica Rebeca Grynspan, quien -al igual que Grossi- sí es apoyada por su país.