Javier Milei, presidente de Argentina, culminó un viaje de tres días por Israel, donde ratificó su apoyo al conflicto que aquella nación libra, junto a EEUU, contra Irán. En Medio Oriente, el mandatario se reunió con Benjamin Netanyahu, estuvo en el Muro de los Lamentos, hizo declaraciones quemantes y cantó.
No obstante, el viaje ha tenido cuestionamientos en alguna parte de la prensa argentina, debido a que se produce en un momento donde la sombra de la inflación descontrolada vuelve a afectar. A eso se suma que su imagen se ha deteriorado en el último tiempo.
Una vez en Israel, Milei volvió a ratificar su alineamiento internacional con el bloque Israelí -estadounidense. De hecho, Argentina es uno de los pocos países occidentales que ha apoyado el conflicto en Oriente.
En uno de sus discursos, Milei sostuvo: “Durante décadas nuestra región ha sido arrastrada hacia la decadencia por gobiernos de izquierda y anticapitalistas. Hoy (domingo), con el respaldo de Estados Unidos, tenemos la oportunidad de producir ese cambio transformador”.
“Reiteramos nuestra voluntad de trasladar la Embajada argentina a Jerusalén apenas las condiciones lo permitan, lo consideramos necesario, pero sobre todo justo”, añadió.
En ese mismo viaje, el presidente argentino recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Bar-Ilan, en cuya ceremonia sostuvo: “Con determinadas culturas no vamos a poder convivir. Porque nosotros defendemos la vida y ellos nos van a querer matar”.
Un contexto que vuelve a ser adverso para Milei
Si bien el mandatario se vio feliz y animado durante su recorrido en Israel, el contexto en que se dio esta visita no agradó en Argentina, país que no logra salir del contexto de crisis económica.
Jorge Taiana, excanciller de Cristina Fernández y actual diputado argentino, mostró sus críticas hacia Milei, en referencia a su posición en torno a la guerra.
“Milei, una vez más, involucra de manera imprudente y temeraria a nuestro país en una guerra ajena y contraria a la vocación de paz de la mayoría del pueblo argentino”, indicó en entrevista con Página 12.
Otro severo fue Axel Kicillof, gobernador de la Provincia de Buenos Aires, enemigo político de Milei y presidenciable por el Peronismo. El político participó de la cumbre de líderes progresistas en Barcelona, donde no perdió la oportunidad de cuestionar al economista.
En entrevista elDiario.es, Kicillof también fustigó la cercanía de Milei con los gobiernos de Donald Trump y Benjamin Netanyahu.
“Argentina ha tenido otros episodios de subordinación de gobiernos de derecha y uno clásico ha sido el de Menem durante la década de los 90, que se autodenominaron ‘relaciones carnales’ con Estados Unidos. Esto es peor. En Naciones Unidas, por ejemplo, solo tres países hemos votado en contra de determinar a la esclavitud como la aberración más grande en términos de delitos: Israel, Estados Unidos y Argentina”, expuso el sábado.
“Es absurdo. Quiero pedir perdón por esos votos en nombre de una mayoría de argentinos. Estamos dándole la espalda a aliados históricos con cuestiones que tienen que ver con una agenda norteamericana. Me parece aberrante y vergonzoso para la Argentina”, añadió.
No obstante, más allá de las críticas políticas, el paso de Milei por Israel se dio en un momento delicado dentro de Argentina, donde el comercio vuelve a apostar por la carne de burro para consumo humano, debido a su menor precio, y existe un aumento de la inflación.
Este punto no es menos relevante, ya que el propio mandatario reconoció que este factor de la economía ha vuelto a crecer.
El hombre aseguró, por primera vez, “que no todos están mejor” con su gobierno, cuestión que evidentemente hizo que la incertidumbre creciera. Al mismo tiempo que refrendó que: “voy a seguir manteniendo la dureza fiscal: la motosierra sigue encendida”.
Según El País, en marzo la inflación cerró en 3.4%; si bien es un número que está muy alejado de los porcentajes que había en el gobierno de Alberto Fernández, augura que el indicador volvió a subir.
Por otro lado, un aspecto que puede hacer ruido al presidente, en este periodo, son las encuestas, que también están dando de una baja en su popularidad.
En estudio publicado por Clarín, este martes, sostiene que sólo un 29% de la población volvería a votarlo en una eventual reelección, frente a un 60% que no lo haría.
En este caso, se desglosa que las razones para elegirlo nuevamente serían confianza en su liderazgo, rechazo al Peronismo y sus políticas.
En contraparte, quienes no lo elegirían sostienen en sus motivos que tiene una mala gestión económica, hay promesas incumplidas y los casos de corrupción son evidentes.
Hay que señalar que Javier Milei, su hermana Karina y el canciller argentino Pablo Quirno llegarán a Buenos Aires el próximo miércoles.