Gilbert Infante, candidato a la Cámara de Diputados por el partido Fe en el Perú, fue asesinado la noche del martes, 24 de marzo, en el distrito limeño de Chorrillos, a su salida de una actividad proselitista.
En diálogo con el medio asociado RPP, Álvaro Paz de la Barra, candidato presidencial de la agrupación, confirmó el homicidio del aspirante congresal.
“Es un momento dramático para el partido, dramático también para la familia Infante. Y en efecto, sí, pues, ayer, a horas de la noche, justamente cuando salía de un evento político (fue asesinado)”, manifestó Paz de la Barra.
“Estaba yendo justamente a verse con los que nos han acompañado afuera del debate (presidencial). Hoy recién a las cinco de la mañana me he enterado por su esposa y por su familia, que, saliendo (fue asesinado). No es un accidente, es un asesinato”, añadió.
Asesinato de Gilbert Infante en Perú
Paz de la Barra indicó que el asesinato de Gilbert Infante fue con suma crueldad. Según contó, el candidato a diputado fue atacado “a ladrillazos”, quedando gravemente herido.
Gilbert Infante -dijo Paz de la Barra- fue trasladado de emergencia a una posta, pero no pudo ser atendido; por lo que fue derivado al Hospital Casimiro Ulloa, en Miraflores, donde finalmente perdió la vida.
“Fueron a la posta, la esposa se enteró, (pero) no lo quisieron atender. Se fue al Casimiro y ahí es donde le da, pues, un ataque cardiaco”, refirió el líder de Fe en el Perú.
En otro momento, Álvaro Paz de la Barra denunció que varios miembros de su “equipo técnico en cuanto a la pacificación”, entre los que se encontraba Gilbert Infante, han recibido amenazas de muerte de parte de grupos criminales.
“Él (Infante) ha estado siendo amenazado, (…) vino a mi casa conjuntamente con todos los demás que han estado siendo amenazados. Me han estado enseñando sus mensajes”, refirió.
“Le decían, ‘van a van a morir lentamente, así como tu presidente dice que nosotros en la cárcel vamos a cadena perpetua’”, añadió.
Según el candidato presidencial, los integrantes de su partido que han sido amenazados optaron por no denunciar el caso a la Policía Nacional.