En Estados Unidos existe un dicho muy popular que versa “si no está roto, no lo arregles”, el que se usa para referirse a que no es necesario corregir o mejorar algo que ya funciona bien, ya que se podría dar un resultado contrario. Aquella frase refleja a la perfección lo que ocurrió con ‘Fiebre de Canto’.
Tras llegar a su final el jueves, ‘Fiebre de Baile’ dio un giro y quiso apostar ahora por la voz. Sin embargo, no funcionó como esperaban, pues terminó recibiendo más críticas que comentarios positivos.
“Siento que este programa no pasa de los 2 meses”; “Creo que no lo volvería a ver”; “Chicos, qué fome, jajaja, hagan Fiebre de Baile 3, saquen esto“, fueron algunos de los comentarios que recibieron en redes.
Y es que, de hecho, fue en X (Twitter) donde se concentraron las críticas contra el programa.
En pantalla se notó la poca química entre el jurado compuesto por Lucho Jara, Verónica Villarroel, Emilia Dides y Vasco Moulian, y de ellos con la animadora, Diana Bolocco, quien se repite el plato.
Entre los artistas interactuaron muy poco, lo que dista de su antecesor, donde hasta los roces entre los críticos atraían la atención del público. Por lo demás, eran bastante técnicos y buenistas, por lo que faltó un personaje que fuera implacable.
De hecho, los televidentes lo hicieron notar, pues la figura que más se extrañó fue la de Raquel Argandoña, quien en ‘Fiebre de Baile’ era la presidenta del jurado pese a su nulo conocimiento en danza.
Aun desde su rol, que era bastante serio, la figura de televisión conocía el juego y no dudaba en decir lo que pensaba y apuntar a cada uno de los errores que cometían los participantes, lo que en ocasiones detonaba en lo que Gabriel Urzúa bautizó en la primera temporada como la “chimuchina”.
En ‘Fiebre de Baile’ no faltaban los cruces entre los mismos participantes y también con el jurado, algo que Vasco Moulian intentó en este episodio de estreno con Lucho Jara, pero este no accedió.
Ya que cuando el crítico de televisión cuestionó que se haya designado al artista como el presidente del jurado y no por una elección democrática, pues él quería ese lugar, Jara solo guardó silencio, lo que liquidó la expectación del público que estaba en el lugar.
Así mismo, el único que aceptó hablar de su vida personal fue Mauricio Pinilla, quien habló escuetamente de su nueva pareja. Entre los demás, nadie más destacó en este aspecto tan preciado por los televidentes, y es que siempre hay que recordar que el objetivo de la televisión es entretener.
En ese mismo episodio se dio una crítica de la misma animadora de ‘Fiebre de Canto’, Diana Bolocco, a quien no le agradó para nada la nueva cortina para dar la evaluación del jurado.
Si bien en su antecesor este ritmo no era corto, generaba mucha más expectación y permitía jugar más; ahora, con una duración de casi 30 segundos, se hacía latoso.
“Quiero decir que la nueva ‘cortina’ es larga… pero mala“, dijo con una cuota de humor. Y agregó: “Vamos a tener que acostumbrarnos. Tal vez (es raro) porque llevamos muchos meses escuchando la otra. Ya nos vamos a acostumbrar”, aseguró.
Pero la gota que derramó el vaso fue el sistema de votos del público. Y es que, tal como quedó demostrado en las dos temporadas de ‘Fiebre de Baile’, el público es capaz de aguantar un lift mal hecho, incluso una desafinación en ‘Fiebre de Canto’, pero no que se metan en su bolsillo.
Al ingresar a la página web para votar por sus favoritos, los televidentes se percataron de que cada voto valía 590 pesos con IVA incluido. Y para hacer aún más atractiva la oferta, los seguidores del programa podían comprar packs de votos por valores desde los 1.990 a 99.990, sí, casi 100 mil pesos.
“Cómo irá el rating con la genial idea de cobrarnos por votar”; “Mamita querida, el rating no les va a durar mucho, la gente no va a soportar escuchar a unos desafinados y más encima cobrando por los votos”; “Ni piensen que alguien pagará por dar el voto ¿Uds. quieren nuestra audiencia y además que les paguemos? no”, fueron algunos de los comentarios que recibieron.
Aunque a ‘Fiebre de Canto’ le tocó el “chacal de la trompeta”, aún tiene chance, pues tiene toda una temporada por delante y es el único programa que va en vivo en su franja. Eso lo demuestra el rating que le jugó a favor con un promedio de 622 mil personas entre las 22:35 y las 00:22 horas, además de un total de 1.4 millones de televidentes de acuerdo a Ibope.
Pese a que quedó detrás de los números alcanzados por los noticieros centrales de Mega, CHV y Teletrece, es solo un pequeño empujón que lo haga más similar a ‘Fiebre de Baile’ el que lo puede rescatar y hacer volver triunfante al escenario.