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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Moody’s Ratings rebajó la calificación soberana de México a 'Baa3' desde 'Baa2' debido al deterioro fiscal, el apoyo a Pemex y bajo crecimiento económico. La perspectiva pasó de negativa a estable. El déficit fiscal en 2025 alcanzó el 5% del PIB por el respaldo a Pemex, y la deuda bruta aumentó al 49,3% del PIB. Moody's proyecta que la deuda llegue al 55% del PIB para 2028. El Gobierno destinó $35.000 millones a Pemex en 2025, limitando la flexibilidad fiscal. Pronostican un crecimiento económico menor al 1% en 2026 y 1,3% en 2027 debido a debilidades estructurales. A pesar de esto, Moody's destaca fortalezas como el tamaño y diversificación de la economía mexicana.

La agencia calificadora Moody’s Ratings rebajó este miércoles la calificación soberana de México a ‘Baa3’ desde ‘Baa2’, el último escalón dentro del grado de inversión, al advertir un deterioro sostenido de la fortaleza fiscal del país, mayores presiones derivadas del apoyo financiero a la petrolera estatal Pemex y un entorno de bajo crecimiento económico.

La firma modificó además la perspectiva de la deuda soberana mexicana de negativa a estable, al considerar que, pese al debilitamiento fiscal previsto hasta 2027, el país mantiene estabilidad macroeconómica y capacidad de respuesta de política económica frente a choques externos.

Bajan la calificación soberana de México

Según Moody’s, la reducción de la nota refleja “un debilitamiento sostenido de la fortaleza fiscal” en México que se aceleró desde 2024 debido a la rigidez del gasto público, una limitada base de ingresos y el respaldo continuo del Gobierno a Petróleos Mexicanos (Pemex), factores que han limitado la capacidad para estabilizar la deuda pública.

La calificadora estimó que el déficit fiscal de México se mantuvo cercano al 5% del producto interno bruto (PIB) en 2025, al incluir el apoyo a Pemex, mientras que la deuda bruta del Gobierno aumentó a 49,3% del PIB, frente al 46% registrado en 2024.

Además, proyectó que la deuda alcance cerca del 55% del PIB hacia 2028.

Moody’s señaló que el Gobierno mexicano destinó alrededor de US$35.000 millones a Pemex en 2025 y presupuestó otros US$14.000 millones para 2026, lo que continuará limitando la flexibilidad fiscal del país en ausencia de mejoras significativas en la operación de la petrolera.

Asimismo, redujo sus expectativas de crecimiento económico y prevé una expansión del PIB menor al 1% en 2026 y de 1,3% en 2027, afectada por debilidades estructurales como la inseguridad, la informalidad, cuellos de botella en energía y agua, así como la incertidumbre asociada a la revisión del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y cambios institucionales como la reforma judicial.

No obstante, la agencia sostuvo que la economía mexicana conserva fortalezas derivadas de su tamaño, diversificación y acceso preferencial al mercado estadounidense, lo que sigue respaldando sus oportunidades de comercio e inversión.

La nueva nota ‘Baa3’ mantiene a México dentro del grado de inversión, aunque apenas un nivel por encima del umbral especulativo.