Blogs
Miércoles 23 octubre de 2019 | Publicado a las 15:15
En busca de un interlocutor v√°lido para aquellos que no han sido escuchados
visitas

Quien fuera un activo dirigente estudiantil del movimiento secundario del a√Īo 2006, C√©sar Valenzuela, a ra√≠z de la aseveraci√≥n presidencial de que ‚Äúestamos en guerra‚ÄĚ, le pidi√≥ al Jefe de Estado ‚Äúque no hable m√°s‚ÄĚ, a su modo puso la atenci√≥n en un aspecto central, el gobernante no toma una m√≠nima distancia de los hechos y quiere controlarlo todo.

Como no hay diálogo con los actores sociales el gobernante tuvo un error garrafal en el enfoque de lo que ocurre en Chile que lo hizo actuar como si la represión fuera a resolver el descontento social.

Lo qué hay no es una conjura de grupos mafiosos, se trata de un movimiento social que no ha tenido respuesta constructiva y que, por el contrario, la represión agudizó a niveles que la autoridad gobernante simplemente no esperaba.

La primera responsabilidad del Jefe de Estado es velar por la buena marcha del pa√≠s, por el bien com√ļn de la naci√≥n, lo que no se cautela atizando la confrontaci√≥n y regresando al lenguaje del terrorismo de Estado de Pinochet, el que si estuvo en una guerra cruel y desigual que trajo dolor, angustia y pobreza a la poblaci√≥n, como nunca hab√≠a ocurrido en nuestra historia.

Pi√Īera quiso separar el movimiento social de las fuerzas pol√≠ticas y dentro de ellas dividir entre violentistas y quienes no lo son, todo este dise√Īo parece copiado a la letra del manual pinochetista que, tal vez, a√ļn est√° fresco en la memoria de alguno de sus asesores m√°s cercanos, pero no es la realidad del pa√≠s.

Lo que acontece en Chile es un descontento que brota de la desigualdad y los abusos, ambos fenómenos están estrechamente asociados. La brecha de la riqueza que separa al 1% que ha llegado a rebasar en propiedad y activos más de la mitad del producto anual representa ser factor de una rabia que se contiene pero que se acumula hasta reventar como finalmente sucedió.

Esa ruptura en los ingresos de la poblaci√≥n ha generado una estructura piramidal cuyos efectos favorecen hasta el infinito a quienes est√°n en la c√ļspide de la pir√°mide que se han acostumbrado a hacer y deshacer con el poder econ√≥mico que han adquirido. As√≠, en Chile se instal√≥ la cultura del abuso. La desigualdad genera abusos inadmisibles y escandalosos.

comillas
Pi√Īera quiso separar el movimiento social de las fuerzas pol√≠ticas y dentro de ellas dividir entre violentistas y quienes no lo son, todo este dise√Īo parece copiado a la letra del manual pinochetista que, tal vez, a√ļn est√° fresco en la memoria de alguno de sus asesores m√°s cercanos, pero no es la realidad del pa√≠s.
- Camilo Escalona

En las tarifas de luz y agua potable, y en las condiciones del transporte p√ļblico la gente es atropellada. El que no paga durante d√©cadas las contribuciones de su mansi√≥n o de las casas de asueto deber√° ponerse al d√≠a, en cambio aquel que evade el Metro ser√° denostado hasta el cansancio. Los consorcios econ√≥micos pueden coludirse y los que reciben dinero irregular para sus campa√Īas ‚Äúraspan la olla‚ÄĚ y siguen como si no hubiera pasado nada.¬†

Hasta para una reserva de avión hay abusos en la información y trato a las personas, también en los pasajes de buses a regiones que se triplican o cuadruplican de un día para otro. Así pasa hasta que se pierde la cuenta de los abusos, mientras que aquel que compró un CD robado va preso sin contemplaciones, incluso uno de ellos murió dramáticamente hacinado en una cárcel de un sistema penitenciario duramente opresivo.

Se perdi√≥ la antigua sentencia que ley pareja no es dura. La cadena de abusos que se institucionaliz√≥ rompi√≥ esa m√°xima. Por eso, fue tan torpe la frase presidencial que estamos en ‚Äúguerra‚ÄĚ, afortunadamente, el general jefe de zona, Javier Iturriaga, al decir que el no est√° en guerra con ‚Äúnadie‚ÄĚ, supo evitar los funestos efectos m√°s directos de esa declaraci√≥n y evit√≥ una confrontaci√≥n a√ļn mayor, al menos, durante el d√≠a lunes.

El tema de fondo es que hay una crisis de gobernabilidad, llegando el Presidente a tomar directamente la interlocución política y la vocería. En esta situación se requiere otro equipo político, ante la evidencia que el gabinete está agotado y sobrepasado, siendo indispensable una nueva conducción frente al país, pero con real disposición al diálogo, a escuchar a quienes no han sido escuchados, cuya exclusión va a bloquear la solución a la crisis social que se vive en Chile.

Pi√Īera es un actor de la contingencia, no un Jefe de Estado que tiene un gabinete que act√ļa en su representaci√≥n. No delega, no entrega facultades ni espacio e invade y anula el campo de acci√≥n de sus propios ministros. As√≠ la crisis no se podr√° resolver. Mientras no haya un jefe de gabinete, que sea interlocutor de aquellos que no han sido escuchados y que rebasan ampliamente las fronteras, hoy muy limitadas, de las fuerzas pol√≠ticas.

Camilo Escalona Medina
Expresidente del Senado

Tendencias Ahora