Exaliados acérrimos del presidente estadounidense, Donald Trump, pidieron el martes el cese del mandatario al considerar que no es apto para continuar en el cargo tras sus recientes amenazas de acabar “con toda una civilización”, horas antes de que venza el plazo de su ultimátum a Irán.
“¡La 25 Enmienda! No ha caído ni una sola bomba sobre EE.UU. No podemos aniquilar a toda una civilización. Esto es maldad y locura”, escribió en la red social X la excongresista republicana Marjorie Taylor-Greene, en alusión a la enmienda de la Constitución estadounidense que permite la destitución de un presidente por incapacidad para ejercer sus funciones.
Desde el primer mandato de Trump, Greene se mantuvo entre las voces líderes del movimiento MAGA del republicano y una de sus principales aliadas en el Congreso, hasta su ruptura en noviembre pasado debido a diferencias en el enfoque de política exterior del presidente y su manejo del caso del pederasta Jeffrey Epstein.
Otro exseguidor del mandatario, el polémico comentarista Alex Jones, también mencionó la aplicación de la provisión constitucional contra el neoyorquino.
Jones, uno de los teóricos de la conspiración más conocidos y fundador de la plataforma Infowars, preguntó en su podcast al abogado Robert Barnes: “¿Cómo aplicamos la Vigesimoquinta Enmienda contra él (Trump)?”.
Además de los exfuncionarios republicanos, también se han sumado a esta petición gobernadores demócratas, influencers conservadores y figuras del movimiento Never Trump. Incluso antiguos aliados del presidente, como Tucker Carlson o el senador Ron Johnson, manifestaron inquietud sobre las consecuencias legales y morales de una escalada militar.
Y no solo ellos, también adherentes del movimiento ‘MAGA’ (Make America Great Again), que él mismo Trump fundó hace una década.
¿Qué es la 25ª Enmienda y cómo funciona?
La 25ª Enmienda de la Constitución de Estados Unidos fue aprobada en 1967 tras el asesinato de John F. Kennedy, con el propósito de establecer una línea de sucesión clara y prepararse para contingencias urgentes.
Esta establece un mecanismo por el cual el vicepresidente, junto a la mayoría de los titulares del Gabinete, pueden declarar que el presidente se encuentre “incapacitado para ejercer las atribuciones y deberes de su cargo”.
Esta declaración debe ser confirmada posteriormente por dos tercios de ambas cámaras del Congreso y, si bien no existe evidencia de que su gabinete o el vicepresidente J. D. Vance estén considerando activarla, se perfila como una advertencia política dirigida a Trump en medio de la crisis internacional.
¿Cómo surgió este mecanismo?
El antecesor de Kennedy, el presidente Dwight Eisenhower, sufrió un infarto durante su mandato en la década de 1950 y en esa fecha aún no existía la 25ª Enmienda, por lo que no existía una norma constitucional que estableciera una línea de sucesión clara.
Para poder resolver este problema, se llegó a un acuerdo con el vicepresidente Richard Nixon sobre la transferencia del poder.
Cabe señalar que este mecanismo estaba pensado para un líder en coma o que hubiera sufrido un derrame cerebral.
Medios internacionales destacan que es muy difícil que se invoque la 25ª Enmienda, ya que eso significaría que las personas más cercanas a Trump determinen que este es incapaz de ejercer en el cargo y opten por destituirlo en contra de su voluntad.