Vida
Carta abierta de una mujer al hombre que la hizo madre soltera a los 19 a√Īos emociona a la web
Publicado por: Bernardita Villa
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Tener un hijo cambia la vida de las personas, pero la transformaci√≥n es mucho m√°s radical cuando a√ļn se es muy joven para asumir dicha responsabilidad.

Este fue el caso de Madi Baker, una mujer que se convirti√≥ en madre soltera a los 19 a√Īos, luego que su novio de tres a√Īos la abandonara tras enterarse que ella estaba embarazada.

Desde entonces, y como lo hacen cientos de mujeres en el mundo, Baker decidi√≥ criar sola a su peque√Īa. La joven se cambi√≥ a una universidad estatal y comenz√≥ a tomar clases nocturnas, para poder compatibilizar sus horarios con el cuidado del beb√© y su trabajo con el cual la manten√≠a.

Sin embargo, la mujer decidi√≥ no le guarda rencor al hombre que la dej√≥, por lo que comparti√≥ su experiencia en una carta abierta de agradecimiento publicada en el portal Thought Catalog, donde cientos de mujeres se sintieron identificadas con su situaci√≥n. “Sol√≠a odiarte por ello. Pero me gustar√≠a agradecerte porque al abandonarme, me diste la posibilidad de experimentar la felicidad de criar a nuestra hija y eso es algo que no tengo como pagarte‚ÄĚ, escribi√≥ en uno de sus p√°rrafos.

A pesar del miedo que tuvo, hoy la joven vive feliz junto a su peque√Īa hija de quien no podr√≠a estar m√°s orgullosa.

ABC

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Lee a continuación las palabras de Madi.

“Sé que podría haberte enviado esto por correo electrónico o a través de una carta, pero también sé quién eres y me doy cuenta de que las posibilidades de que te des el tiempo para leer algo son muy pocas y prácticamente nulas. Sin embargo, sin importar si te das el tiempo para sentarte y leer esto o no, me gustaría darte las gracias. Gracias por todo lo que has hecho y gracias por todo lo que me has dado.

Ahora, si te conozco de la forma que creo hacerlo, probablemente te est√°s preguntando por qu√© te doy las gracias. Despu√©s de todo, me abandonaste ¬Ņrecuerdas? Pero eso es exactamente por lo que te agradezco. Al haberme abandonado de la forma que lo hiciste, me has dado muchas cosas. D√©jame explicarlo.

La mayor√≠a de las personas a los 19 a√Īos se divierten y viven su vida universitaria al m√°ximo. Mis amigas hablaban de chicos con los que quer√≠an salir, fiestas en las que hab√≠an bailado con demasiadas personas y noches en las que beb√≠an tanto que no recordaban nada despu√©s. Sol√≠a envidiarlas, sol√≠a tener celos.

Solía sentarme en mi cuarto los sábados en la noche, con 6 meses de embarazo, y te maldecía por haberme puesto en esta situación. Sabía que ibas a los bares, sabía que andabas por ahí embriagándote y juntándote con esa morena… Y por cierto, deberías saber que sé la razón verdadera por la cual no viniste al hospital a verme: estabas demasiado ocupado emborrachándote en una fiesta de Halloween.

Dejando eso de lado, he aceptado que hayas decidido no ser parte de la vida de nuestra hija despu√©s de haber estado tres a√Īos juntos y me abandonaras al saber que estaba embarazada. Sol√≠a odiarte por ello. Pero me gustar√≠a agradecerte porque al abandonarme, me diste la posibilidad de experimentar la felicidad de criar a nuestra hija y eso es algo que no tengo como pagarte.

Gracias por dejarme darle a nuestra hija el amor y el afecto suficientes como para que no se diera cuenta de tu ausencia. Gracias por haberle dado esos ojos café oscuro que miro antes de que se duerma todas las noches. Gracias por haberte ido en el momento en el que lo hiciste, porque ambos sabemos que igual nos hubieras dejado tarde o temprano y de esta manera ella no supo que era tenerte sólo para luego sufrir con tu ausencia. Gracias por darme una gran historia para contarle cuando sea hora de hablarle de sexo, para decirle que acostarte con alguien no hará que te ame más y que embarazarte no hará que se quede contigo. Puede que me sienta mal con sólo escuchar tu nombre, pero no hay día en el que no te agradezca haber hecho posible que ella existiera.

Pero m√°s importante a√ļn: gracias por forzarme a crecer.

Dejar la universidad que amaba para ir a la universidad estatal que estaba cerca de mi casa no era el plan ideal que había imaginado para mi futuro. Trabajar tiempo completo, tomar clases de noche y estar despierta toda la noche con un bebé que no paraba de llorar no era necesariamente lo que había pensado que estaría haciendo a los 19. Sin embargo, no cambiaría nada. Al haberme dejado, me permitiste encontrar a alguien mejor para mí, alguien que compatibilizaba con la situación que vivía. Alguien que quería ayudarme y que no sentía miedo ante mi situación.

Gracias por hacerme reevaluar mis prioridades, por permitirme entender que Whisky con Coca Cola es el trago de mi pasado y que los jugos son mi futuro. Gracias por permitirme comprender que escuchar a una peque√Īa ni√Īa hablarme siempre le ganar√° al sonido de un DJ en una fiesta universitaria. Gracias por ense√Īarme que miles de pa√Īales sucios son m√°s preferibles a despertarte solo y con el v√≥mito de la noche anterior.

Me hiciste crecer, me permitiste ver no s√≥lo que pod√≠a ser una mam√° incre√≠ble, sino que tambi√©n pod√≠a ocupar el rol de padre. Ser madre soltera ha sido uno de mis logros m√°s grandes porque me ha demostrado que soy capaz de cualquier cosa. A veces extra√Īo la vida que sol√≠a tener, la que compart√≠a contigo. Pero luego la realidad me golpea, y la peque√Īa ni√Īa que ni siquiera quisiste conocer me mira y me sonr√≠e. No me puedo imaginar no tenerla y no la cambiar√≠a por nada del mundo. A los 19 estaba asustada, y sab√≠a que t√ļ tambi√©n, pero yo no escap√©. En vez de deshacerme de la situaci√≥n, segu√≠ adelante y super√© los obst√°culos que se me presentaron. Un d√≠a, cuando sea mayor y entienda mejor las cosas, se dar√° cuenta que fui yo quien la cri√≥, que fui yo quien se sacrific√≥.

As√≠ que gracias por seguir con tu vida y ser el ser humano ego√≠sta del que mi padre siempre me advirti√≥. Nuestra relaci√≥n nunca fue un cuento de hadas, pero al menos consegu√≠ tener una peque√Īa princesa. De alguna forma, me diste mi propio cuento de hadas, una vida llena de felicidad y un ‚Äėy fueron felices para siempre‚Äô con mi hija. Me has ense√Īado que a veces el pr√≠ncipe azul no es quien salva a todos y te hace feliz: A veces el pr√≠ncipe azul es una peque√Īa ni√Īa con un lazo en su cabello que te dice ‚Äėmami‚Äô.‚ÄĚ

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