El vicepresidente del Movimiento Amplio Social (MAS) en Bío Bío, Juan Espinoza, solicitará la renuncia de Alejandro Navarro a su cargo como presidente de la colectividad política. Todo ello, luego de decisiones electorales adoptadas por el senador sin consulta ni aprobación de las bases en distintas comunas.
El Movimiento Amplio Social atraviesa por su mayor crisis institucional. Ahora, su principal figura es acusada de tomar decisiones de espalda a las bases, de cambiar acuerdos y -más aún- no respetarlos. El congresista, líder y timonel nacional del MAS, hoy es emplazado a dejar el “caudillismo”, según expresó el vicepresidente regional Juan Espinoza.
Ante ello, Espinoza le pidió dar un paso al costado de la presidencia del partido. La medida va de la mano con el desgaste de la militancia del MAS, ya que al interior de la colectividad trabajarían por un objetivo electoral claro, pero llega el senador y “hace lo que quiere”, apartado -supuestamente- de los lineamientos del partido.
Casos puntuales son Concepción y Coronel. En la primera, el MAS, pese a sostener un pacto con los humanistas llamado MAS HUMANO, Navarro pronunció su respaldo a la candidatura del DC Alvaro Ortiz, situación que cuestiona la militancia, ya que -según el acuerdo- debía apoyar a Francisco Córdova.
Pero, por lejos, el peor escenario del MAS se dio en Coronel, donde su candidato Boris Chamorro fue simplemente bajado por el senador, para que éste brindara un apoyo a René Carvajal (PS), al que actualmente las bases del MAS persiguen en el Tribunal Electoral para declarar inadmisible su candidatura.
El trasfondo de los apoyos de Navarro, sería que busca aliados en la Concertación para su reelección en el senado, para no perder el doblaje y -a su vez- no permitir el ingreso de la ex intendenta de la UDI Jacqueline Van Rysselberghe: su mayor amenaza y archi enemiga política.
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