El presidente venezolano, Hugo Chávez, ratificó este miércoles que no se han encontrado “rastros ni testimonios” de la presunta masacre de indígenas yanomami al sur del país por parte de mineros ilegales brasileños, recordando que un equipo investigador recorrió la zona.
“Por ningún lado aparecieron ni rastros ni testimonios de los mismos indígenas sobre masacre alguna”, dijo Chávez en una rueda de prensa.
El mandatario, que aspira ser reelecto en las elecciones del 7 de octubre, aseguró que delegados de su gobierno recorrieron “todos los pueblos” del área y “hablaron con los líderes indígenas”.
“Nos hemos movido por allá, aún en condiciones adversas”, agregó Chávez, señalando que ordenó investigar el caso inmediatamente después de que se comenzó a difundir a inicios de la semana pasada, cuando la Horonami Organización Yanomami (HOY) denunció una matanza ante la Fiscalía.
La HOY denunció el lunes que unos garimpeiros (buscadores de oro ilegales) dispararon y lanzaron explosivos desde un helicóptero hace dos meses contra un shabono (choza circular) de la comunidad Irotatheri, ubicado en el sur del estado de Amazonas -fronterizo con Brasil-, donde habrían muerto 80 personas.
A raíz de la denuncia, una delegación oficial, formada por militares, policías y delegados de la fiscalía, recorrió varias comunidades yanomami, tras lo cual los ministros de Pueblos Indígenas y de Interior afirmaron que “no se encontró ninguna evidencia” de la matanza.
Sin embargo, la Organización de Indígenas de Amazonas (Coiam) pidió el lunes al gobierno que continúe la indagación argumentando que la comisión “no llegó” a Irotatheri, situada en un área remota y selvática, por lo cual “no se puede decir que no se encontró evidencia alguna que demuestre la presunta masacre”.
Por su parte, la organización defensora de los derechos indígenas Survival, con sede en Londres, confirmó este martes a la AFP la versión de Coiam e instó al gobierno venezolano a realizar “una investigación más detallada”.
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