Notas
Los 7 factores que explican la distancia de los chilenos con la clase política
Publicado por: Víctor Huidobro
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Hay variadas posibilidades, del por qué hoy existe una distancia tan grande entre la ciudadanía y los miembros de la clase política, como por ejemplo, el parlamento y el poder ejecutivo. He aquí, algunas de las causas de este mal. Este artículo es producto de leer y observar. Con ello, sacamos conclusión, que lo que digo, no escapa a la realidad.

La primera es, la falta de credibilidad. Los chilenos se cansaron de creer en nuestras autoridades. El Presidente de la Rep√ļblica, Sebasti√°n Pi√Īera, ha ca√≠do en incongruencias fatales, como por ejemplo, a la hora de evaluar sus propuestas de campa√Īa. Obviamente las cifras del gobierno, escapan de la realidad. Un ejemplo de promesas, es el tema de la reconstrucci√≥n sobre el desastre del 27 F. S√≥lo el ejecutivo cree que llega al 66%. Los afectados saben que ello no es as√≠, igualmente, las autoridades locales de las principales comunas afectadas.

En el caso de la Concertaci√≥n, o las cenizas que quedan de ella, a 2 a√Īos de dejar el poder, a√ļn no asumen que ya no viven en La Moneda. Sus conflictos internos, los tienen con un pie en la sepultura, y eso que estoy siendo benevolente. La falta de renovaci√≥n de sus rostros directivos, el horroroso manejo pol√≠tico como bloque de oposici√≥n, son nulo aporte para Chile. La gente se cans√≥ de ellos, cosa que nada hacen por remediar.

La segunda tiene que ver con sus escandalosas remuneraciones. Entre 4 paredes el Senado no excluyo a ninguno de sus miembros, se confabularon en aumentarse su dieta en $ 2.000.000, como si nada. Esto es, simplemente, una provocaci√≥n a una ciudadan√≠a, que en su mayor√≠a, trabaja m√°s que ellos. Es vergonzoso y pat√©tico, realizar este tipo de acciones, m√°s a√ļn, cuando pasan por una decadencia √©tica y moral impresionante.

Desde hace un tiempo, se han conocido los suculentos honorarios de los apernados asesores del Presidente Pi√Īera y algunos de sus ministros. No se justifica que el Estado se farree de esta forma la plata de todos los chilenos.

La tercera, la flojera de los llamados servidores p√ļblicos. Sacan la vuelta a destajo. Nadie controla sus horarios de trabajo, sus gastos reservados y de los beneficios que les otorga su investidura. Junto con esto, es la ineptitud de ellos, que llegan a improvisar a sus cargos, con el agregado, de llevar a cuanto familiar y amigo a ocupar puestos de trabajo, cuyo m√°ximo aporte, es de cobrar su sueldo.

La cuarta se refiere a la complicidad entre los mismos pol√≠ticos. Siempre hay grupos que terminan cuid√°ndose las espaldas el uno al otro. Si se ven envueltos en acusaciones o pol√©micas, el lobby para acallar su presunta vinculaci√≥n en √©stas, es gigantesco, ya que buscan proteger sus intereses a como de lugar. Recordemos, por ejemplo, cuando el senador Guido Girardi, apoy√≥ hace un mes atr√°s al ex parlamentario, Jorge Lavanderos, condenado por abuso de menores. Otro caso, el Coronel y ex Dina Cristi√°n Labb√©, actual alcalde de Providencia, que homenaje√≥ al ‚Äúse√Īor‚ÄĚ Krassnoff.

La quinta, su habilidad para cometer actos de corrupci√≥n. Cu√°ntos son los concejales, alcaldes o funcionarios del estado envueltos en este tipo de casos. Incluso se confabulan con sus propios equipos de confianza, para ponerle ruedas a los recursos fiscales. Para robar, son campeones mundiales, pero descaradamente, lo niegan. Un ejemplo actual es el ex alcalde de Hualp√©n, Marcelo Rivera y compa√Ī√≠a, condenados por los Tribunales de Justicia por apropiaci√≥n indebida y otras causas, el ex diputado de Renovaci√≥n Nacional Maximiano Err√°zuriz y el ex PPD V√≠ctor Manuel Rebolledo, s√≥lo por nombrar algunos casos.

La sexta, sus lateras conferencias de prensa. Son siempre en el mismo tono. La de descalificarse mutuamente y encontrar todo malo. Sólo vean un noticiario donde aparezca hablando un político, todo lo encuentran malo. No son pocos, unos simplones resentidos y con poca memoria del pasado. No aportan nada. Observen y miren al senador Camilo Escalona, al diputado Andrade o Iván Moreira. Siempre con cara de enojados, frente arrugada y peleando con todos.

La s√©ptima y √ļltima de hoy. Por Dios que son fomes los pol√≠ticos. Escucharlos ya es un esfuerzo. Vean el programa de TVN el d√≠a domingo, Estado Nacional… es para caer en una depresi√≥n severa. Es lo mismo que cuando el Sacerdote, hace su pr√©dica en la misa. Observen, cuantos feligreses bostezan, pescan el celular para jugar o est√°n mirando para cualquier lado. Bueno, con los llamados ‚Äúa servir al pa√≠s‚ÄĚ ocurre exactamente igual. Adem√°s, si miran bien, siempre andan con ternos de colores caf√© o gris, que representan lo que son, unos lateros.

Víctor Huidobro es periodista. Vive en Santiago y escribe regularmente en su blog, El Nada Serio. Tiene su cuenta de Twitter en @elnadaserio

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