Notas
Montezuma: el legendario rey de los videojuegos
Publicado por: Christian Leal
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Si existe un programa al que deba culpar por haber gatillado esta relación sentimental obsesiva con los computadores que mantengo hasta hoy, confesaré que no se trata de un sistema operativo, ni de un procesador de textos o de cualquier otra aplicación productiva: se trata de un juego.

Pero no de cualquier juego, sino de Montezuma.

Corr√≠a 1985. Recuerdo haber subido al segundo piso de mi colegio en Santiago para conocer el reci√©n inaugurado “laboratorio de computaci√≥n”, completamente equipado de Ataris 800 (los caf√©s, sin la “XL”).

Fue allí donde alguien, buscando demostrar las capacidades de las máquinas, pensó que lo mejor sería cargar un título protagonizado por un ladino campesino mexicano, lo suficientemente ávido de tesoros como para atreverse a penetrar los peligrosos dominios del rey Montezuma.

Desde que aquellas imágenes se reflejaron en mis ojos, supe que debía tener uno.

Y s√© que no soy el √ļnico. Hace a√Īos, cuando trabajaba en revista Mouse, hicimos una votaci√≥n entre nuestros lectores para elegir el juego m√°s representativo de la era del computador Atari. Por abrumadora mayor√≠a el p√ļblico hizo de “Montezuma’s Revenge” su favorito, entusiasm√°ndonos lo suficiente como para localizar a su creador.

Curiosamente, el autor del juego que hab√≠a logrado dar la vuelta al mundo -sin Internet- por aquel entonces apenas me doblaba la edad. Con 16 a√Īos, Robert Jaeger program√≥ en solitario un demo, haci√©ndolo lo suficientemente atractivo como para que unos ejecutivos de la multinacional Parker Brothers (PB) se interesaran en distribuirlo.

El acuerdo le proporcion√≥ m√°s fama que fortuna. Claro, fue suficiente para darse el gustito de comprar un auto deportivo, pero la gran cantidad de software pirateado (¬Ņalguien recuerda haber comprado alg√ļn juego original en aquella √©poca?) hizo que s√≥lo una cantidad m√≠nima de dinero llegara a sus manos.

La verdad es que nunca obtuve mucho dinero de Montezuma’s Revenge. La gran mayor√≠a de los jugadores ten√≠an la versi√≥n pirateada, que se escap√≥ unos cuantos meses antes que la versi√≥n comercial. En definitiva, el juego original nunca se vendi√≥ legalmente y es justamente ese el que la mayor parte de los jugadores recuerdan“, dec√≠a Jaeger.

Para agravar las cosas, “Montezuma’s Revenge” no pudo elegir peor √©poca para ver la luz: en un mercado abarrotado con decenas de consolas diferentes y t√≠tulos de mala calidad, hizo explosi√≥n la “burbuja de los videojuegos”, provocando que muchas compa√Ī√≠as -inclu√≠da la propia PB- quedaran fuera del negocio sin derecho a vida extra.

A√ļn as√≠, no una sino dos versiones de Montezuma inundaron nuestras pantallas, y hasta hoy sigue siendo para los chilenos uno de los t√≠tulos m√°s entra√Īables de la historia.

El mítico final con el rey Montezuma

El mítico final con el rey Montezuma

Por cierto, esta dualidad de versiones suele provocar confusi√≥n. ¬ŅSe trata de la parte uno y la parte dos, “la venganza” de Montezuma? Ir√≥nicamente, el juego con mejor acabado, animaci√≥n y m√ļsica introductoria fue el primer producto… y uno que nunca debi√≥ salir al mercado.

Seg√ļn me coment√≥ Jaeger, la colorida versi√≥n firmada con su nombre y el de su empresa de un solo empleado (Utopia Software), era el verdadero juego en el que estaba trabajando. Sin embargo los ejecutivos de PB le dijeron que ocupaba demasiado espacio para meterlo en un cartucho (48 kb… y ustedes se quejan de que no les queda espacio en disco), por lo que decidieron recortarlo “un poquito”.

El resultado de aquel tijeretazo es la versi√≥n aguada que nos lanza de plano a la acci√≥n, y que en algunas partes se ha conocido como “Preliminary Monty”. El otro, “Montezuma’s Revenge”, se filtr√≥ al p√ļblico de una forma que el propio Jaeger desconoce y acab√≥ opacando al primero, naturalmente.

La mayor diferencia entre ellos es que mientras “Monty” es un juego b√°sicamente infinito, que s√≥lo da vueltas entre niveles cada vez m√°s dif√≠ciles; “Revenge” acaba por enfrentarte al propio rey Montezuma, aunque con un rev√©s inesperado: como su programaci√≥n nunca se complet√≥, se trata de un adversario invencible. Porca mis√®ria.

Pero ya sea que acabes lanzándote una y otra vez entre sogas de diamantes o te suicides bajo los pies del monarca azteca, Montezuma es de esos juegos capaces de transportarte en el tiempo. Un título del género de las plataformas creativo, ingenioso y a ratos disparatado, capaz de atraer a hombres y mujeres en una época en que las computadoras parecían ser de exclusivo dominio masculino.

El verdadero y legendario rey de los videojuegos.

Para volver a disfrutar de este juego:
- Descarga aqu√≠ el emulador Atari 800 Win Plus y los juegos Montezuma o Montezuma’s Revenge

COSAS QUE (PROBABLEMENTE) NO SAB√ćAS…

- A comienzos de los 90, Robert Jaeger trabaj√≥ junto a un equipo de programaci√≥n en la secuela 3D del juego, “Montezuma Returns”. Por desgracia, no cumpli√≥ las expectativas y fue un fracaso comercial.

- El verdadero nombre del protagonista es Pedro. Sin embargo, PB quer√≠a un nombre m√°s comercializable, por lo que lo cambiaron a “Panama Jack”. Tras darse cuenta que estaba registrado, volvieron a cambiarlo por “Panama Joe”.

- Jaeger programó otros dos juegos simples pero conocidos de la época: Chomper y Pinhead.

Christian Leal es periodista de tecnologías. Fanático de los videojuegos desde su infancia, escribió en revista Mouse de La Tercera y el suplemento Chile Tecnológico de El Mercurio. Actualmente es Director en BioBioChile.

URL CORTA: http://rbb.cl/2dbz
Tendencias Ahora