Notas
El √ļltimo ataque del “Halc√≥n” a la far√°ndula
Publicado por: Alberto Gonzalez
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El l√≠mite entre lo privado y lo p√ļblico es una l√≠nea muy delgada que est√° determinada por el nivel de exposici√≥n a la que cada persona elige estar. Una frontera difusa que algunos prefieren ignorar, vulnerando los principios del honor e intimidad a los cuales todos tenemos derecho, y que de ser violados, dejan expuesto a una persona al descr√©dito p√ļblico.

Hago esta reflexi√≥n a prop√≥sito del reciente fallo de la Corte de Apelaciones de Santiago, que conden√≥ al periodista de Chilevisi√≥n, √ćtalo Passalacqua, a cancelar una fuerte suma de dinero (7 millones de pesos) a la familia del extinto Felipe Camiroaga, por difamaci√≥n y difusi√≥n falsa de informaci√≥n.

Acci√≥n legal que fue entablada por el fallecido animador, luego que el “opin√≥logo” se√Īalara en el programa SQP, que su hermano, Francisco Camiroaga, hab√≠a recibido de parte de Felipe la petici√≥n de irse del pa√≠s, ante la incomodidad que le generaba su supuesta homosexualidad.

Revisada la causa y en fallo un√°nime, los integrantes de la Quinta Sala del tribunal alzada capitalino determinaron que Passalacqua “tuvo una actitud negligente con su profesi√≥n al emitir una serie de declaraciones que da√Īaron la honra del animador y su grupo familiar durante la transmisi√≥n del programa SQP de los d√≠as 5 y 7 de mayo de 2008″*.

Sin embargo, el escrito clarifica a√ļn m√°s el tema, asegurando que “la Constituci√≥n Pol√≠tica de la Rep√ļblica, desde que declara que todas las personas nacen iguales ‚Äúen dignidad‚ÄĚ, asegura a todas ellas la protecci√≥n a ‚Äúla familia‚ÄĚ (art√≠culo 1¬į), y el ‚Äúrespeto a la vida privada y a la honra‚ÄĚ no s√≥lo ‚Äúde la persona‚ÄĚ sino que tambi√©n la honra de ‚Äúsu familia‚ÄĚ (art√≠culo 19 N¬į 4). Y tan excelsa es esa protecci√≥n que en su art√≠culo 19 N¬į 26 les garantiza adem√°s ‚Äúla seguridad‚ÄĚ de que tales derechos ‚Äúno podr√°n‚ÄĚ ser afectados ‚Äúen su esencia‚ÄĚ.

En ese sentido, el texto a√Īade que “no es excusa leg√≠tima alguna de parte del demandado el hecho de que se haya limitado ‚Äúa repetir lo que hab√≠a escuchado‚ÄĚ, ni menos constituye eficaz defensa el que no haya sido s√≥lo √©l sino ‚Äúel programa todo o quienes integraban el panel‚ÄĚ el responsable de lo dicho all√≠ en lo relacionado con la vida privada y con la honra personal del actor y de su familia”.

“Del mismo modo, tampoco mitiga su responsabilidad civil el hecho que no se haya tratado de un ‚Äúprograma period√≠stico‚ÄĚ sino ‚Äúde far√°ndula‚ÄĚ o ‚Äúde chismes‚ÄĚ como el demandado afirma en su escrito de d√ļplica. Si far√°ndula es en forma figurada una ‚Äúcharla enga√Īosa‚ÄĚ, no se ve c√≥mo en el marco de ella haya de admitirse el da√Īo a la moral y a la honra de una persona ante todos los que se hallaban indeterminadamente al alcance ilimitado del programa de televisi√≥n‚ÄĚ, dice el fallo.

Por otro lado se agrega que ‚Äúel propio T√≠tulo XXXV del C√≥digo Civil dice que ‚Äútodo da√Īo‚ÄĚ que pueda imputarse a malicia ‚Äúo negligencia‚ÄĚ de otra persona debe ser reparado por √©sta (art√≠culo 2329), bastando la simple imprudencia para la aplicaci√≥n de la norma, conclusi√≥n a la que se arriba cuando en ella se da como ejemplo al que dispara ‚Äúimprudentemente‚ÄĚ un arma de fuego. Pues bien, la ‚Äúimprudencia‚ÄĚ es la falta de prudencia, y √©sta, a su vez, es la virtud ‚Äúde discernir y distinguir lo que es bueno o malo‚ÄĚ, es la ‚Äúmoderaci√≥n‚ÄĚ y tambi√©n la ‚Äútemplanza‚ÄĚ, la ‚Äúcautela‚ÄĚ, la ‚Äúcircunspecci√≥n‚ÄĚ y la ‚Äúprecauci√≥n‚ÄĚ, elementos tales que seg√ļn este Tribunal de Alzada han concurrido con la conducta del demandado‚ÄĚ.

Para finalizar, y ante el hecho que Felipe Camiroaga muri√≥ en circunstancias de todos conocidas, el dictamen se√Īala que “empero, no s√≥lo en vida ten√≠a derecho √©l al respeto y protecci√≥n de su vida privada y de su honra sino tambi√©n a la honra y vida privada de su familia, por lo que ese da√Īo no se ha extinguido con su deceso ni en la memoria del se√Īor Camiroaga ni respecto de su familia y su c√≠rculo social y humano‚ÄĚ.

A mi juicio es un fallo concluyente que establece un precedente respecto al tratamiento de la informaci√≥n en programas dedicados al “chisme”, como lo reconoci√≥ ante la Justicia el propio Passalacqua, y que han llegado a niveles francamente preocupantes en lo que respecta a los niveles de exposici√≥n de los “famosos”.

Pese a lo anterior, la esperanza que “suba el nivel del debate” en esta rama alejada del periodismo es un utop√≠a ¬ŅRazones? Econ√≥micas (para variar) y tal como lo he se√Īalado anteriormente, por la existencia de un c√≠rculo vicioso entre quienes la comentan, los telespectadores que la siguen y a los que son parte de ella..

Queda la sensaci√≥n que estamos frente a un periodismo de contactos, pitutos, favores y deudas, no muy lejano al de otras ramas del quehacer period√≠stico probablemente, aunque con mayor publicidad y cuyas consecuencias son bastante m√°s permanentes, puesto que est√° en juego la imagen p√ļblica de las personas respecto a su vida privada.

El fallo de la Corte de Apelaciones se convierte en un aviso para quienes gustan de exponer sus vidas y las de otros sin pudor…hay dignidad y honra, tanto personales como familiares, elementos que debieran llevar a comportarse y hablar con prudencia, especialmente en los medios de comunicaci√≥n.

* www.poderjudicial.cl

URL CORTA: http://rbb.cl/1vua
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