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Una Espa√Īa golpeada por la crisis se apresta a llevar a la derecha al poder
Publicado por: Agencia AFP
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Una Espa√Īa, golpeada por una crisis que ha causado casi cinco millones de desempleados, se apresta a llevar al poder a la derecha, considerada favorita frente al gobernante Partido Socialista Obrero Espa√Īol (PSOE).

El PSOE y el conservador Partido Popular (PP) velan sus armas este s√°bado, jornada de reflexi√≥n, a la espera de que el domingo los 36 millones de espa√Īoles que est√°n llamados a las urnas acudan a votar para renovar a 350 diputados y 208 senadores.

Las √ļltimas encuestas, publicadas el domingo pasado, predicen la peor derrota de los socialistas desde la vuelta de la democracia, con s√≥lo 112 esca√Īos, mientras que el PP se har√≠a con entre 192 y 198 esca√Īos, muy por encima de los 176 esca√Īos que marcan la mayor√≠a absoluta en el Congreso de los Diputados.

El candidato socialista y ex n√ļmero dos del gobierno, Alfredo P√©rez Rubalcaba, dif√≠cilmente podr√° revertir esa tendencia y su objetivo en las √ļltimas semanas parece dirigirse a evitar la mayor√≠a absoluta de la derecha.

“S√≥lo hay un partido que pueda parar el poder absoluto de la derecha, que es el PSOE”, dec√≠a Rubalcaba a sus seguidores el viernes, pero las medidas de austeridad aplicadas por los socialistas –contra una crisis que oblig√≥ al jefe del Ejecutivo, Jos√© Luis Rodr√≠guez Zapatero, a adelantar cuatro meses los comicios– siguen obrando en su contra.

Congelaci√≥n de las pensiones, retraso de la edad de jubilaci√≥n de los 65 a los 67 a√Īos, reducci√≥n del 5% en los salarios de los funcionarios, aumento fiscal, son algunas de las iniciativas que hundieron la popularidad de los socialistas, llegados al poder en 2004 en un momento de expansi√≥n econ√≥mica impulsada por lo que acabar√≠a convirti√©ndose en la burbuja inmobiliaria.

“Esta crisis devora al que gobierna, da igual que sea de derecha o de izquierda”, dice Ant√≥n Losada, profesor de Ciencias Pol√≠ticas de la Universidad de Santiago de Compostela, poniendo de relieve que los socialistas espa√Īoles pueden convertirse en la siguiente v√≠ctima de la crisis, tras los gobiernos griego e italiano.

El l√≠der del PP, Mariano Rajoy, de 56 a√Īos, tras sus derrotas en 2004 y 2008, asegur√≥ en un mitin el viernes que est√° “preparado para ser el presidente del gobierno de todos los espa√Īoles”.

Sin embargo, el probable futuro jefe de gobierno tendr√° poca tregua ante la dura situaci√≥n econ√≥mica de Espa√Īa, presionada en los √ļltimos d√≠as por los mercados hasta elevar su prima de riesgo (diferencia entre el rendimiento de las obligaciones a diez a√Īos de Espa√Īa y de Alemania) por encima de los 500 puntos b√°sicos.

“El nuevo gobierno no dispondr√° del habitual per√≠odo de gracia de 100 d√≠as, debiendo transmitir medidas y objetivos concretos, incluso antes de su investidura” en enero, advirti√≥ Bankinter.

“La prioridad es dar un mensaje de confianza a los mercados”, dijo Rajoy, prometiendo presentar r√°pidamente “un primer plan de medidas econ√≥micas” para mostrar que “Espa√Īa se toma en serio el asunto del d√©ficit p√ļblico”, lo que augura m√°s austeridad y probablemente m√°s protestas ciudadanas.

“La previsi√≥n en la situaci√≥n actual y con las actuaciones futuras del PP es de un incremento de las protestas, sean de origen ‘indignados’, sindicales o corporativas”, dijo Antonio Alaminos, profesor de Sociolog√≠a de la Universidad de Alicante, a la AFP.

El jueves, miles de estudiantes y profesores se manifestaron en toda Espa√Īa contra los recortes llevados a cabo por algunas regiones en educaci√≥n como Catalu√Īa, donde tambi√©n est√°n movilizados los m√©dicos por el ahorro en sanidad.

“El cambio de gobierno va a ser lo mismo e incluso peor”, afirmaba en Madrid Alexandra Jaksic, estudiante de Historia del Arte, de 19 a√Īos, asegurando que “el gobierno socialista no tiene nada de socialista. Lleva dos a√Īos haciendo recortes y los otros van a hacer los mismos recortes o peor”.

Junto a ellos, el movimiento de los “indignados” –que surgi√≥ para reclamar contra las consecuencias de la crisis y el capitalismo sin l√≠mite– se mantiene como un rumor de fondo, pero en los √ļltimos d√≠as s√≥lo han logrado movilizar a una √≠nfima parte de los miles que se manifestaron en mayo pasado.

“Han generado actuaciones tem√°ticas, como evitar deshaucios, por ejemplo, y una toma de conciencia de lo generalizada que es la crisis y sus efectos. En ese sentido contin√ļa siendo un potencial elevado de movilizaci√≥n futura”, dijo Alaminos.

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