Lo que debes saber hoy
Lunes 13 enero de 2020 | Publicado a las 02:10 · Actualizado a las 12:16
Denunciante de Enrique Moreno Laval: "Después que me abusaba, entregaba la hostia a los feligreses"
Por Jonathan Flores Belmar
La información es de Nicole Martínez
visitas

Enrique Moreno Laval fue sacerdote de los Sagrados Corazones y periodista de la Universidad Católica. Reconocido como un religioso carismático, que jugó un rol relevante durante la dictadura. Ayudó a perseguidos a encontrar asilo, por lo que fue detenido en el Estadio Nacional.

Moreno Laval construy√≥ fuertes lazos en Concepci√≥n, donde se instal√≥ a mediados de los 70 y donde estuvo m√°s de 20 a√Īos. En febrero de 2018 falleci√≥ en Ecuador a ra√≠z de un accidente cerebro vascular.

El 31 de diciembre de 2019, la orden de los Sagrados Corazones consideró plausibles dos denuncias en su contra por abuso sexual a menores de edad, casos que ahora se encuentran en Roma. Ambos hablaron en exclusiva con Radio Bío Bío.

Juan Pablo Carrasco tiene m√°s de 40 a√Īos y entreg√≥ p√ļblicamente su testimonio por primera vez. Para √©l, Moreno Laval no era s√≥lo un sacerdote, era su “pap√°”. Su madre lo cri√≥ sola y el cura fue su gran apoyo. Cuidaba de √©l y su hermano mayor mientras su mam√° trabajaba. Ella confiaba ciegamente en el sacerdote. El cura fue una figura paterna para √©l, con quien jugaba a la pelota durante la infancia y con quien tambi√©n vivi√≥ las peores experiencias de su vida, que lo marcan hasta hoy.

comillas
“Yo pens√© en matarme. Me cort√© los brazos. Quieres borrarlo de alguna manera. Una de las cosas que me cuesta a m√≠ entender es c√≥mo la congregaci√≥n, c√≥mo la Iglesia en general no se da cuenta que esto es un da√Īo permanente”
- Juan Pablo Carrasco, denunciante de Enrique Moreno Laval.

Los abusos comenzaron cuando ten√≠a entre 4 y 5 a√Īos. El primer episodio lo recuerda claramente. El cura estaba solo con √©l y su hermano, comiendo. Seg√ļn su relato, se sent√≥ en sus piernas, el religioso se baj√≥ los pantalones y lo sent√≥ sobre sus genitales. Recuerda que le pareci√≥ raro, pero que a esa edad no entend√≠a lo que pasaba.

El resto fueron reiterados episodios de abusos, que se extendieron durante m√°s de 7 a√Īos, hasta sus 12. Despu√©s de jugar f√ļtbol los domingos, Moreno Laval lo hac√≠a ba√Īarse con √©l, haciendo que el menor lo masturbara. Despu√©s de eso, se iba a hacer la misa, seg√ļn relata Juan Pablo.

“Me ped√≠a que lo enjabonara. Despu√©s que abusaba sexualmente de m√≠, tomaba el c√°liz, tomaba la hostia y entregaba la hostia a los feligreses”, asegur√≥.

“Dios ya me perdon√≥”

Cuando ten√≠a 19 a√Īos, enfrent√≥ al sacerdote, en 1995. Lo encar√≥ y le pregunt√≥ por qu√© lo abus√≥. Moreno Laval se puso a llorar, seg√ļn recuerda, y justific√≥ los hechos en el estr√©s. Le pidi√≥ que no le contara a nadie.

Pero no le hizo caso. Le cont√≥ a su mam√°: ella no le crey√≥. Se lo cont√≥ a su hermano mayor, quien s√≥lo le dijo que le produc√≠a “sentimientos encontrados”.

Encaró por segunda vez al sacerdote. Y le contestó que Dios ya lo había perdonado.

Juan Pablo dice que las repercusiones las vive todos los d√≠as. Por ejemplo, con la lejan√≠a f√≠sica que tuvo inconscientemente con su hija. “Yo pens√© en matarme. Me cort√© los brazos. Quieres borrarlo de alguna manera. Una de las cosas que me cuesta a m√≠ entender es c√≥mo la congregaci√≥n, c√≥mo la Iglesia en general no se da cuenta que esto es un da√Īo permanente”, lament√≥.

Esas son parte de las marcas que dejaron los abusos en su vida. Por eso es que el comunicado de la congregación emitido el 31 de diciembre le generó tanta molestia. Y aunque fue contactado por los Sagrados Corazones para entregar su testimonio, nunca hizo la denuncia.

La inspecci√≥n del “tata”

El segundo denunciante de Moreno Laval es Hugo Sagredo, quien llamaba “tata” al sacerdote. La cercan√≠a de su familia con Moreno era tal que el cura llegaba a su casa y se le permit√≠a estar a solas con los ni√Īos en sus piezas. Hugo recuerda que saludaba a los hombres con un piquito en la boca.

Cuando estaba en la pieza, el religioso inspeccionaba el orden, las tareas del colegio, y tambi√©n sus cuerpos. Hugo recuerda que lo sub√≠a al camarote, le bajaba los pantalones, la ropa interior y le masajeaba los genitales. Como ni√Īo, lo ve√≠a como una “inspecci√≥n del tata” para ver si estaba creciendo bien.

“Ped√≠a que todos salieran de la pieza y me quedaba yo solo con √©l. Recuerdo mucho de ni√Īo que √©l se masturbaba delante m√≠o. Efectivamente lo masturb√©, una o dos veces”, relat√≥.

Hugo fue el primero que hizo p√ļblicas las acusaciones de abusos contra Moreno Laval, cuando el sacerdote falleci√≥. Dice que siempre se cuestion√≥ si era culpable por los abusos, a pesar que cuando ocurrieron ten√≠a apenas 10 a√Īos. Coincidentemente, estos abusos terminaron cuando ten√≠a 12, misma edad que frenaron en el caso de Juan Pablo.

Sentimiento de culpa

Hugo entregó su testimonio también a la fiscalía de Rancagua, donde se estaba investigando el caso.

No obstante, esta denuncia le ha valido recriminaciones por parte de personas cercanas a Moreno Laval en Concepci√≥n. “Desde que yo hice esto p√ļblico, ha sido super estresante y cansador. Yo no me voy a estar mamando esto por una mentira. Mucho menos haberle causado ese da√Īo que yo le caus√© a mi familia. Yo nunca le hubiera querido causar ese da√Īo a mi padre, por nada”, asegur√≥.

Ambos están actualmente con asistencia sicológica, sin embargo, dicen que no han sido contactados por nadie de la congregación.

Ahora será la Congregación para la Doctrina de la Fe la que determine las acciones a seguir. Y, por su parte, los denunciantes piden que la congregación tome todas las medidas para que estos hechos no se vuelvan a repetir.

Tendencias Ahora