Diez empleados extranjeros de la ONU murieron el viernes cuando unos manifestantes atacaron la sede de Naciones Unidas en Mazar-i-Sharif (norte de Afganistán), en protesta por la reciente quema de un Corán en Estados Unidos, anunció la policía a la AFP.

“Los manifestantes mataron a diez empleados de la ONU (…) todos los muertos son extranjeros”, declaró a la AFP Lal Mohammad Ahamdzai, un portavoz de la policía de Mazar-i-Sharif, gran ciudad del norte del país.

El portavoz de la Misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) en Kabul, Don McNorton, dijo a la AFP que está “al corriente de un incidente en nuestra oficina de Mazar; estamos verificando los hechos”.

La noche del domingo 20 de marzo, un pastor evangélico estadounidense quemó un ejemplar del Corán en el interior de su iglesia en Gainesville, Florida, un hecho del que había desistido meses atrás ante las reacciones provocadas en el mundo musulmán.

El pastor Terry Jones celebró un “juicio” en el interior de su iglesia en el que el libro sagrado musulmán fue declarado “culpable” de varios delitos, entre ellos, asesinato, tras lo cual se ejecutó la condena: la quema del ejemplar.