La columna de Salvador Schwartzmann

&nbsp

El alcalde de Hualpén, Marcelo Rivera, entregó anoche premios a empleados públicos que destacaron por la labor que realizaron durante y después del terremoto, en la Región del Bío-Bío. El acto lo organizó el Ministerio del Trabajo y, cuando se mencionó a la Municipalidad de Hualpén, se anunció que la distinción era…. para él mismo. Y no fue el único caso.

Encontrar al funcionario destacado, en cada uno de los servicios y municipios, no parecía una tarea fácil por lo que se determinó en las bases, que las asociaciones y agrupaciones lo buscarán entre sus iguales. De hecho, al lanzamiento de la idea llegaron en forma mayoritaria dirigentes gremiales.

La sorpresa fue grande, ya que luego de participar entregando premios, el alcalde de Hualpén y la ex edil de Concepción volvieron al escenario, pero para recibirlo. Jacqueline van Rysselberghe y Marcelo Rivera fueron los premiados y, sin entrar a analizar los merecimientos de cada cual, fue posible observar sonrisas y miradas cómplices que, en silencio, decían todo.

Que el empleado destacado sean los jefes, en una elección que -en teoría- debió ser hecha por los trabajadores, entre sus pares, no resiste el menor análisis. Es feo y muy difícil de tragar. El premio es una recompensa o galardón que se da por mérito o servicio y, seguro que había mucho donde elegir. Entregarse un premio a sí mismo es abominable.

La ex Alcaldesa y actual Intendenta, dijo en su discurso de aceptación que, y cito textual, “Dios nos envió el terremoto para salir fortalecidos, porque la región venía cayendo 30 ó 40 años”. La autoridad agregó que creía que el terremoto y maremoto era una oportunidad que Dios nos daba para construir otra ciudad mejor. Nada se dijo de los muertos, ni del dolor y los problemas que seguimos sufriendo. Y terminó -la primera autoridad regional- afirmando que “puse al Pato Khun en la municipalidad de Concepción, como alcalde”.

Sobran los comentarios.

Regresando al tema central, las recompensas por hacer bien el trabajo, incluso en las oportunidades que ello pueda ser efectivo, no tienen buena presentación y -menos aún- entregar premios y recibirlos, en el mismo acto y lugar, con diferencia de minutos. Es difícil, incluso de comprenderlo.

Salvador Schwartzmann Hasson es periodista de Radio Bío-Bío en Concepción y Canal 9 Regional. Con una amplia trayectoria profesional y docente, ha cubierto durante décadas el acontecer de la Región del Bío-Bío. Puedes seguirlo en su espacio en Twitter y Facebook.