Las dudas en torno a las proyecciones de crecimiento del Gobierno tras nuevo sinceramiento de Quiroz
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Diego Álvarez Calvo

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Vanesa Gajardo

Periodista de Economía de Radio Bío Bío Santiago

Publicado por Diego Álvarez Calvo

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Ética y transparencia de BioBioChile

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El crecimiento económico vuelve a ser tema de debate en Chile, con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, admitiendo que quizás no se alcance la meta del 4% al 2030, mientras que el Banco Central pronostica un crecimiento del 1,6% este año. A pesar del optimismo gubernamental, el mercado se muestra cauteloso debido a indicadores como el déficit fiscal y el empleo, que reflejan signos de estancamiento. Quiroz defiende la meta de crecimiento, aunque ha tenido que retractarse en otras promesas. En medio de discusiones sobre aumentar la deuda, la oposición cuestiona la viabilidad económica y la incertidumbre de la reforma tributaria.

Entre la cautela del mercado y el optimismo del Gobierno, el crecimiento económico volvió a encender el debate tras un nuevo sinceramiento del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz: quizás no se llegue a la meta de crecer a un 4% al 2030.

En paralelo, el Banco Central publicó una nueva Encuesta de Expectativas Económicas (EEE), donde la media de los analistas consultados apostó porque Chile crecerá este año un 1,6%. Es más, la proyección llegaba hasta el 2028 con un PIB del 2,6%.

De esta manera, el mercado, en general más que optimista, es cauteloso respecto al crecimiento en el mediano plazo, basándose en una serie de indicadores como el déficit fiscal y el empleo, que muestran un país con síntomas de estancamiento.

Sin embargo, el ministro Quiroz mantiene la esperanza y se aferró con uñas y dientes a sus convicciones.

Por lo mismo, tuvo que salir a poner paños fríos a una declaración que dio en medio de la tramitación de la megarreforma, donde entre líneas señaló que posiblemente ya no se cumpla la meta de crecimiento instalada por el Gobierno.

“La mantenemos (la meta) y estamos trabajando en pos de ello”, dijo.

Y es que parece ser que luego de la publicación del primer Informe de Finanzas Públicas de este Gobierno, las promesas han empezado a desmoronarse.

De hecho, en sólo 2 días el jefe de la billetera fiscal ya ha dado pie atrás en la meta del déficit cero al 2030 y ahora se suma el crecimiento.

En medio de este contexto, los economistas le reconocen a Quiroz su transparencia, pero también advierten que deben tomarse con mesura la fe que hay depositada en la megarreforma, que si bien tiene un foco proinversión y crecimiento, sus efectos se sentirán más en el largo plazo.

En este punto profundizó Jaime Bastías, director de la Escuela de Auditoría y Control de Gestión de la Universidad Finis Terrae, quien enfatizó que “el crecimiento no está garantizado”.

Es decir, ei el titular “volver a crecer” no se da en la práctica, la respuesta será un déficit mayor y presiones de gasto que tendrán que financiarse con más deuda.

Y ese es justo el debate actual, en torno a una mala herencia y una Ley de Presupuesto —la de este año— que fue aprobada aun cuando las cifras no cuadraban, y que algunos parlamentarios advirtieron que estaba desfinanciada.

En ese sentido, ayer se aprobó en general, en la Comisión de Hacienda de la Cámara Baja, el proyecto del Ejecutivo que busca aumentar la deuda este año en 6.200 millones de dólares.

El oficialismo hizo valer su mayoría y por 8 votos a favor, 3 en contra y 2 abstenciones, la iniciativa avanzó.

En esa línea, el diputado Republicano José Carlos Meza llamó a la oposición a “ponerse colorados”, considerando que esta necesidad surge de los errores de la Dipres pasada, y pidió que deje de mezclarse este debate con el del Plan de Reconstrucción Nacional.

Sin embargo, para la oposición ambas cosas no pueden separarse, planteando que resulta contradictorio que, por un lado, se pida más deuda y, por el otro, se apruebe una iniciativa que reduce la recaudación en el corto plazo.

Ese fue uno de los puntos que planteó el diputado frenteamplista Jorge Brito, quien además sostuvo que la “megarreforma tributaria agrega niveles de incertidumbre a ingresos permanentes que tiene el Estado”.

De esta manera, la comisión se resumió en un “ministro yo le creo”, de quienes defienden la gestión de Jorge Quiroz, y los parlamentarios que aseguran que al secretario de Estado “no le cuesta nada traspasar la carga a la ciudadanía”.

Otra declaración que llama la atención fue la del diputado libertario Pier Karlezi, que si bien votó a favor, dijo que lo hacía con “mucho dolor”.

Cabe recordar que el presidente del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, llegó a un acuerdo con el ministro Quiroz.

Parte de ese acuerdo es que se restrinja cualquier ajuste con el sector público por encima del IPC, marcando un precedente, por ejemplo, para lo que será una discusión que se viene en noviembre.

En tanto, el excandidato presidencial Franco Parisi (PDG), en conversación con La Radio, apuntó a que Quiroz estaría equivocado en la cifra sobre la deuda: “Está corto en la cifra”, dijo, agregando que los 1.500 millones de dólares “no alcanzan”.

Así, este proyecto avanza hacia su segundo trámite, pero con una serie de advertencias puesto que el tema político no ha logrado separarse de lo que significa realmente seguir aumentando la deuda y las razones detrás de eso.

Ayer se esperaba que se presentara la exdirectora de Presupuesto, Javiera Martínez, pero terminó excusándose. En su lugar, fue emplazado el excoordinador macroeconómico de Hacienda en el Gobierno de Gabriel Boric, Rodrigo Wagner, que ahora es académico de la Universidad Adolfo Ibáñez.

Todo esto, mientras el exministro Nicolás Grau prepara su defensa ante la acusación constitucional en su contra, y Mario Marcel prepara la presentación su libro la próxima semana.

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