El gobierno japonés adoptó el viernes nuevas sanciones contra Irán, entre ellas la congelación de fondos ligados al programa nuclear de Teherán y un control más estricto de las transacciones financieras, anunciaron los medios nipones.

Estas medidas en siete puntos se agregan a las nuevas sanciones económicas adoptadas a comienzos de agosto por Tokio, de conformidad con la resolución 1929 del Consejo de Seguridad de la ONU, que incluye la congelación de los fondos de 40 empresas iraníes y de un responsable del sector nuclear del país.

Al ir más lejos que las decisiones de la ONU, Japón sigue así el ejemplo de Estados Unidos, de la Unión Europea, de Canadá y Australia que ya adoptaron sanciones suplementarias.

El Consejo de Seguridad adoptó el 9 de junio una cuarta tanda de sanciones para castigar a la República Islámica por negarse a suspender sus actividades de enriquecimiento de uranio, detrás de las cuales Occidente ve las premisas del arma atómica, aunque Teherán lo niega.