Sociedad
S√°bado 12 mayo de 2018 | Publicado a las 16:46
La historia de cómo un nazi escondido en Argentina fue descubierto gracias a su hijo menor
Publicado por: Camilo Suazo
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Luego del fin de la II Guerra Mundial, fueron muchos los criminales de guerra nazi los que escaparon hacia diferentes lugares para evitar ser juzgados.

Utilizando los sistemas de escape conocidos como ‚Äúl√≠neas de ratas‚ÄĚ, una gran cantidad de fascistas lleg√≥ hasta Argentina.

Además de ser un destino más bien tranquilo y seguro, los nazis se vieron favorecidos gracias a la admiración que Juan Perón sentía por Alemania.

De hecho, el 10 de abril de 1938, cerca de 20 mil personas -entre alemanes, austríacos y argentinos- se reunieron en el mítico Luna Park de Buenos Aires para celebrar la anexión de Austria a la Alemania nazi.

Tal como recoge el medio trasandino Infobae, es conocido como el evento nazi m√°s grande del que se tenga registro fuera de Alemania.

Uno de los que escap√≥ hacia Argentina fue Adolf Eichmann, quien se desempe√Ī√≥ como teniente coronel de las SS nazis.

Seg√ļn registran diversas fuentes, fue responsable directo de la soluci√≥n final, principalmente en Polonia, y de los transportes de deportados a los campos de concentraci√≥n alemanes durante la guerra.

Y a pesar de haber comenzado una nueva y tranquila vida en este pa√≠s, un “simple pero a la vez grave” descuido de su hijo m√°s peque√Īo dio pie para que se iniciara un cinematogr√°fico operativo, que termin√≥ con agentes secuestr√°ndolo y llev√°ndolo hacia Israel, en donde result√≥ juzgado y ultimado.

Este viernes 11 de mayo se cumplieron 58 a√Īos de su captura.

Adolf Eichmann en 1942 (CC) Wikimedia Commons
Adolf Eichmann en 1942 (CC) Wikimedia Commons

Después de la caída de la Alemania Nazi, Eichmann fue detenido por los norteamericanos, aunque gracias a que se mintió respecto a su verdadero nombre, pasó inadvertido. En 1946, escapó de la custodia del Ejército estadounidense y vivió oculto en Alemania.

Cuatro a√Īos m√°s tarde, se consigui√≥ un pasaporte emitido por el Comit√© Internacional de la Cruz Roja (CICR) y un visado argentino. Estos documentos estaban a nombre de “Ricardo Klement, t√©cnico”.

En junio de 1950 salió en barco desde Génova y llegó a Buenos Aires el 14 de julio, instalándose en un hotel para inmigrantes en el barrio de Palermo Viejo. Luego de la llegada de su familia, se fueron a vivir a Tucumán.

Tras deambular en diferentes puestos de trabajo, Eichmann logró convertirse en gerente en la fábrica de Mercedes Benz. Esto le permitió mudarse a una nueva casa que él mismo mandó a construir, en la zona norte del Gran Buenos Aires.

Pasaporte de Eichmann con los datos falsos de Ricardo Klement (CC) Wikimedia Commons
Pasaporte de Eichmann con los datos falsos de Ricardo Klement (CC) Wikimedia Commons

En este lugar ser√≠a vecino de un jud√≠o alem√°n ciego llamado Lothar Hermann. √Čl hab√≠a llegado a Argentina en 1938, y su hija adolescente forjar√≠a amistad con el menor de los hijos de Eichmann.

Sin siquiera sospechar, este lazo terminar√≠a siendo fundamental en su destino. Esto ya que la muchacha comenz√≥ a contarle a su padre respecto a sus visitas y an√©cdotas en la casa del “se√Īor Klement”, lo que comenz√≥ a levantar sospechas en Hermann respecto al origen de su vecino.

Sin embargo, el hombre no realizó comentarios para así poder conocer más respecto a la vida de Eichmann. Luego de un tiempo, decidió contactarse con la agencia de inteligencia israelí Mossad, aunque no tuvo una respuesta positiva, debido a lo difícil que resultaba creer en que un ciego podría descubrir a un criminal de guerra nazi.

Recién a fines de la década de 1950, Mossad decidió intervenir, gracias a la revisión de una serie de fotografías de Eichmann. El primer ministro de Israel de aquel entonces, David Ben-Gurión, le encomendó a la agencia la captura del nazi.

Para cumplir con este objetivo, Isser Harel, director de Mossad, utilizó información aportada además por el cazador de nazis Simon Wiesenthal. El primer y gran problema es que el estado argentino rechazaba las solicitudes para extraditar a criminales nazis, por lo que la captura de Einchmann se debió hacer de forma ilegal.

En mayo de 1960, un grupo de agentes del Mossad arribaron a Buenos Aires, y durante dos semanas vigilaron y monitorearon la vida diaria del nazi. Su suerte ya estaba echada: sería secuestrado.

Secuestro cinematogr√°fico

Hasta que lleg√≥ el d√≠a: el 11 de mayo de 1960 los agentes raptaron a Eichmann luego que √©ste bajara del bus. Tras ser llevado a un departamento, el alem√°n dijo llamarse Ricardo Klement y luego Otto Henniger. Tras tensos momentos de interrogatorios, finalmente reconoci√≥ su verdad, e incluso dio su n√ļmero de registro en las SS.

Al cabo de unos d√≠as en los que esperaron el vuelo, fue obligado a firmar una carta en la que aseguraba viajar hacia Israel por su propia voluntad, para “limpiar su conciencia”.

El 20 de mayo, Eichmann fue sacado del país drogado, caracterizado como mecánico y con pasaporte falso. Llegó a la ciudad de Haifa, en Israel.

Si bien esto posteriormente se hizo p√ļblico, y a pesar de que gener√≥ un impasse diplom√°tico, desde Israel nunca mostraron inter√©s en devolver a Eichmann.

Juicio en Israel

En Jerusalén, Eichmann fue sometido a juicio, en el que se defendió asegurando que simplemente ejecutó órdenes de sus superiores.

No obstante, hay quienes sostienen que el nazi no sólo no se opuso a las crueldades a las que sometieron a miles de judíos, sino que además colaboró de manera eficiente en el exterminio, incluso excediendo las órdenes que se les daban.

“No persegu√≠ a los jud√≠os con avidez ni placer. Fue el Gobierno el que lo hizo. La persecuci√≥n, por otra parte, s√≥lo pod√≠a decidirla el Gobierno, pero en ning√ļn caso yo”, se√Īal√≥ en el juicio.

Adolf Eichmann caminando en el patio de su celda en Israel (CC) Wikimedia Commons
Adolf Eichmann caminando en el patio de su celda en Israel (CC) Wikimedia Commons

“Acuso a los gobernantes de haber abusado de mi obediencia. En aquella √©poca era exigida la obediencia, tal como lo fue m√°s tarde la de los subalternos”, agreg√≥.

Finalmente, el jurado lo declaró culpable de genocidio, y el 15 de diciembre de 1961 fue condenado a morir en la horca por crímenes contra la Humanidad. Esta sentencia se cumplió el 31 de mayo de 1962 en la cárcel de Ramla.

Sus √ļltimas palabras fueron: “Larga vida a Alemania. Larga vida a Austria. Larga vida a Argentina. Estos son los pa√≠ses con los que m√°s me identifico y nunca los voy a olvidar. Tuve que obedecer las reglas de la guerra y las de mi bandera. Estoy listo”.

Sus restos fueron incinerados y dispersadas en el mar Mediterráneo, fuera de las aguas jurisdiccionales de Israel, para así evitar que su tumba se convirtiera en lugar de peregrinación.

Adolf Eichmann en su juicio en Israel en 1961 (CC) Wikimedia Commons
Adolf Eichmann en su juicio en Israel en 1961 (CC) Wikimedia Commons
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