Las pesadillas y ese miedo que experimentamos mientras dormimos pueden ayudarnos a gestionar mejor nuestras emociones durante el día; al menos eso es lo que afirma un reciente estudio.
Seguro que alguna vez te ha pasado que tienes una pesadilla y el temor que sentías dormida lo recuerdas despierta.
Pues bien, esa sensación de temor puede ser algo positivo para controlar nuestras emociones.
Eso es lo que afirma un estudio realizado en 500 personas por investigadores de la Universidad de Kansas, liderados por el investigador Garrett Baber y publicado recientemente en la revista Sleep, que indica que las personas que están acostumbradas a manejar bien sus emociones en la vida diaria tienden a experimentar más miedo en sus sueños o pesadillas.
Las pesadillas no son tan malas
Sin embargo, ese miedo en los sueños no siempre es beneficioso a corto plazo: suele asociarse con un peor estado de ánimo al despertar.
Aun así, los investigadores sugieren que los sueños podrían estar relacionados con procesos de regulación emocional de emociones.
De acuerdo a Corriere Della Sera, mediante pruebas específicas que analizaban los relatos subjetivos de los sueños, se compararon las emociones experimentadas durante estos con el estado emocional de los participantes a la mañana siguiente, en contraste con el de los días anteriores.
De esa manera, los investigadores encontraron que, cuando la pesadilla no es demasiado intensa, el miedo experimentado en los sueños puede fortalecer nuestra resiliencia emocional.
Si el sueño no interrumpe el descanso —es decir, no llega a ser una pesadilla completa y no nos hace despertar—, el miedo soñado puede ayudarnos a manejar mejor nuestras emociones durante el día.
Posible ayuda para personas con trastorno de estrés postraumático
Si el sueño mezcla miedo y alegría, incluso puede generar una sensación de bienestar durante el día en un 20% de los casos, afirma el medio.
Esta es la primera evidencia científica de que la complejidad emocional de los sueños —es decir, experimentar varias emociones al mismo tiempo— puede tener un efecto protector sobre la mente.
Los investigadores también se centraron en los efectos positivos de este tipo de sueños en el trastorno de estrés postraumático, una afección de salud mental que algunas personas desarrollan tras experimentar o ver algún evento traumático.
Estas personas suelen experimentar recuerdos intrusivos durante el día y pesadillas en las que reviven el trauma por la noche.
Según los investigadores estadounidenses, estas pesadillas angustiantes serían intentos fallidos del cerebro por procesar las emociones, algo que los sueños emocionalmente complejos sí pueden lograr al activar una mayor resiliencia.
Como concluyen los autores, aún queda por determinar si este efecto se limita a la mañana siguiente o si se extiende a lo largo del día o incluso varios días después.
Referencias:
Garrett R. Baber y otros expertos. Testing affect regulation theories of dreaming. Revista Sleep. Marzo 2026. https://academic.oup.com/sleep/advance-article-abstract/doi/10.1093/sleep/zsag046/8519325?redirectedFrom=fulltext.