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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El consumo frecuente de bebidas azucaradas podría estar relacionado con la caída del cabello y el debilitamiento de los folículos, según estudios internacionales. Investigadores han señalado que más de 3,5 litros semanales de estas bebidas aumentan el riesgo, especialmente en hombres. Expertos como Manuela Salas advierten que el azúcar provoca inflamación y desequilibrios hormonales, afectando el ciclo de crecimiento capilar. Recomiendan una alimentación equilibrada, rica en vitamina D, hierro, zinc y proteínas, para fortalecer el cabello y proteger los folículos.

El consumo frecuente de bebidas azucaradas no solo impacta la salud metabólica: también podría estar afectando directamente la salud capilar. Así lo adviertían estudios internacionales en 2023 que vinculan la ingesta de este tipo de bebidas con un mayor riesgo de caída del cabello y debilitamiento de los folículos, una preocupación que cada vez genera más consultas en clínicas capilares.

El tema ha ganado relevancia luego de que una revisión sistemática liderada por el investigador Nuno Gomes, de la Universidad de Oporto en Portugal, analizara la relación entre alimentación y salud capilar.

Tras evaluar más de 1.200 estudios, la evidencia analizada dejó resultados claros: el consumo de bebidas azucaradas por sobre los 3,5 litros a la semana -equivalente a unas 10 latas- se asoció a un mayor riesgo de caída del cabello, especialmente en hombres.

A esto se suma el consumo de alcohol, que también mostró una relación con el aumento de la pérdida capilar.

¿Por qué el azúcar afecta al cabello?

Aunque la caída capilar suele asociarse a factores genéticos, hormonales o al estrés, la alimentación juega un rol clave en la salud del cuero cabelludo.

El exceso de azúcar puede generar procesos inflamatorios, resistencia a la insulina y desequilibrios hormonales, factores que afectan directamente el ciclo de crecimiento del cabello.

Manuela Salas, médico tricólogo y jefa del área de tratamientos capilares de Clínica Terré, explica que este impacto no es inmediato, pero sí acumulativo.

“El consumo elevado de bebidas azucaradas provoca inflamación sistémica y altera el metabolismo, lo que puede debilitar los folículos pilosos y acelerar la fase de caída del cabello. Muchas veces vemos pacientes que no relacionan su alimentación con la salud capilar, pero el vínculo es real”, señala.

Además, los altos niveles de azúcares en sangre pueden afectar la correcta oxigenación y nutrición del folículo, generando un cabello más fino, frágil y con menor capacidad de regeneración.

Vitaminas y nutrientes que ayudan a fortalecer el cabello

Si bien reducir el consumo de bebidas azucaradas es un primer paso clave, los especialistas coinciden en que una alimentación equilibrada puede marcar la diferencia en la salud capilar.

Según Salas, existen nutrientes fundamentales que también ayudan a fortalecer el cabello y a proteger los folículos.

Vitaminas como la vitamina D, el hierro, el zinc y una adecuada ingesta de proteínas son esenciales para mantener un cabello sano. En muchos casos, la caída se agrava por déficits nutricionales que pasan desapercibidos”, explica.

De acuerdo a la revista especializada Healthline, “estudios encontraron una correlación inversa entre los niveles de vitamina D y la gravedad o duración de la alopecia, lo que sugiere que un mayor estado de vitamina D puede ser protector contra estos trastornos de pérdida de cabello”.

Sin embargo, el sitio afirma que se requiere una mayor aclaración e investigación al respecto.

Por su parte, el hierro fue otro nutriente destacado por su impacto positivo en la salud del cabello.

Un estudio demostró que la suplementación con hierro (tabletas de 100 miligramos) mejoró el crecimiento del cabello en mujeres con alopecia, respaldando el papel del hierro en el metabolismo del folículo piloso y la proliferación celular, afirma el sitio.

En tanto, la deficiencia de proteínas afecta negativamente la salud del cabello al reducir el diámetro del bulbo piloso y la pigmentación, lo que enfatiza la importancia de una ingesta adecuada de proteínas para la producción de queratina, la proteína estructural clave del cabello.

El cabello es un reflejo de lo que ocurre en el cuerpo

La evidencia científica refuerza una idea cada vez más clara: el cabello es un reflejo de lo que ocurre en el cuerpo. Hábitos alimentarios poco saludables, como el consumo excesivo de bebidas azucaradas, pueden manifestarse no solo en el peso o la energía diaria, sino también en la densidad y calidad capilar.

“Cuando la caída del cabello aumenta de forma persistente, es importante consultar a tiempo. Detectar la causa permite prevenir daños mayores y, en muchos casos, revertir el problema”, concluye Salas.

Reducir el azúcar, mejorar la alimentación y buscar orientación profesional se posicionan hoy como medidas clave no solo para la salud general, sino también para proteger algo que muchos valoran profundamente: su cabello.

Referencias:

Gomes.N, y otros expertos. Assessing the relationship between dietary factors and hair health: A systematic review. Sage Journals. 21 agosto 2025. https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/02601060251367206