El 2021 será recordado como un año de grandes cambios humanos de comportamiento data generados por el COVID-19, sumando a una aceleración en la Transformación Digital de al menos 10 años que afectará transversalmente al país y el mundo en general.

Bajo este escenario, ha quedado demostrado que cuando las organizaciones no son capaces de adaptarse a los procesos de cambio de manera ágil, están destinadas a desaparecer. Es aquí donde se deben derribar paradigmas y estar dispuestos a dar la bienvenida a dichos cambios. Ejemplo de lo anterior lo podemos encontrar en el retail que debió migrar hacia portales de ventas por Internet o el rubro gastronómico que está haciendo grandes esfuerzos por mantener la actividad gracias al delivery y la publicidad de aplicaciones mobile. Cabe destacar en este punto la importancia de las aplicaciones de conectividad remota que funcionan por medio de Internet como Zoom, Meet, Microsoft Teams, Blackboard y las diversas redes sociales como WhatsApp, Instagram, Twitter y Facebook que han permitido a personas e instituciones mantener las comunicaciones.

Pero, más allá de los grandes avances y beneficios de esta herramienta y sobre todo en el contexto de la conmemoración de un nuevo Día Mundial del Internet, resulta fundamental destacar los desafíos que plantea su uso, principalmente, para terminar con la brecha de acceso entre las personas de menores recursos y adultos mayores. Finalmente, también se debe considerar a aquellas zonas geográficas en donde la cobertura de Internet es mínima o carece de los estándares de calidad necesarios para acceder a un ancho de banda que permita estudiar o trabajar.

Natalia Conejero
Directora de Carrera Escuela de Ingeniería
Universidad de Las Américas