Opinión
Crudo relato de m√ļsica chilena: se√Īales de violencia en la pareja que no debes ignorar
Publicado por: Tu Voz
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Esto es algo que quisiera jamás haber tenido que escribir pero es parte de mi historia y siento que contarla, además de ayudarme a cerrar, sanar y a entender el por qué de muchas decisiones y acciones que tomé, puede ayudar a más personas que se encuentren en una situación similar y no vean o no sepan cómo salir.

Me llamo Felicia Morales, tengo 34 a√Īos, soy ingeniera en sonido, m√ļsico, peluquera y en el a√Īo 2012 comenc√© una relaci√≥n amorosa con X, productor musical e ingeniero en sonido. Estuvimos juntos m√°s de 5 a√Īos.

Nosotros hab√≠amos sido amigos durante 4 a√Īos, habl√°bamos casi todos los d√≠as por chat y yo sent√≠a mucha confianza con √©l. Convers√°bamos sobre cosas cotidianas y tambi√©n nuestros problemas de pareja ya que ambos est√°bamos pololeando con otras personas en ese tiempo. Sent√≠ tanta confianza con √©l que le mostr√© unas maquetas que grab√© con mi cello en casa, las hab√≠a grabado 2 √≥ 3 a√Īos antes y las escond√≠ por verg√ľenza. √Čl me dijo que pod√≠amos hacer un EP con eso y as√≠ naci√≥ FeliciaEP.

Grabamos en su estudio y en las sesiones de grabaci√≥n sent√≠ cierta intenci√≥n de acercamiento de su parte. D√≠as despu√©s, para mi cumplea√Īos n√ļmero 29 y por whatsapp, √©l se me declar√≥. Yo tuve muchas dudas sobre qu√© hacer, hab√≠amos sido amigos muchos a√Īos, sab√≠a de algunas situaciones complicadas que hab√≠a tenido con sus novias anteriores y era sabido por todos que ten√≠a muy mal genio, pero en ese tiempo yo estaba soltera y el mostr√≥ TANTO inter√©s en m√≠, que dej√© que todo fluyera.

Fue todo extremadamente intenso, √©l ven√≠a a mi casa en la madrugada a tocar el timbre y a decirme muchas cosas rom√°nticas, prometerme el cielo y la tierra, me cont√≥ cosas que ‚Äújam√°s hab√≠a contado a sus ex novias ya que conmigo no quer√≠a tener secretos y quer√≠a partir todo limpio‚ÄĚ. Esas cosas eran bien √≠ntimas de √©l, sobre todo cosas sexuales que habr√≠a preferido no saber pero en el fondo √©l quer√≠a hacerme su c√≥mplice y que sintiera que estaba realmente comprometido con nuestra nueva relaci√≥n. Nunca antes alguien hab√≠a estado tan decidido a estar conmigo ni me hab√≠a hecho sentir as√≠, por lo que ced√≠ en todo.

El primer mes de relaci√≥n fue ultra intenso pero puso problemas para que atendiera a 2 chicos que eran clientes de mi peluquer√≠a, diciendo que le daba celos que yo estuviera sola con ellos compartiendo algo tan √≠ntimo (¬Ņun corte de pelo?) y que por favor no los atendiera. Yo no hice caso, se enter√≥ y se enfureci√≥, me trat√≥ p√©simo, no quiso hablar conmigo durante horas, termin√≥ conmigo, me dijo que nunca m√°s iba a poder confiar en m√≠, que yo era lo peor y s√≥lo despu√©s que yo le pidiera disculpas mucho rato, llorando, me perdon√≥ y seguimos nuestra relaci√≥n.

Pasados unos meses desde el inicio de nuestra relaci√≥n, cuando √©l se molestaba, empezaba a tirar cosas sobre la cama, generalmente los controles remotos o el celular y pegaba golpes encima y yo, como no estaba acostumbrada a ese tipo de reacciones, lo √ļnico que atinaba a hacer era tomar todas mis cosas, fuera la hora que fuera, 1 AM o 3 AM, e irme de su casa. Si no hab√≠an taxis volv√≠a caminando a mi casa pero prefer√≠a irme. Las peleas se armaban por cualquier cosa y agarraban vuelo. Cuando esto pasaba en mi casa, √©l hac√≠a lo mismo y se iba dando un gran portazo sin importar la hora.

En ese tiempo yo era parte de las bandas de Fakuta y Gepe. Salieron viajes a los que √©l, de sorpresa y muy rom√°ntico, lleg√≥. Nuestro primer viaje fue a Buenos Aires, nos quedamos en el hotel Savoy (por la canci√≥n de Virus) y luego me acompa√Ī√≥ a Brasil con Gepe. Se me hac√≠a complicado porque yo iba a trabajar y √©l quer√≠a estar siempre conmigo. Una de las √ļltimas veces que pudo viajar conmigo fue a M√©xico a un festival Vive Latino.

Arrendamos una pieza en el mismo hotel del festival y cuando supo que era dif√≠cil conseguir entradas para poder ir a los shows, hizo una pataleta de ni√Īo sobre la cama. Yo me acerqu√© a decirle que est√°bamos en M√©xico y que no conoc√≠a a mucha gente pero iba a hacer lo posible por conseguir una entrada y al acercarme a hacerle cari√Īo, tir√≥ un golpe con el pu√Īo, un combo directo hacia atr√°s que lleg√≥ directo a mi nariz mientras dijo ‚ÄúSALE HUEONA‚ÄĚ. Yo no pod√≠a creer lo que hab√≠a pasado, llor√© como nunca antes, fui al ba√Īo, sali√≥ sangre de mi enc√≠a, √©l en ning√ļn momento se movi√≥ de la cama para ver si estaba bien, segu√≠a enojado, amurrado. No sab√≠a el n√ļmero de habitaci√≥n del resto de la banda para ir ah√≠ y refugiarme. Luego de un rato empec√© a sentir culpa (s√≠, culpa yo) porque √©l hab√≠a ido hasta M√©xico a verme y yo estaba pensando en contar de este golpe y dejarlo, ¬Ņc√≥mo pod√≠a hacerle eso?. As√≠ que call√©, me qued√© en la habitaci√≥n.

√Čl se durmi√≥ en la cama y yo sentada en una silla y al d√≠a siguiente hicimos como si nada hubiera pasado. Nunca se disculp√≥. No me qued√≥ ninguna marca porque se me hinch√≥ la boca/nariz por dentro, s√≥lo me dol√≠a pero me ve√≠a igual que siempre. Nadie not√≥ nada. Terminado el festival fuimos unos d√≠as a Canc√ļn. √Čl ah√≠ se port√≥ incre√≠ble conmigo.

Lleg√≥ el momento en que no pudo seguir viajando m√°s conmigo y comenz√≥ a controlarme much√≠simo por whatsapp mientras estaba de gira: ‚Äúd√≥nde est√°s, a qu√© hora prueban sonido, qu√© ropa te vas a poner, con qui√©n hablaste, quien te jote√≥, ad√≥nde vas a ir, a qu√© hora vuelves, m√°ndame una foto‚ÄĚ, etc. Si yo no volv√≠a al hotel a la hora que hab√≠a dicho, √©l se molestaba y me hac√≠a sentir como una suelta por querer salir con la banda a tomar una cerveza al bar. Pas√© muchas de esas giras llorando encerrada en la habitaci√≥n. Me dec√≠a ‚Äúesa banda donde est√°s tocando es p√©sima, esos hueones no son tus amigos, para qu√© te vas de viaje con ellos, tu no est√°s para ser acompa√Īante de nadie, deber√≠as tocar sola, ser t√ļ la protagonista, no te pescan, no les caes bien‚ÄĚ.

Luego cuando volv√≠a, me hac√≠a sentir culpable por dejar mi casa y mis gatos solos y en especial por dejarlo solo a √©l: ‚Äúestoy pololeando solo, esto no tiene sentido‚ÄĚ hasta que lleg√≥ el momento del ultim√°tum: o sigues tocando con Gepe o sigues pololeando conmigo. Lo dijo textual. Yo, con todo el caos mental, desesperaci√≥n y angustia, lo eleg√≠ a √©l. Frente a la banda invent√© que me molestaban otras cosas y que no pod√≠a seguir tocando con ellos por eso, pero no era as√≠, la verdad era que ya no pod√≠a con la angustia que me hac√≠a sentir en los viajes. En mi mente lavada la √ļnica forma de sacarme esa angustia y dejar de sufrir era dejar la banda y no dejarlo a √©l. √Čl, orgulloso, cont√≥ a varios amigos que yo lo hab√≠a elegido a √©l en vez de a mi trabajo.

Tuve algunos momentos de lucidez y le comenté a mi amiga F sobre los escándalos que X me hacía en las giras y también de ese ultimátum. Ella se impactó pero no opinó nada. Pensó que habíamos decidido eso en conjunto porque queríamos viajar y estar más tiempo juntos, nos veía muy enamorados y jamás pensó en el nivel de angustia que yo estaba sintiendo

Tomar esa decisi√≥n ha sido de lo m√°s dif√≠cil de mi vida, yo quer√≠a seguir tocando, no quer√≠a dejar la banda, era lo que m√°s me gustaba hacer. Me doli√≥ tanto que me enferm√© f√≠sicamente. Somatic√© todo. Ah√≠ fue cuando nos fuimos de viaje a R√≠o de Janeiro. El patr√≥n era el mismo siempre: una situaci√≥n horrenda, traum√°tica, casi insoportable para m√≠ y luego un viaje ‚Äúfeliz‚ÄĚ.

√Čl postul√≥ un fondo de la m√ļsica para mi primer disco largo, fondo que gan√©. No guardo buenos recuerdos ni de la composici√≥n, ni de la grabaci√≥n de ese disco ya que todo siempre fue bajo mucha presi√≥n, trabaj√°bamos en ritmos distintos y nos acomodaban horarios distintos, hab√≠an muchas discusiones y para evitar m√°s peleas, le delegu√© todas las decisiones: la mezcla, masterizaci√≥n del disco, todo. √Čl me hizo sentir que, pese a que eran mis composiciones, los arreglos que √©l suger√≠a arreglaban 1000% mis temas, y que sin esos arreglos mis temas no eran nada, por lo que sent√≠ que ese disco era suyo m√°s que m√≠o.

Tocamos muchas veces con banda y varias veces los dos juntos, solos. Tocamos en Chile y M√©xico. √Čl se encargaba de todo lo t√©cnico y a veces, cuando estaba sobrepasada por el trabajo, ensayos y otros, me ayudaba a responder mis entrevistas. Yo apreciaba eso porque me quitaba mucho peso de encima, cumpl√≠a un rol como de asistente, pero por cualquier cosa que yo no hiciera o me equivocara, me lo sacaba todo en cara, esa era su especialidad. Siempre que hac√≠a algo, lo pon√≠a en evidencia, uno quedaba sin poder decir nada y eso lo hac√≠a con sus amigos tambi√©n, no s√≥lo conmigo.

Una vez, el a√Īo 2015, ya no recuerdo por qu√©, discutimos muy feo y yo quise irme de su casa como lo hac√≠a siempre. √Čl bloque√≥ la salida de su pieza, hab√≠a bebido mucho y comenz√≥ a decirme cosas muy hirientes. Hubo zamarreo, yo quer√≠a irme y √©l no me dejaba, me sujetaba los brazos muy fuerte, manote√© como pude hasta que todo se detuvo con un gran golpe de √©l en mi ment√≥n. Segundo combo. Esta vez estaba su compa√Īero de departamento en la pieza del lado. A√Īos despu√©s me confes√≥ que escuch√≥ todo y no dijo nada. ‚ÄúNadie sabe c√≥mo actuar en esas situaciones‚ÄĚ. Volv√≠ a casa muy deprimida y desesperada, pensando que de verdad ahora s√≠ era el fin, saqu√© una foto de mi cara y la envi√© a dos amigas para que me ayudaran a hacer algo, que alguien me dijera algo, pero al poco rato me arrepent√≠ e invent√© que hab√≠a sido todo mi culpa y que ya nos hab√≠amos disculpado, que era un hecho aislado y segu√≠ con √©l. Esa foto existe, la tengo pero me da mucha pena verla y no voy a publicarla aqu√≠. Amigos cercanos s√≠ la han visto.

Los a√Īos que siguieron fueron de dejar la m√ļsica, trabajar mucho en la peluquer√≠a para juntar dinero y viajar juntos. Discut√≠amos mucho, incluso ya como chiste, siempre, por cualquier cosa y frente a cualquiera. Se transform√≥ en nuestra forma de comunicarnos normalmente. Viajamos mucho. Fuimos a Europa, Estados Unidos, Asia, much√≠simas ciudades hermosas y esos eran los momentos m√°s tranquilos de nuestra relaci√≥n. Era bastante paciente con mis vitrineos y paseos pero no recuerdo momentos de verdadero cari√Īo o amor, complicidad, de compartir juntos de la mano alguna experiencia, un paisaje juntos y felices. S√≥lo hay emociones m√≠as, momentos muy puntuales personales que me llegaron de una forma especial y que guardo en alguna parte de mi coraz√≥n.

Recuerdo estar llorando mientras aterriz√°bamos en Jap√≥n porque √©l se hab√≠a enojado por algo. Recuerdo haber llorado en Harajuku, lugar al que so√Īaba ir desde adolescente pero ese d√≠a, √©l estaba mal genio y no quer√≠a tomarse fotos conmigo en los purikura ni esperar a que yo me tomara fotos. Odiaba que le sacara fotos. Odiaba salir en cualquier foto siempre y todos nuestros amigos lo sab√≠an. Me hac√≠a borrar su cara siempre con emojis, recortarlo o cualquier cosa para no aparecer. Al llegar de vuelta de esos viajes, nos junt√°bamos con amigos para comentar las experiencias y √©l siempre hablaba en singular: ‚Äúfui a esta ciudad, tom√© este tren, com√≠ en este restaurante, vi a esta banda en primera fila‚ÄĚ. Nunca hubo un plural, era como si yo no hubiera estado nunca a su lado en los viajes, como si hubiera viajado solo. Se lo hac√≠a notar pero dec√≠a ‚Äúay, que le pones color‚ÄĚ. Eso me daba mucha pena.

Claro que hubo momentos lindos, sino no habr√≠a seguido con √©l. Siempre despu√©s de situaciones fuertes ven√≠a una compensaci√≥n en que sent√≠a que estaba todo bien, que yo estaba exagerando, en realidad no discut√≠amos tanto y que de verdad s√≠ nos quer√≠amos. Hizo que me enganchara de √©l de una forma que nunca nadie antes lo hab√≠a hecho, desconociendo yo en ese momento que √©l estaba releg√°ndome a un lugar muy secundario de mi propia vida. Disfrut√°bamos mucho de ver series juntos y en general nuestros panoramas eran simples y tranquilos como armar rompecabezas, pasar tiempo en casa con los gatos y comer algo rico. Los primeros a√Īos, me hac√≠a regalos grandes y muy pensados en m√≠ (equipos de sonido con parlantes, discos, joyas caras) pero cada a√Īo iba siendo m√°s descari√Īado para esas fechas importantes. Poniendo las cosas en la balanza, el porcentaje de angustia, llantos y pena era muy superior al de felicidad.

Con los a√Īos se fue poniendo cada vez m√°s exigente conmigo. Me pon√≠a horarios exactos de llegada a su casa. Si llegaba 5 minutos tarde, ya estaba con la cara larga y enojado. ¬ŅC√≥mo no pod√≠a ser puntual? Hacia el final de nuestra relaci√≥n no me dejaba ver el celular ni el computador si estaba con √©l, se molestaba si no ten√≠a su cena hecha, pese a que yo a veces terminaba de trabajar a las 22:00 estando todo el d√≠a de pie. Le empez√≥ a molestar mucho que viera m√°s de una vez a la semana a mi mam√°, entre otras cosas. Me sent√≠a angustiada a diario pero intentaba cumplir con todos sus requerimientos por miedo a que se enojara. Engord√© much√≠simo. A veces intentaba hacer dieta y le ped√≠a que me ayudara y no cenara en mi casa pero el tra√≠a su comida para comer frente a mi, pese a que le dec√≠a que por favor no lo hiciera.

El √ļltimo a√Īo nos distanciamos mucho. Nos ve√≠amos muy poco por incompatibilidad de horarios de trabajo pero siempre me escrib√≠a por chat al menos 2 veces al d√≠a, me enviaba corazones y me llamaba siempre a las 2-3 PM. Yo lo tomaba como un signo de preocupaci√≥n y de que estaba pensando en m√≠, siempre. Empez√≥ a tener amigos muy j√≥venes de bandas nuevas que grababa en su estudio pero eran tan j√≥venes que sent√≠ que yo no ten√≠a nada en com√ļn con ellos como para que pudieran ser amigos m√≠os tambi√©n.

Los √ļltimos meses no tengo claro qu√© pas√≥ pero me empez√≥ a molestar mucho todo lo que hac√≠a. No dej√© que se me acercara ni quise acercarme a √©l m√°s, me empez√≥ a causar much√≠simo rechazo y no entend√≠a por qu√©. Perd√≠ la paciencia con todo y fui muy pesada. Eso dur√≥ hasta que un d√≠a 8 de noviembre del 2017, entr√≥ a mi casa en la noche y desde la escalera me grit√≥ ‚Äúquiero terminar‚ÄĚ. Yo de verdad no me lo esperaba. Me desesper√©, me grit√≥ mucho, me dijo cosas muy hirientes ‚Äúno siento nada por ti, nuestra relaci√≥n no es nada, no tenemos ni siquiera amigos en com√ļn, una relaci√≥n no es s√≥lo ver series‚ÄĚ. Con 9 a√Īos de conocernos me parec√≠a que ten√≠amos todo en com√ļn. Est√°bamos haciendo un proyecto grande en conjunto. Est√°bamos esperando el resultado de un Fondart para hacer mi segundo disco juntos (que gan√© y del cual claramente saqu√© de mi equipo de trabajo). Compart√≠amos todo excepto vivir bajo el mismo techo, hecho que siempre sent√≠ que era una medida de autoprotecci√≥n. Reconozco que ese d√≠a lo garabate√© mucho, lo ech√© de mi casa, nos devolvimos las llaves de cada uno y esa fue la √ļltima vez que lo vi, abajo en mi escalera, muy afligido, en la oscuridad. Nunca voy a olvidar esa cara.

Al d√≠a siguiente me envi√≥ un correo explicando todo. Dijo estar pasando por la crisis de los 40, que siempre hab√≠a estado pololeando y que ahora sent√≠a que ten√≠a que estar solo, ver si quer√≠a ir a vivir afuera y que esto no pod√≠a hacerlo acompa√Īado. Yo sent√≠ que era un correo sincero y respond√≠ en la mejor de las ondas, dese√°ndole lo mejor en su b√ļsqueda. Por mi comportamiento con √©l en el √ļltimo tiempo me di cuenta que ya no estaba enamorada de √©l, sent√≠a muy en el fondo que yo merec√≠a algo mejor y la angustia extrema diaria me estaba enfermando, de hecho se me ca√≠a mucho el pelo. √Čl llam√≥ a una de mis amigas para victimizarse e intentar ponerla de su lado. Le cont√≥ su versi√≥n de los hechos y entremedio le dijo que yo soy quien soy ahora gracias a √©l, que antes de estar con √©l yo era s√≥lo una simple mesera y que gracias a √©l ahora ten√≠a discos y una peluquer√≠a propia. Le dijo que fue un 7 conmigo, el mejor pololo del mundo y que lo dio todo por mi en estos 5 a√Īos. Siempre neg√≥ cualquier tipo de violencia, a varias personas.

Al par de días fui a buscar todas mis cosas a su casa. En un acto de amor extremo, le había prestado todos mis instrumentos, incluyendo un teclado Rhodes que me regaló mi papá. Cuando llegué a buscar mis cosas, todas tenían mucha tierra encima, estaba todo muy sucio. Me molestó el descuido con mis cosas. Al regresar a casa, limpiar todo y poner mis instrumentos en sus nuevas ubicaciones me sentí en paz y tranquila. Tenía todo de vuelta y mi refugio estaba completo.

Jam√°s pens√© en volver con √©l. Nunca le envi√© alg√ļn mensaje, lo bloque√© de todo lo que pude, bloque√© incluso a personas que asociaba con √©l y para m√≠ siempre ese fue el fin de la relaci√≥n, sin vuelta atr√°s. No lo contact√© nunca de ninguna forma.

Unos d√≠as despu√©s empec√© a sentirme mal, muy mal y no entend√≠ por qu√©. Me sent√≠ tan mal que fue necesario buscar ayuda. Ped√≠ hora donde mi psic√≥logo de antes y fue ah√≠ donde poco a poco empec√© a ver toda la violencia que hab√≠a estado viviendo durante esos 5 a√Īos. Yo segu√≠a justificando los golpes, culp√°ndome a m√≠ por esos episodios pero con mi psic√≥logo dej√© de sentirme merecedora de tanta violencia. Empec√© a darme cuenta de la cantidad de cosas que normalic√©, el trato diario que me daba frente a otros (una vez que terminamos, algunos amigos me comentaron que siempre les extra√Ī√≥ que me tratara de forma tan despectiva), muchas situaciones que me dolieron bastante en su momento y omit√≠ para poder seguir en la relaci√≥n. Me sent√≠ tan mal de ver esto tantos a√Īos tarde, que sali√≥ una invitaci√≥n inesperada en el momento preciso y fui a pasar el a√Īo nuevo a M√©xico con varios amigos. Fue la mejor decisi√≥n que pude tomar, volv√≠ renovada y en otra onda hasta que me enter√© que en realidad X estuvo a lo m√°s 1/2 hora solo y ya ten√≠a una nueva novia, 15 a√Īos menor que √©l. Fue un golpe bajo pero era bastante esperable seg√ļn su ‚Äúcrisis de los 40‚ÄĚ. X es de esas personas que no pueden estar nunca solos porque se aburren. Esto ya no era asunto m√≠o, lo s√©.

X dej√≥ de saludar a todos los amigos que ten√≠amos en com√ļn. Los ignor√≥ de un d√≠a para otro y nadie supo por qu√©, ya que no dio pie a poder conversar algo con ellos.

Conversando con mi círculo cercano de amigos, sentí que lo mejor era de a poco ir contando mi historia de violencia a gente cercana y lentamente el círculo se fue abriendo, la gente me fue contando cosas de él que jamás pensé, hasta que un día apareció D, quien me escribió muy insistente y dijo que necesitaba venir a mi casa a hablar conmigo.

D vino al par de d√≠as y me cont√≥ que durante nuestros 5 a√Īos de pololeo, ella y X tuvieron una especie de relaci√≥n por chat, donde el tono de las conversaciones siempre era sexual y calent√≥n. √Čl le hab√≠a pedido fotos desnuda varias veces y ella era algo as√≠ como su confidente. √Čl le cont√≥ que hablaba con otras ni√Īas por chat y que se las joteaba. Tambi√©n le cont√≥ que le gustaban varias amigas m√≠as y fantaseaba con ellas. Supe muchas cosas nuevas de X ese d√≠a, de su comportamiento con ex parejas, m√°s historias violentas y adem√°s que √©l llevaba una vida paralela online, cosa que jam√°s sospech√© y que me impact√≥ y decepcion√≥ mucho saber.

Comenté lo de las cyber-relaciones con mis amigas cercanas y de a poco les empezaron a aparecer recuerdos:

‚ÄúRecuerdo la vez que X me pregunt√≥ sobre mi vida sexual con mi pololo, sobre la frecuencia sexual que ten√≠amos‚ÄĚ. Otra amiga record√≥ lo mismo.

‚ÄúRecuerdo una vez que X me pregunt√≥ sobre el tama√Īo de los penes de los hombres con los que hab√≠a tenido sexo‚ÄĚ.

‚ÄúRecuerdo que 3 veces X me mand√≥ fotos de penes, seguidos por links de videos porno porque yo estaba soltera‚ÄĚ.

Todo siempre en la onda ‚Äúchiste‚ÄĚ, pero hicieron sentir muy inc√≥modas a todas.

Record√© una situaci√≥n puntual con una m√ļsico muy bac√°n que de un momento a otro despidi√≥ a X de su banda por correo y √©l vino muy afectado a contarme esto. ‚ÄúLa odiamos‚ÄĚ le dije sin dudar, la bloque√© de todo y nunca m√°s la saludamos ya que jam√°s cuestion√© su versi√≥n. Hace unos d√≠as record√© esa situaci√≥n y quise llamarla para disculparme por mi actuar en esos a√Īos y saber qu√© hab√≠a pasado: X se le insinu√≥ varias veces, le mand√≥ gifs y links de videos porno por chat, haci√©ndola sentir muy inc√≥moda. Ella ten√≠a un novio en ese tiempo y jam√°s le dio alguna se√Īal o confianza para que hiciera eso.

Supe que en el a√Īo 2015, durante una junta con una amiga suya que estaba en una situaci√≥n muy complicada y en medio de una gran borrachera de ambos, me fue infiel de hecho. No s√≥lo hizo cosas por internet sino tambi√©n en persona.

Ella me cont√≥ que ten√≠a una fijaci√≥n con los senos de las mujeres, que le comentaba que ‚Äúsus tetas eran ricas‚ÄĚ y le hac√≠a comentarios sobre las pechugas de otras ni√Īas, todas m√ļsicas de la escena.

Tres ni√Īas lesbianas me contaron que X les hablaba mucho en persona y por chat, pidiendo que hicieran tr√≠os con sus parejas, que √©l se excitaba mucho con la idea de las lesbianas y una de ellas me cont√≥ que le ped√≠a detalles de cuando intimaba con su novia, situaci√≥n que la hac√≠a sentir p√©simo. No fueron un par de veces que hizo estas propuestas y preguntas sino muchas veces.

Esa fue la gota que rebalsó el vaso.

Hizo esto con gente cercana a mi c√≠rculo, gente que en cualquier momento pod√≠a contarme algo pero que por alguna raz√≥n nadie hizo. Lamento tanto que nadie se haya atrevido a decirme algo. ‚ÄúEstabas demasiado cegada‚ÄĚ, me dijeron. Me da impotencia que ahora se hayan reivindicado los derechos de las mujeres, se nos de tribuna para contar cosas como esta y que en esos a√Īos ninguna de estas mujeres haya tenido el valor y la solidaridad de contarme lo que pasaba frente a mi nariz, lo que pudo haberme ahorrado 1, 2, 3 a√Īos de dolor.

El rumor empez√≥ a correr y al parecer X se vio acorralado e hizo que su mam√° llamara a mi mam√°, hecho bastante curioso considerando que X tiene casi 40 a√Īos y su mam√° tuvo que interceder por √©l. Se enter√≥ de muchas cosas que no sab√≠a de su hijo. Esto ya ha pasado dos veces, X pide que su mam√° llame a mi mam√° y quiere que nos juntemos en persona. Yo no quiero verlo nunca m√°s en mi vida, si es posible.

Le escribí un correo, me costó mucho hacerlo. Hice una lista de casi toda la información que recibí (lamentablemente no actualizada porque a cada rato me llega más información y peor) y plasmé ahí todo lo que sentía. Le dije que seguiría contando mi historia. Se lo envié con mucho dolor. No sé si lo leyó ya que como era de esperar, no recibí respuesta alguna.

Eso ha sido lo m√°s duro de todo: darme cuenta que estuve 5 a√Īos con alguien que no conoc√≠, que estuve enamorada hasta las patas de alguien que no exist√≠a. √Čl es un farsante, estuve tan enga√Īada que hasta meses despu√©s de terminar incluso pon√≠a las manos al fuego por √©l y en realidad X hab√≠a jugado conmigo todo el tiempo que pololeamos, me enga√Ī√≥ con su amiga y quiz√°s cuantas otras chicas m√°s. Estuvo hablando cosas sexuales con muchas mujeres por chat durante toda nuestra relaci√≥n, refugiado tras la pantalla de un computador que m√°s encima yo le regal√© con todo el amor del mundo. Tal vez esto sea algo com√ļn entre la gente m√°s joven o en relaciones abiertas pero no eran los t√©rminos en los que partimos nuestro pololeo, por lo que lo siento como una gran traici√≥n. Conmigo siempre fue normal, nunca not√© nada raro. Yo confiaba 100% en √©l, jam√°s revis√© su correo ni su celular, jam√°s supe sus claves ni √©l las m√≠as, no soy as√≠ en mis relaciones y nadie deber√≠a ser as√≠ en realidad. No hay manera de explicar la decepci√≥n, dolor y tristeza que sent√≠.

Pasó lo esperado, al verse el amenazado, X inventó una historia completamente opuesta a la mía, dejándome como una loca despechada histérica, justificando todo su actuar. Incluyó detalles muy sin importancia pero contó todo, todo al revés y con eso hizo sentir muy comprometido a su nuevo y joven círculo de amigos y a su mamá, quienes le creen todo 100% como era de esperar y lo apoyan porque están cegados, igual que yo al inicio.

Escribo esto porque es mi verdad, viv√≠ 5 a√Īos de violencia psicol√≥gica grave, dos veces golpes fuertes en la cara y esta persona est√° tranquila en su casa con su historia inventada, trabaja a√ļn con bandas que se abanderan por el feminismo y sigue hablando con quiz√°s cu√°ntas mujeres por internet, enga√Īando a todos, haci√©ndose la v√≠ctima y el encantador. Siento que esto no debiera seguir pasando. Las personas as√≠ no cambian. A veces una puede pensar ‚Äúesto no me lo va a hacer a mi‚ÄĚ o ‚Äúyo voy a hacer que cambie‚ÄĚ y no, eso no pasa NUNCA, menos en alguien adulto como √©l. Ya tiene antecedentes anteriores y lo m√°s probable es que siga haciendo lo mismo con todas las mujeres que elija.

Esta no es la primera ruptura amorosa que tengo. Este no es el primer pololo que tengo. Me duele contar esta historia. Esto no es un chisme ni caza de brujas, es algo serio y puse una denuncia (RUC: 1800150000-3). Me duele haber sido tan ciega y tonta. No s√© qui√©n inventar√≠a algo as√≠ por despecho sin ser cierto. Aqu√≠ hay testimonios de muchas mujeres distintas que la verdad no s√© si en alg√ļn momento dar√°n la cara o no, pero yo ya no puedo callar. Esto es MUY doloroso. Los que me conocen, en persona o por mis videos, sabr√°n que lo que escribo aqu√≠ es cierto.

Muchos se preguntarán por qué no lo dejé al primer golpe, incluso al primer intento de controlar mi vida en todo sentido, pero la gente que no ha vivido una relación violenta no sabe lo que es, cómo desde el primer día te enganchan y te quedas atrapada, sientes que una persona te mira como nunca nadie lo hizo antes, te ponen en un altar con un amor tan intenso, incomparable y que con el tiempo, lentamente cambia sin que te des cuenta. No saben la dependencia que se crea, el nivel de baja autoestima que queda en que piensas que no puedes hacer nada sin el otro, que no eres capaz de valerte por ti misma sola, entre miles de otras cosas. Con decir que pensé en rechazar el Fondart que gané porque sentí que DE VERDAD no podía hacer mi disco sola, sin él. Es algo muy complejo de explicar y no es el punto de este relato.

No tengo la menor duda de que X seguir√° haciendo lo mismo, repite los mismos patrones. Ya lo est√° haciendo de nuevo. Ya enga√Ī√≥ a su nuevo entorno y debe estar buscando nuevas ni√Īas para hablarles de sexo y sacarles informaci√≥n privada y pedirles fotos.

S√≥lo espero que las siguientes chicas sean m√°s astutas que yo y al primer signo extra√Īo que vean o sientan, corran. Sino sufrir√°n lo que yo estoy sufriendo y lo que con certeza s√© que sufrieron todas sus ex parejas.

Para mi esto ha sido una dolorosa lección pero de tanta suciedad, saqué algo en limpio: a partir de ahora enfrento mi vida de forma positiva, con la certeza de que esto nunca volveré a permitirlo ni a vivirlo.

Felicia Morales
Cellista, pianista, cantante
Publicado en Una chica y su gato

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