La protección de la maternidad no es un privilegio, sino un derecho fundamental.
El Día Internacional de la Mujer es una oportunidad no solo para conmemorar los avances en materia de equidad de género, sino también para visibilizar aquellas deudas que persisten.
Desde el Colegio Médico de Chile, vemos con preocupación como muchas médicas embarazadas, al igual que otras profesionales de la salud: farmacéuticas o químicas-farmacéuticas, bioquímicas y cirujanas dentistas; quienes atraviesan una de las etapas más significativas de sus vidas, deben trabajar en jornadas laborales extenuantes. Estas condiciones no solo ponen en riesgo su salud, sino también la vida y el desarrollo del bebé en gestación.
El ejercicio de la medicina es una vocación que conlleva una gran responsabilidad con la salud de la población. Sin embargo, también es deber de la sociedad y de las instituciones velar por el bienestar de quienes cumplen con esta labor. Actualmente, la normativa establece que las trabajadoras embarazadas deben ser eximidas de los turnos nocturnos. Sin embargo, en el caso de las médicas con jornadas de 22 y 28 horas, deben ser reubicadas en turnos diurnos, lo que, en la práctica, resulta en un aumento de su carga laboral a 50 horas semanales, lo cual nos parece inaceptable.
Como gremio, cuya misión es la defensa de las condiciones laborales de sus integrantes y la protección de la maternidad, no podemos tolerar esta situación. Por ello, en octubre de 2023, presentamos ante la Contraloría General de la República un requerimiento solicitando la revisión de los dictámenes que afectan a las médicas embarazadas que realizan turnos en el sistema 22/28.
Posteriormente, en enero de 2024, en nuestro rol de dirigentas, junto al equipo de abogadas de la Unidad de Defensa de Género de COLMED y Falmed, expusimos nuevamente ante la Contraloría el impacto de estas condiciones laborales en las médicas gestantes.
Lamentablemente, la Contraloría General de la República ratificó su criterio, manteniendo la actual jurisprudencia.Ante este escenario, desde el Colegio Médico hemos preparado una estrategia jurídica para corregir esta medida. Esta es una causa que abrazamos con determinación, porque no tenemos dudas de que obligar a médicas embarazadas a trabajar 50 horas a la semana, en extenuantes jornadas laborales, resulta evidentemente perjudicial tanto para ellas como para los bebés que están por nacer.
No podemos permitir que esta realidad continúe. La protección de la maternidad no es un privilegio, sino un derecho fundamental. Es momento de que las autoridades escuchen y tomen medidas concretas para garantizar condiciones laborales justas para todas las médicas en Chile.
Es por esto que decimos: ¡Fin a las 50 horas para médicas embarazadas!
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