VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En septiembre de 2024, en Yungay, Ñuble, un accidente de tránsito causado por un conductor ebrio cobró las vidas de dos jóvenes. A pesar de siete meses, el responsable no ha sido formalizado. El conductor manejaba a alta velocidad con 2.32 gramos de alcohol por litro de sangre. La audiencia de formalización se ha postergado cuatro veces, y la fiscalía pide prisión preventiva. La familia de las víctimas lucha por justicia mientras el imputado sigue libre.

En septiembre de 2024, casi al finalizar la semana de celebración por Fiestas Patrias, un violento accidente de tránsito enlutó a la comuna de Yungay en la región de Ñuble. Dos jóvenes murieron tras el siniestro vial protagonizado por un conductor en estado de ebriedad y a más de 7 meses, aún no han logrado formalizarlo.

Eran cerca de las 02:00 de la madrugada del sábado 21 de septiembre. Josefa Rivas Cubillo de 20 años y Cristian Vera Valle de 25 iban a bordo del vehículo que conducía Alejandro Palomino Friz.

De acuerdo al relato de Fernando Rivas, padre de una de las víctimas, el grupo estuvo compartiendo en una fiesta y luego, salieron hacia las fondas que se realizaban en la mencionada comuna.

Una vez en el radio urbano de Yungay, el conductor quien, de acuerdo al examen de alcoholemia realizado por el Servicio Médico Legal, manejaba con 2.32 gramos de alcohol por litro de sangre, se enfrentó a una curva a alta velocidad.

“En toda una curva, donde la velocidad permitida es de 50 km/h, el accidente se produjo a más de 140 km/h. Impactaron en una barrera de concreto y todo el golpe lo recibió donde iba mi hija y el otro joven“, sostuvo el padre de la víctima. Ambos murieron en el lugar.

7 meses sin formalización

De acuerdo a lo explicado por Fernando Rivas a Denuncias BBCL, la audiencia de formalización de Alejandro Palomino Friz ha sido aplazada en 4 ocasiones y de la quinta jornada ni siquiera tiene fecha.

A fines de noviembre de 2024, a más de dos meses del fatal accidente, el fiscal jefe de la Fiscalía Local de Yungay, Mario Lobos, pidió audiencia para formalizar la investigación en contra del imputado.

La anterior fue fijada para la quincena de enero. Sin embargo, llegada la fecha, la defensa del imputado pidió aplazar la audiencia por recién asumir la representación de Palomino.

El 11 de febrero, la segunda oportunidad para formalizar la investigación, la defensa del imputado presentó una licencia médica, por lo que debió ser -nuevamente- reprogramada.

Llegada la nueva fecha, el 11 de marzo, la defensa nuevamente pidió reprogramación aduciendo licencia médica. No obstante, Fiscalía se opuso a tal petición y solicitó una orden de detención, la cual no se dio a lugar.

Recientemente, el 10 de abril, se llevó a cabo el cuarto intento para formalizar a Alejandro Palomino, pero nuevamente una licencia médica impidió realizar el mencionado trámite, donde la familia de una de las victimas busca obtener la medida cautelar más gravosa. Es decir, la prisión preventiva.

“El presenta licencias médicas y resulta que la gente lo ve pasearse por el centro como si nada“, sostiene Fernando Rivas.

Audiencia sin reprogramación

El 14 de abril, la familia de Josefa Rivas -quien al momento dela accidente cursaba su primer año de psicología en la Universidad del Desarrollo en Concepción- ingresó nuevamente una orden de detención contra el imputado, la cual fue nuevamente rechazada.

“Es una lucha primero con la muerte de mi hija menor y ahora con la búsqueda de la justicia. Este personaje está sin ninguna medida cautelar, totalmente libre”, explicó Fernando.

Finalmente, aún no hay fecha para el quinto intento de formalización, donde la familia de Josefa buscará justicia por la muerte de la joven.

Este artículo describe un proceso judicial en curso
Existe la posibilidad de que los cargos sean desestimados al finalizar la investigación, por lo cual NO se debe considerar al o los imputados como culpables hasta que la Justicia dicte sentencia en su contra.
(Artículo 04 del Código Procesal Penal)