Luego de la fallida acusación constitucional en contra del exministro de Hacienda, Nicolás Grau, el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, abordó los efectos que dejó el libelo en el oficialismo y cómo el gremialismo se mantuvo al margen.
Ramírez fue enfático en desligar de responsabilidad al Ejecutivo por la crisis que generó el libelo dentro del oficialismo, apuntando en cambio a la forma en que este fue ingresado: “El error fue hacer una acusación de manera inconsulta, sin haberlo socializado con los otros partidos ni con el Gobierno.(…) Tienes poco margen de acción”.
En conversación con el programa Desde la Redacción de La Tercera, el timonel de la UDI sostuvo que su partido no tuvo participación en el inicio de la acusación, y que los diputados de su cartera no firmaron la acusación presentada por el Partido Republicano y el Partido Nacional Libertario.
“En el caso de la UDI, estuvimos bien alineados. (…) Esta acusación no la presentamos nosotros, no llevaba ninguna firma de la UDI”, afirmó.
Ramírez fue crítico con el resultado político que dejó el proceso, asegurando que “al final dividió a la derecha, le dio un protagonismo brutal al PDG y creo que unió a la izquierda”.
Además, remarcó que el desenlace en el Senado estaba prácticamente sellado desde el comienzo: “Aunque toda la derecha hubiese votado a favor, con el voto del Partido Demócrata igual se perdía”.
“Lamento que hayamos gastado dos semanas hablando de este. (…) Cuando conocemos la cifra de desempleo y el Imacec. Con todos los problemas que tienen los chilenos, eso debiera concentrar nuestra atención”, enfatizó.
La postura del Gobierno
Ante la consulta del rol del gobierno del presidente Kast durante la tramitación, Ramírez respaldó la decisión del Ejecutivo de mantenerse al margen de la discusión: “El Gobierno hizo lo correcto en no meterse. Cuando tiene que enfrentarse a hechos ya consumados, meterse puede significar puro costo”.
Los efectos de la acusación constitucional
Este viernes se sostendrá una reunión junto a los presidentes de los partidos que respaldan al gobierno del presidente José Antonio Kast, esta instancia permitirá evaluar la agenda legislativa de las próximas semanas de cara a la aprobación de la megarreforma.
“Yo soy de la idea de que los presidentes de partidos que apoyan al Gobierno deberían juntarse regularmente con el Presidente de la República. Entiendo que esa reunión no puede ser todas las semanas, pero sí juntarse una vez al mes”, concluyó.
Consultado por su vínculo con el mandatario, el timonel UDI descartó tensiones: “Nuestra relación con el presidente es muy fluida, él tiene una muy buena disposición”.