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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El diputado republicano Benjamín Moreno reconoció falencias en la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau, admitiendo que no lograron transmitir claramente el fondo de la acusación. Se enfrió la posibilidad de una coalición de derecha, destacando la falta de coordinación entre las fuerzas oficialistas.

El fracaso de la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau sigue generando repercusiones en la oposición. Esta vez fue el diputado republicano Benjamín Moreno, uno de los impulsores del libelo, quien hizo una autocrítica respecto del resultado y reconoció falencias tanto en la forma en que se comunicó la ofensiva como en la coordinación entre las distintas fuerzas de la derecha.

El parlamentario admitió que probablemente el sector no logró transmitir con claridad el fondo de la acusación, que finalmente fue rechazada este martes por el Senado en todos sus capítulos.

Además, enfrío la posibilidad de una coalición de derecha: “Coalición porque sí, no”, señaló.

Diputado Benjamín Moreno (Rep): “A lo mejor nos faltó ser más convincentes”

Es momento de autocríticas tras la derrota, y en ese escenario, el diputado Benjamín Moreno (Republicanos) sostuvo que “a lo mejor, nos faltó ser más convincentes, o explicitar desde un principio, que acá no se estaba acusando de una proyección de ingresos, sino que de otras cosas bastante más técnicas, más complejas”, dijo esta mañana en Radio Duna.

La reflexión apunta a uno de los principales cuestionamientos que surgieron durante la tramitación del libelo, especialmente desde sectores de centro y de la propia derecha, donde varios parlamentarios consideraron que la acusación terminaba castigando errores de estimación económica más que eventuales infracciones constitucionales.

El diputado también abordó las críticas planteadas desde el propio sector respecto de la falta de coordinación previa con otras fuerzas oficialistas.

“Yo en el minuto en que ya íbamos a salir a anunciar esto, me contacto con RN. No pude contactarme en ese minuto con la UDI, pero pasó lo que pasó”, afirmó.

Según detalló, sí existieron gestiones antes del anuncio público de la acusación. Aunque reconoció que siempre existe margen para mejorar la coordinación política, relativizó el impacto que habría tenido una conversación más extensa antes de presentar la ofensiva.

Sin embargo, agregó que “probablemente hubiéramos seguido igual, porque consideramos que había antecedentes suficientes en esta materia”.

Las dificultades para construir una coalición en la derecha

La discusión también volvió a poner sobre la mesa las tensiones y diferencias que persisten entre los partidos que respaldan al gobierno del presidente José Antonio Kast.

Luego de que el senador republicano Rodolfo Carter planteara la necesidad de avanzar hacia una “cultura de coalición”, el diputado Benjamín Moreno reconoció que el proceso todavía está lejos de consolidarse.

“En esto tampoco hay que ser iluso o creer que simplemente con el querer basta. Tienes diferentes partidos que están formando un oficialismo hoy día (…) cada uno tiene sus formas de trabajar”, añadió.

En esa línea, explicó que el desafío pasa por generar mecanismos permanentes de coordinación entre las distintas fuerzas políticas. Sin embargo, el parlamentario fue más escéptico respecto de la posibilidad de avanzar hacia una coalición formal entre los partidos del sector.

“No creo que se pueda avanzar a una coalición porque, uno, tienes que empezar a ver la parte doctrinaria (…) Coalición porque sí, no estoy seguro porque tiene que tener un trasfondo, no puede ser que tú hagas una coalición con un gobierno, y si al gobierno le va bien sigue la coalición y si al gobierno le va mal se desarma la coalición”, afirmó.

“Tienes que tratar de buscar quizás puntos programáticos, dogmáticos en común y sobre eso construir algo, porque también las coaliciones las tienes que construir sobre algo”, agregó.

Pese a las tensiones que han quedado expuestas en las últimas semanas, Moreno descartó que las diferencias representen una fractura permanente dentro del oficialismo.

“Es evidente que hemos tenido roces, no estoy tratando de tapar el sol con un dedo, pero esas cosas después las conversamos y se van entendiendo, o sea, y vamos limando asperezas, y yo creo que eso es lo importante”, concluyó el republicano.