En medio del debate por los resultados en seguridad, el operativo realizado en Temucuicui, región de La Araucanía, fue rápidamente elevado por el Gobierno como el primer gran hito en la materia, buscando marcar un antes y un después en una agenda que hasta ahora venía cargada de cuestionamientos. En tanto, desde la oposición destacan que el mérito es de fiscales y policías.
“Los golpes se dan, no se avisan”, fue una de las frases que sintetizó el tono del oficialismo. El mensaje no fue casual: desde la derecha apuntaron a vincular directamente el despliegue con una señal concreta de la gestión de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, quien en las últimas semanas había enfrentado crecientes dudas sobre su conducción.
Y es que el operativo ocurre en un momento especialmente sensible para la secretaria de Estado. Desde el propio oficialismo habían surgido críticas por la falta de resultados visibles y por la ausencia de un plan claro para enfrentar el crimen organizado.
Entre ellas, la del senador Rodolfo Carter —cercano al presidente—, a la que se sumaron otros parlamentarios que, con distintos matices, comenzaron a advertir que los tiempos para mostrar avances se acortaban.
En ese contexto, el Ejecutivo ha buscado ordenar el relato.
La defensa del Gobierno a la gestión en seguridad
Desde la región de Los Lagos, el presidente Kast defendió que los resultados han comenzado a aparecer de manera gradual, mencionando medidas como la excavación de zanjas en la zona norte y la expulsión de inmigrantes irregulares con antecedentes como señales de una mayor presencia del Estado en zonas críticas.
“Hay cosas que se hacen, no se anuncian. (…) Quedan muchos prófugos, y puede que nos tome un tiempo, pero los vamos a encontrar a todos, estén donde estén, pero no vamos a avisar”, señaló.
En la misma línea, la propia ministra Steinert, desde el Congreso y acompañada por los titulares de Defensa e Interior, endureció el tono.
Subrayó la coordinación entre las distintas instituciones que participaron del operativo en La Araucanía y reivindicó el rol de su cartera, insistiendo en que la estrategia —de carácter reservado y apoyada en inteligencia— requiere tiempo para desplegar sus efectos.
“Esto es una demostración de que el Estado cumple su labor en todo el territorio nacional y obedece a estrategias coordinadas por el Ministerio de Seguridad”, afirmó.
Capitalización política del operativo en Temucuicui
Aunque el operativo responde a una investigación iniciada en agosto de 2025 y coordinada con el Ministerio Público, el oficialismo lo instaló como un hito.
El diputado Stephan Schubert (REP) dijo que estas acciones evidencian que hay que “dejar trabajar” a la ministra, mientras que su par de Evópoli, Tomás Kast, comparó este despliegue en Temucuicui con la pasada experiencia de la exministra del Interior, Izkia Siches, en el gobierno de Gabriel Boric.
“Es cosa de ver los resultados del gobierno anterior en la visita a la misma zona (…) y el contraste que vemos hoy en relación al trabajo que ha hecho esta ministra de Seguridad”, planteó Kast.
Las advertencias desde la oposición
La oposición, sin embargo, ha salido a poner matices, acusando al Ejecutivo de intentar apropiarse de un trabajo que —subrayan— es de largo aliento y responde a la acción autónoma de otros poderes del Estado.
En esa línea, el diputado socialista Raúl Leiva recordó que este tipo de operativos se enmarcan en facultades que no dependen del Gobierno de turno.
“La persecución criminal es una materia exclusiva y privativa del Ministerio Público”, expresó, recalcando que el operativo fue un éxito de los fiscales y de las policías.
Incluso desde sectores más duros, como la diputada del Partido Nacional Libertario, Gloria Naveillán, se relativizó el alcance del procedimiento.
A su juicio, más que operativos puntuales, el verdadero desafío sigue siendo instalar una presencia permanente del Estado en Temucuicui.
“El hacer operativos de este tipo, de entrar dos horas y tomar detenidas a 2, 3, 4 o 10 personas, no soluciona el problema; si van a entrar, después manténganse”, subrayó.
La defensa de la estrategia del Ejecutivo
Pese a las diferencias, en el Gobierno insisten en que el camino elegido comienza a rendir frutos.
Una estrategia silenciosa, coordinada y progresiva que —aseguran— apunta a cumplir una de las principales promesas de campaña del presidente Kast: terminar con los territorios donde el Estado no logra ejercer control.
No obstante, la estrategia se vio entorpecida por un nuevo tropiezo comunicacional: un tuit del Ministerio de Seguridad que, según la cartera, fue publicado por error.
“Mientras el Gobierno anterior salía a balazos de Temucuicui, la ministra Steinert salió con 5 detenidos”, señalaba el posteo.
El Partido Socialista anunció un oficio a Contraloría por la publicación, calificándola de “impresentable” e indicando que se “ridiculiza” una situación muy compleja como lo es la seguridad.