El Partido Socialista (PS) abordará en su comisión política las tensiones internas que quedaron en evidencia en el Senado, luego del cruce entre las senadoras Paulina Vodanovic y Daniella Cicardini, en un contexto marcado además por la disputa por la presidencia de la Cámara Alta.
El conflicto se originó durante el debate por el alza de los combustibles, cuando la senadora Daniella Cicardini lanzó duras críticas contra el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, incluso solicitando su renuncia.
Minutos más tarde, la senadora y timonel del PS, Paulina Vodanovic, intervino en la sala para desmarcar a la bancada de esos dichos, enfatizando que no representaban una postura compartida por el resto de los parlamentarios socialistas y llamando a abrir espacios de diálogo, pero también ninguneando a la parlamentaria, tachándola de “diputada” Cicardini.
La situación dejó en evidencia un quiebre interno, el que fue reconocido por el diputado Marcos Ilabaca. El parlamentario respaldó a Cicardini, pero advirtió la necesidad de encauzar el conflicto al interior de la colectividad.
“Efectivamente, también tenemos que cuidar las formas en las cuales nos relacionamos entre nosotros y espero que, en definitiva, este impasse que ocurrió el día de ayer sea salvado”, afirmó.
En esa línea, Ilabaca adelantó que la controversia será abordada en la comisión política del partido, con el objetivo de evitar mayores divisiones.
Disputa por el Senado tensiona al PS
El episodio ocurre en paralelo a otra definición clave para el socialismo: la elección de su carta para presidir el Senado en 2027, cargo que —según acuerdos políticos previos— correspondería a un representante del PS.
En ese escenario, se enfrentaron las opciones de Paulina Vodanovic y el senador Alfonso de Urresti. Finalmente, la bancada socialista optó por respaldar al legislador por Los Ríos como su candidato para encabezar la Cámara Alta.
Vodanovic, en tanto, asumiría roles relevantes en las comisiones de Constitución y Hacienda, como parte de un equilibrio interno.
Consultada por la decisión, la presidenta del PS aseguró que se trató de una definición pensada en la distribución de responsabilidades dentro del partido.
“Yo soy la presidenta del partido y tengo que velar porque todos tengamos los espacios, porque además todos juguemos en la mejor posición”, sostuvo.
Con todo, el cruce en el Senado y la disputa por liderazgos reflejan un momento de reacomodo al interior del Partido Socialista, donde las diferencias en el tono frente al Gobierno y las definiciones estratégicas comienzan a tensionar a la colectividad.