Este 13 de noviembre se cumplen 10 años de los atentados que sacudieron París en 2015, con un total de 130 muertos y 400 heridos. Entre los sobrevivientes hay una historia que ha llamado la atención, corresponde a Charlotte, quien estando embarazada colgó por varios minutos en una de las ventanas del teatro Bataclan, mientras terroristas perpetraban una masacre dentro.
La mujer salvó de milagro, y contó parte de su historia al diario Le Monde, indicando que el héroe en aquella jornada fue un hombre llamado Sébastien Besatti, también asistente al concierto de Eagles of Death Metal. Ambos se hicieron amigos con el paso del tiempo.
El registro de Charlotte colgando en una de las paredes del teatro se volvió famoso en todo el mundo. En ese momento de desesperación, la mujer simplemente gritaba “¡Ayuda, ayuda, estoy embarazada, atrápenme si caigo!”.
Besatti estaba justo en otra ventana, al lado de ella. Al verla, decidió volver al edificio, tomar a la mujer y guiarla a salvo hacia una de las salidas. Posteriormente, él fue tomado como rehén. También sobrevivió de forma milagrosa.
“Estaba en una mejor posición que ella. El acto de salvarla lo hice por mí mismo. Lo necesitaba. Me reconectó con mis emociones. Empecé a entender que la felicidad está en compartir”, sostuvo.
Charlotte, que prefiere no revelar su apellido, reconoce que tiene recuerdos borrosos de esa noche. La mujer tuvo a su hija, actualmente de nueve años, y está casada.
Admite que se horroriza cuando sabe que se acerca cada 13 de noviembre, por lo que prefiere salir de París y pasar esos días en otra ciudad con su familia. A eso se suma que sigue un tratamiento psicológico constante.
También asegura que no le gusta asistir a lugares con muchas personas, evita salir al centro de la ciudad, andar en el metro parisino y, como era de esperarse, nunca ha vuelto a asistir a un concierto.
“El Bataclan no forma parte de mi vida, pero Sébastien sí”, se sinceró Charlotte.
“En esas imágenes, soy yo y no soy yo. Me había convertido en un personaje: la chica embarazada. Un artefacto que existe en ese momento de la historia”, expone.
La aludida asegura que nunca quiso prestar declaración en el marco del caso. Lo hizo sólo una vez, acompañada de Sebástien. Fue ahí cuando supo las identidades de Foued Mohamed-Aggad, Omar Ismaïl Mostefai y Samy Amimour, quienes perpetraron la masacre (muertos esa noche).
“¿Cómo pudieron unos tipos tan comunes y corrientes tener un impacto tan enorme en mi vida y en todo un país?”, sentenció.
Besatti, por su lado, contó que encontró el amor años después de aquel hecho, junto a otra sobreviviente de los atentados de París. Ambos actualmente viven en Londres.