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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Gobierno de Donald Trump estaría negociando un acuerdo con El Salvador para deportar migrantes de terceros países, incluidos posibles miembros del crimen organizado, según funcionarios de CBS News. El pacto de "Tercer País Seguro" enviaría a inmigrantes a El Salvador para solicitar protección de asilo desde allí, evitando hacerlo desde suelo estadounidense, y podría facilitar la deportación de venezolanos mientras evita conflictos con el Gobierno de Maduro. Este plan incluiría el envío a El Salvador de presuntos miembros del Tren de Aragua, banda venezolana que Trump quiere catalogar como "organización terrorista". A pesar de emular un acuerdo anterior descartado por Biden, Trump conversó recientemente con el presidente salvadoreño Bukele sobre detener la inmigración ilegal y combatir bandas criminales. La próxima semana, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, visitará Centroamérica, incluyendo El Salvador.

El Gobierno de Donald Trump estaría negociando con El Salvador un acuerdo que permitiría a Estados Unidos deportar migrantes de terceros países, incluidos supuestos miembros del crimen organizado, según indicaron funcionarios a CBS News.

El acuerdo de “Tercer País Seguro” deportaría a inmigrantes de otros países a El Salvador para que soliciten desde allí protecciones de asilo y no desde suelo estadounidense.

El acuerdo podría estar diseñado principalmente para permitir al Gobierno de Trump a deportar a venezolanos y evitar así lidiar con el rechazo del Gobierno de Nicolás Maduro a esas repatriaciones.

El plan contempla también enviar a El Salvador a supuestos miembros de la banda criminal de origen venezolanos Tren de Aragua, que Trump quiere designar como “organización terrorista” y que ha señalado como responsable de crímenes contra estadounidenses durante la campaña electoral de 2024.

El acuerdo emula a otro similar que la Casa Blanca negoció con El Salvador durante el primer mandato de Trump, pero que nunca se implementó y que el Gobierno de Joe Biden desechó.

El pasado jueves, Trump dedicó una de sus primeras llamadas a un mandatario internacional a Bukele, con quien habló de la necesidad de “detener la inmigración ilegal y golpear a bandas trasnacionales como el Tren de Aragua”.

La próxima semana, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, comenzará una gira por Centroamérica, que le llevará a El Salvador.