VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

34 personas, incluyendo civiles, insurgentes y soldados, perdieron la vida durante un asalto insurgente contra una base militar en Pakistán. El ataque ocurrió en el distrito de Bannu, provincia de Khyber Pakhtunkhwa, donde los insurgentes hicieron estallar vehículos cargados de explosivos. Se registraron 16 insurgentes y 5 soldados paquistaníes fallecidos, además de 13 civiles heridos y daños en viviendas y mezquitas cercanas. El grupo Jaish Al-Fursan se atribuyó la responsabilidad del ataque, que fue condenado por el Ministerio del Interior de Pakistán. Esta región, limítrofe con Afganistán, ha sido escenario de un aumento de la violencia insurgente en los últimos años, con Islamabad acusando a los talibanes afganos de albergar a grupos insurgentes. El Centro de Investigaciones y Estudios de Seguridad de Pakistán informó que en 2024 se registraron 685 muertes de fuerzas de seguridad en 444 ataques terroristas, siendo el año más mortífero en una década para las fuerzas de seguridad paquistaníes.

El Ejército de Pakistán informó este miércoles que 34 personas murieron, entre ellas trece civiles, dieciséis insurgentes y cinco soldados, durante un asalto insurgente contra una base militar en el noroeste del país anoche.

El ataque tuvo lugar este marte alrededor de las 18:30 hora local, en el acantonamiento del Ejército en el distrito de Bannu, ubicado en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa.

Durante el asalto, los insurgentes hicieron estallar dos vehículos cargados de explosivos para derribar el muro exterior de la base, tras lo que se desató un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad, informó este miércoles en un comunicado la oficina de medios del Ejército.

Como resultado de la explosión y del posterior enfrentamiento, murieron dieciséis insurgentes, además de cinco soldados paquistaníes, añadió la nota.

Según el Ejército, las explosiones causaron el derrumbe parcial del muro exterior del acantonamiento, que causó daños a viviendas y mezquitas de las inmediaciones, y provocó la muerte de trece civiles y dejó heridas a 32 personas.

Ataque fue reivindicado

El ataque fue reivindicado por el grupo Jaish Al-Fursan, afiliado a los talibanes paquistaníes, según un comunicado en el que aseguraron haber matado a doce efectivos de las fuerzas de seguridad.

El Ministerio del Interior de Pakistán expresó anoche en X sus condolencias a las familias de los fallecidos.

El acantonamiento de Bannu alberga oficinas y viviendas de las fuerzas de seguridad, y fue testigo el pasado julio de otro intento de ataque similar en el que murieron ocho soldados paquistaníes y diez insurgentes, que el Ejército atribuyó a otro grupo afiliado a los talibanes paquistaníes.

Khyber Pakhtunkhwa, que comparte frontera con Afganistán, es junto a la provincia de Baluchistán, también lindante con Afganistán, una de las zonas más conflictivas de Pakistán, y experimenta un repunte de la violencia insurgente en los últimos años, especialmente desde la llegada al poder de los talibanes en el país vecino.

Islamabad acusa a los talibanes afganos que tomaron el control en Kabul en agosto de 2021 de dar cobijo a grupos insurgentes, lo que es rechazado por los fundamentalistas afganos.

Según el último informe anual del Centro de Investigaciones y Estudios de Seguridad de Pakistán, en 2024 murieron al menos 685 miembros de las fuerzas de seguridad en 444 ataques terroristas, convirtiéndolo en el año más mortífero para las fuerzas de seguridad paquistaníes en una década.