Internacional
Domingo 26 mayo de 2019 | Publicado a las 14:29
Pesos pesados: las im√°genes de Trump en una arena de sumo que est√°n dando la vuelta al mundo
Por Paola Alem√°n
La información es de Agence France-Presse
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El presidente estadounidense Donald Trump asisti√≥ este domingo a una competici√≥n de sumo en Tokio e incluso subi√≥ a la arena de Ryogoku Kokugikan para entregar un premio, desatando los gritos entusiastas del p√ļblico.

Trump, quien con esta visita ha sido el primer l√≠der extranjero que se reuni√≥ con el nuevo emperador Naruhito, lleg√≥ al estadio este domingo sonriendo y con el pu√Īo en alto para saludar a m√°s de 10.000 espectadores.

Brendan SMIALOWSKI / AFP
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El p√ļblico de sumo se sienta en cojines en el suelo, pero, protocolo obliga, el primer ministro japon√©s Shinzo Abe y su esposa Akie –que llevaron a Trump y a su esposa Melania a la competici√≥n– hicieron preparar cuatro sillas.

A la llegada de Trump la multitud pareci√≥ olvidarse por un rato del deporte y todas las miradas –y miles de tel√©fonos celulares– convergieron sobre el visitante y su esposa para filmar el acontecimiento.

Brendan SMIALOWSKI / AFP
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Pero, aficionados al sumo por sobre todas las cosas, luego de unos minutos la acción se reinició en la arena y todo el mundo pareció olvidar al presidente extranjero, al menos por un rato.

Mientras los colosos se acuclillaban y se embest√≠an, el p√ļblico pasaba seg√ļn las incidencias de la angustia a los gritos de j√ļbilo y de regreso al suspenso.

Brendan Smialowski / AFP
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El presidente estadounidense pareci√≥ sorprendido por la feroz y herc√ļlea lucha, que a menudo solo duraba unos segundos.

Su larga experiencia como espectador y promotor de la lucha profesional estadounidense fueron de poca ayuda para Trump Su aire jovial lo abandonó y, con la excepción de algunas palabras intercambiadas con su esposa o el primer ministro Abe, permaneció congelado, mirando al frente.

El luchador japon√©s Asanoyama perdi√≥ su √ļltima pelea, pero ten√≠a la ventaja suficiente para obtener el t√≠tulo de campe√≥n.

“La Copa de Trump”

Asanoyama volvi√≥ a la arena para recibir la copa de los organizadores. Luego Abe le ofreci√≥ otro trofeo –aun m√°s grande–, y finalmente fue el turno del visitante quien entreg√≥ una copa todav√≠a de mayor volumen llamada “Copa del Presidente”, pero ya rebautizada como la “Copa Trump”.

Brendan Smialowski / AFP
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Este trofeo llegó a la arena bajo un lienzo blanco y una vez en el centro fue descubierta por un responsable del torneo vestido de forma tradicional.

Plateada, con grandes asas un águila en la parte superior, el trofeo generó exclamaciones de admiración de los espectadores.

Trump, una vez en la arena para entregar el trofeo, ley√≥ una corta presentaci√≥n y fue aplaudido cuando anunci√≥ la fecha a la manera japonesa: “26 de mayo, a√Īo 1 de la era Reiwa”.

Luego hizo las delicias de los fotoperiodistas cuando al alzar la copa ayudado por un funcionario de la organización, hizo gestos de dolor como si el peso del trofeo estuviese a punto de romperle la espalda.

Brendan SMIALOWSKI / AFP
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Y en medio de los aplausos, Trump estrecho la mano del campe√≥n, de su anfitri√≥n Abe y r√°pidamente la peque√Īa comitiva abandon√≥ el sitio, dejando al competidor Asanoyama solo en el centro de la arena disfrutando su gloria.

En realidad casi solo. Porque Trump no pudo con su genio y a medio camino se detuvo todavía algunos segundos para saborear el ambiente: él, el campeón, el centro de atención, la multitud.

Brendan SMIALOWSKI / AFP
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