VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La crisis electoral en Honduras se profundiza con el rechazo del congreso a reconocer los resultados que dan ventaja a Tito Asfura. La presidenta Xiomara Castro desconoce las cifras del ente electoral. Se condena la intervención de Trump, quien favoreció a Asfura y amenazó con restringir remesas si no ganaba. Aún no se han publicado los resultados finales, con 2.773 actas con inconsistencias. Nasralla exige recuento voto por voto.

La crisis electoral en Honduras es total, esto luego que el congreso anunciara que no reconocerá los resultados de las últimas elecciones presidenciales, que dan ventaja a Tito Asfura con el 99.4% de los votos escrutados. Por su parte, el candidato Salvador Nasralla se proclamó ganador.

La situación se da un día después de que la presidenta Xiomara Castro indicara que desconocía las cifras dada por el ente eleccionario CNE.

Elecciones en Honduras

“Condenamos de manera absoluta la injerencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien mediante declaraciones públicas realizadas 72 horas antes de las elecciones del 30 de noviembre amenazó y coaccionó a los ciudadanos hondureños alterando el libre ejercicio del sufragio”, declaró el presidente del Parlamento hondureño, Luis Redondo, en un comunicado firmado por la Comisión Permanente del legislativo, que solo integran nueve de los 128 diputados de ese poder del Estado.

El grupo señaló que los comentarios del mandatario estadounidense “manipularon el proceso electoral hondureño, intimidando a los electores y atemorizándolos con el no envío de más remesas” familiares. En consecuencia, concluyó que “no validará un proceso manchado por presiones internas” y “mucho menos bajo las presiones externas”.

Trump, que en la antesala de los comicios llamó a votar por el candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, afirmó que “Estados Unidos no malgastara su dinero” con Honduras, en caso de que el candidato que respalda no saliera victorioso. Esta afirmación despertó recelo en un sector de la población que teme un posible impacto en el envío de las remesas desde el extranjero.

A más de una semana de las elecciones, el CNE aún no ha divulgado los resultados finales, que por ley debe publicar dentro de los 30 días posteriores a los comicios, un plazo que vence el próximo 30 de diciembre.

La incertidumbre se cierne sobre las 2.773 actas que presentan inconsistencias, las cuales deberán someterse a un escrutinio especial, que podría alterar el conteo en más de 500.000 votos, cuando la diferencia entre los dos líderes de la carrera electoral es de poco más de 42.000 votos.

El último cómputo oficial de las elecciones en Honduras, con el 99,40 % de las actas escrutadas, da la ventaja al candidato del conservador Partido Nacional, apoyado por Trump, Nasry Asfura, con 1.298.835 votos (40,5%), frente a los 1.256.428 sufragios (39,4%) que suma Salvador Nasralla, del Partido Liberal.

La aspirante del oficialismo, Rixi Moncada, permanece en el tercer lugar con 618.448 papeletas (19%). Su partido, Libre, sostuvo el miércoles 10 de diciembre que el ganador es Salvador Nasralla, según el conteo de las actas realizado por ese partido.

Horas después de esa declaración, el propio Nasralla reivindicó su victoria “por amplio margen” y reiteró su exigencia de que se haga un “conteo voto por voto”, durante una rueda de prensa. La exigencia del candidato es que se cuenten una a una las casi 20.000 actas electorales, no exclusivamente las que reflejan inconsistencias.