El Gobierno, al momento de publicar la nueva categoría de vino bajo alcohol, remarcó que se ha observado una disminución sostenida en el consumo de vino tradicional tanto a nivel local e internacional.
Tal crisis -que se ha extendido al espumantes y el coñac, por ejemplo- se refleja en las más de 6 mil hectáreas (ha) menos de viñedos que registran las cifras oficiales del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).
Chile arranca viñas en medio de crisis del vino
Consignadas por El Mercurio, las cifras del Catastro Vitivinícola del SAG muestran que en 2025, la superficie de uva vinífera era de 110.768 hectáreas (ha) a fines del año pasado, un 5,3% menos que el año previo. La principal explicación está en las 6.193,9 ha arrancadas, la amplia mayoría (más de 5.800 ha) de variedades tintas.
Si el análisis se amplía a 2021, la reducción es mayor, del 15%. En 2019, por su parte, había poco más de 136 mil hectáreas de viñedos.110
El gerente general de Vinos de Chile, Claudio Cilvetti, dijo a El Mercurio que esto responde “a un ajuste natural del sector frente a una demanda más acotada” y donde a nivel global se observa un menor consumo de vino. Así, sostuvo que es posible que el proceso continúe en los próximos años si los niveles de demanda se mantienen igual.
Sin embargo, el corredor de uva vinífera y vino, Luis Eduardo Solar, sostuvo al citado medio que las cifras del SAG son menores a la realidad de la industria y que piensa que la tendencia se mantendrá o incluso podría aumentar “debido a los malos precios que puedan venir”.
El director del Centro de la Vid, Yerko Moreno, agregó que “están saliendo muchas hectáreas que nunca debiesen haberse plantado”, y que para que el negocio vuelva a ser rentable se necesitaría que la superficie total baje a 85 mil o 90 mil hectáreas.
El pasado 11 de septiembre, el Ministerio de Agricultura publicó en el Diario Oficial el decreto que establece la categoría de “vino bajo alcohol” para aquellas bebidas con una graduación alcohólica real mínima de 8,5°.
La ley establece que para que una bebida alcohólica pueda denominarse vino debe tener, entre otras características, una graduación alcohólica mínima real de 11,5°.
Dentro de sus argumentos, el Minagri remarcó que se ha observado “una disminución sostenida” en el consumo de vino tradicional durante los últimos años, lo que ha elevado las existencias de los productores o generado sobrestock. Por otro lado, los vinos desalcoholizados y parcialmente desalcoholizados han incrementado sus ventas y se estima que entre 2023 y 2032 crezcan un 23,5% hasta un valor total de unos US$7.892,17 millones.
Las razones para el mayor interés en este tipo de vinos está en tendencias de consumo vinculadas a estilos de vida más saludables, una moderación en el consumo de alcohol y cambios en las preferencias de nuevas generaciones.